<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<feed xmlns="http://www.w3.org/2005/Atom">
    <id>https://www.newstad.com.ar/feed-categoria/opinion</id>
    <link href="https://www.newstad.com.ar/feed-categoria/opinion" rel="self" type="application/atom+xml" />
    <title>Newstad</title>
    <subtitle>Últimas noticias de Argentina</subtitle>
    <updated>2026-08-02T10:00:04+00:00</updated>
        <entry>
        <title>
            El nuevo costo de la energía para las industrias: por qué las PYMES deben actuar ahora
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.newstad.com.ar/el-nuevo-costo-de-la-energia-para-las-industrias-por-que-las-pymes-deben-actuar-ahora" type="text/html" title="El nuevo costo de la energía para las industrias: por qué las PYMES deben actuar ahora" />
        <id>https://www.newstad.com.ar/el-nuevo-costo-de-la-energia-para-las-industrias-por-que-las-pymes-deben-actuar-ahora</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[Martín Dapelo]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.newstad.com.ar/el-nuevo-costo-de-la-energia-para-las-industrias-por-que-las-pymes-deben-actuar-ahora">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/bcUuyh_bGF_whzX_M0KrczorE_k=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2026/04/industria.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure><p>El Gobierno nacional oficializó nuevos aumentos en las tarifas de luz y gas que regirán desde agosto, según lo publicado en el Boletín Oficial mediante la Resolución 190/2026. Para las industrias argentinas, en particular las PYMES de los segmentos T2, T3 y GUDIs,&nbsp;el incremento no es un hecho aislado, sino la consecuencia directa del nuevo esquema de precios del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) establecido por la Resolución 400/2025, que ya está plenamente operativo.</p><p>La Secretaría de Energía avanzó en la normalización del MEM, un proceso que reemplaza el histórico esquema de subsidios y precios administrados por un sistema que refleja el costo económico real de producir electricidad.&nbsp;</p><p>Esto implica que los usuarios industriales quedan expuestos a la variabilidad del precio spot, a la estacionalidad del despacho térmico y a la evolución internacional del costo de los combustibles.</p><p>CAMMESA publicó un informe técnico el pasado mes de junio en donde indicaba que el precio spot invernal llegaría a 150 USD/MWh, más del doble del valor registrado en abril. La combinación de hidraulicidad crítica, menor disponibilidad de gas natural y precios internacionales del Brent por encima de los 100 USD/bbl explicaban el salto. Esa barrera ya fue superada y el precio spot de julio fue de 189 USD/MWh, llegando a ser el registro histórico más alto en los últimos 30 años.</p>Fuente: Informe de Síntesis Mensual CAMMESA<p>Un cambio estructural que afecta directamente a las PYMES</p><p>La Resolución 400/25 modificó la metodología en que se calcula el precio mayorista. La energía ya no se valoriza por un costo medio regulado, sino por una ponderación entre el costo medio del sistema y el costo marginal horario, que crece progresivamente a través del Factor de Spot Marginal Adaptado (FSA). En términos prácticos, esto significa:</p><p>·&nbsp;Usuarios T2 y T3: pagan un Precio Estacional que incorpora parte del costo spot y se ajusta trimestralmente.</p><p>·&nbsp;Usuarios GUDI: pagan directamente el precio spot mensual, sin estabilización. Son los más expuestos a la volatilidad.</p><p>·&nbsp;Grandes Usuarios MEM: pagan precio monómico, precio medio anual estimado por CAMMESA de ~80 / 95 USD/MWh.</p><p>A esto se suma un cambio clave: el cargo de potencia dejó de ser un valor plano y pasó a depender del pico de demanda de 15 minutos en las Horas de Remuneración de Potencia (HRP). Un solo pico puede definir el costo del mes, lo que obliga a las industrias a revisar sus curvas de carga y sus procesos productivos.</p><p>La energía dejó de ser un costo más: ahora es un riesgo operativo</p><p>La energía es el nuevo vector competitivo de la industria argentina, las PYMES industriales deben adoptar medidas urgentes para evitar que los aumentos impacten de manera irreversible en sus costos operativos.</p><p>Las tres líneas de acción prioritarias son:</p><p>1.&nbsp;Eficiencia Energética y Gestión activa de la demanda</p><p>·&nbsp;Medición y análisis de curvas de carga.</p><p>·&nbsp;Reducción de picos en HRP.</p><p>·&nbsp;Reasignación de consumos a horarios de valle.</p><p>·&nbsp;Automatización de arranques y secuenciación de cargas críticas.</p><p>·&nbsp;Análisis de procesos</p><p>·&nbsp;Cambios de hábitos de consumos</p><p>·&nbsp;Detección de cargas parasitarias</p><p>&nbsp;</p><p>2.&nbsp;Autogeneración renovable</p><p>La autogeneración renovable funciona como techo de precio&nbsp;y como cobertura estructural ante la volatilidad del MEM. La opción de instalar energía solar es la forma más económica de generar energía, a valores actuales los proyectos tienen un plazo de repago de entre 4 y 5 años, logrando un precio congelado de la energía por 30 años de vida útil del sistema de unos 20 USD/MWh, o sea un 80% más barato que el precio monómico medio anual.</p><p>&nbsp;</p><p>3.&nbsp;Contratar energía y potencia</p><p>Luego de optimizar los consumos y analizar la autogeneración, el ingreso al Mercado a Término (MAT) ya no es opcional: es una herramienta de supervivencia.</p>Conclusión: actuar ahora es la única estrategia viable<p>El aumento de agosto no es un episodio aislado: es la manifestación de un nuevo régimen de precios que llegó para quedarse. Las PYMES industriales que no gestionen su energía quedarán expuestas a un mercado más caro, más volátil y más exigente.</p><p>La transición del MEM obliga a las empresas a profesionalizar su abastecimiento energético,&nbsp;la energía ya no es un costo a pagar, es un insumo clave a gestionar.</p>* El autor es especialista en Eficiencia Energética y Energías Renovables (mdapelo@on-networking.com)&nbsp;]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/bcUuyh_bGF_whzX_M0KrczorE_k=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2026/04/industria.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure>Deben adoptar medidas urgentes para evitar que los aumentos impacten de manera irreversible.]]>
                </summary>
                                                <category term="energia-2050" label="Energía 2050" />
                                <updated>2026-08-02T10:00:04+00:00</updated>
                <published>2026-08-02T10:00:00+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            El pobre es pobre porque quiere
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.newstad.com.ar/el-pobre-es-pobre-porque-quiere" type="text/html" title="El pobre es pobre porque quiere" />
        <id>https://www.newstad.com.ar/el-pobre-es-pobre-porque-quiere</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[Franco Ceruti]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.newstad.com.ar/el-pobre-es-pobre-porque-quiere">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/PjGXRFDLxAm-0leSVgt3U9OB6EY=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2026/07/pobreza.webp" class="type:primaryImage" /></figure><p>He visto más de una publicación burlándose de la frase “el pobre es pobre porque quiere”. Siempre aparece alguien particularmente orgulloso de su descubrimiento:</p><p>—Mirá si alguien va a querer ser pobre.</p><p>Y tiene razón. Una razón espectacular. Del mismo calibre intelectual que aclarar que cuando decimos “se muere de hambre” la persona no necesariamente está redactando su testamento entre el almuerzo y la merienda. Hay gente que corre un riesgo gravísimo de morir de un ataque de literalidad.</p><p>Porque la frase no significa que una persona se levanta una mañana, mira dos departamentos —uno en Puerto Madero y otro debajo de un puente— y elige el puente porque le gusta la ventilación. Nadie quiere pasar necesidades. Nadie sueña con no llegar a fin de mes. Nadie agrega “indigencia” al carrito y selecciona envío gratis.</p><p>Lo que la frase intenta decir, con la delicadeza de un ladrillo entrando por una ventana, es otra cosa: muchas personas no quieren pagar el precio necesario para cambiar su condición.</p><p>No es lo mismo.</p><p>Y antes de que llegue la patrulla de la sensibilidad con las sirenas encendidas, aclaremos lo evidente: no toda pobreza es consecuencia de malas decisiones. Hay personas enfermas, discapacitadas, abandonadas, atrapadas en regiones sin oportunidades o criando hijos sin ayuda. Hay gente que trabaja desde que amanece hasta que el cuerpo le presenta la renuncia y aun así sigue siendo pobre. En Argentina, el 43% de los ocupados tenía empleo informal al cierre de 2025; además, coexistían personas que necesitaban trabajar más horas con casi tres de cada diez ocupados que ya estaban sobreocupados.</p><p>Es decir: el pobre tirado en el sillón existe. Pero el pobre que trabaja como un condenado también. La realidad, con esa costumbre desagradable de arruinar consignas, contiene a los dos.</p><p>El error progresista consiste en tomar al segundo para negar la existencia del primero. Como hay personas que no pueden salir, entonces nadie sería responsable de intentar hacerlo. Toda decisión individual desaparece bajo una montaña de palabras como “estructura”, “contexto” y “vulnerabilidad”. El pobre deja de ser adulto y se convierte en un mueble golpeado por las circunstancias: no elige, no aprende, no se equivoca, no puede hacer nada. Solo espera que alguien —preferentemente el Estado y con presupuesto ajeno— lo traslade a un lugar mejor.</p><p>Eso no es compasión. Es una forma elegante de desprecio. Yo conocí otra lógica porque la vi en mi familia.</p><p>Mi abuelo llegó de Italia sin dinero. No “con pocos recursos”, que es la manera en que ahora le ponemos saco y corbata a la miseria. Sin dinero. Llevaba la ropa puesta, dos días sin comer y una dirección donde un pariente le había prometido trabajo. Llegó haciendo dedo porque tampoco podía pagar el viaje.</p><p>El tío le dio una cama en un galpón, un plato de comida y trabajo como albañil por un sueldo miserable. Hoy un consultor de LinkedIn lo describiría como una experiencia inmersiva de integración multicultural. Mi abuelo probablemente lo describía como no morirse de hambre.</p><p>Pero no confundió el primer trabajo con su destino final. Después de trabajar de albañil, aprendía mecánica. Con el segundo ingreso compró herramientas. No todas; las que podía. Cuando reunió las suficientes, empezó a reparar vehículos en el garaje de la casa que alquilaba. Después compró por dos pesos un camión viejo que parecía haber perdido una guerra. Le faltaban piezas, no funcionaba y durante más de un año consumió sus noches.</p><p>Cuando finalmente logró hacerlo andar, trabajaba de mecánico de lunes a viernes y repartía mercadería los fines de semana. Luego cambió aquel monumento al óxido por un camión usado un poco menos suicida. Contrató a una persona para conducirlo durante la semana y él siguió trabajando los sábados y domingos.</p><p>Con los años compró una casa. Después la vendió para comprar un campo. El campo produjo, el patrimonio creció y antes de morir había comprado una casa para cada uno de sus hijos.</p><p>No cuento esto para fundar la Universidad de la Anécdota y nombrar rector a mi abuelo. Una historia familiar no demuestra una ley universal. Muchos inmigrantes trabajaron con la misma brutalidad y no terminaron comprando campos. La suerte existe. El momento histórico importa. Las redes familiares ayudan. Un accidente, una enfermedad o una crisis pueden derribar en una tarde lo construido durante diez años.</p><p>Pero negar la enseñanza porque no garantiza el resultado sería otra forma de estupidez. Mi abuelo hizo cuatro cosas: trabajó, aprendió, reinvirtió y esperó. Sobre todo, esperó.</p><p>No pretendió que el primer sueldo le comprara un departamento en el barrio más caro de la ciudad. No confundió deseo con derecho adquirido. No exigió que la vida financiara en seis cuotas su versión ideal. Compró herramientas antes que símbolos de estatus; un camión destruido antes que un vehículo para aparentar; una casa donde alcanzaba, no donde impresionaba. Ahí está la parte de la frase que nadie quiere discutir.&nbsp;</p><p>El latte no causa pobreza. El iPhone tampoco. Si alguien deja el café durante treinta años probablemente no compre un departamento; a lo sumo llegará a la inmobiliaria dormido y de pésimo humor. El problema no es un consumo aislado. Es el patrón mental que gasta todo aumento antes de recibirlo, que convierte cada mejora de ingreso en una mejora inmediata de apariencia y que considera cualquier postergación una forma de violencia.</p><p>El extracto bancario no explica toda una vida. Pero a veces escribe una autobiografía bastante incómoda.</p><p>También hay que decir algo que los gurúes del sacrificio suelen omitir mientras graban videos desde una reposera en Miami: tener tres trabajos no es una solución universal. Trabajar 55 horas o más por semana está asociado con mayores riesgos de enfermedad cardíaca y accidente cerebrovascular. Una madre sola no encuentra mágicamente otras seis horas después de cocinar, limpiar y cuidar hijos. Y sumar empleos precarios puede producir más agotamiento sin construir ninguna capacidad nueva.</p><p>El esfuerzo útil no consiste solamente en acumular horas como quien junta tapitas. Consiste en lograr que una hora futura valga más que una hora presente.</p><p>Aprender un oficio. Terminar una certificación. Comprar una herramienta. Conseguir clientes propios. Mudarse donde exista trabajo. Ahorrar un fondo mínimo. Dejar una actividad sin futuro por otra donde haya algo que aprender. El segundo empleo de mi abuelo importaba menos por el segundo sueldo que por la segunda habilidad. La mecánica le permitió dejar de vender únicamente fuerza física y empezar a vender conocimiento. El camión convirtió ahorro en capital. Y el empleado convirtió su propio tiempo en una pequeña empresa.</p><p>Eso es movilidad. No trabajar hasta caer muerto, sino usar el esfuerzo de hoy para ampliar las opciones de mañana.</p><p>Los datos tampoco sostienen la fantasía de que todo depende del Estado ni la fantasía contraria de que el contexto no importa. El Banco Mundial identifica trampas de pobreza en Argentina vinculadas con la inestabilidad macroeconómica, la desigualdad regional y generacional y la falta de empleos de calidad. Pero la evidencia regional también muestra que el aumento de los ingresos laborales fue el principal motor de reducción de la pobreza, y que la capacitación puede mejorar salarios y reducir la probabilidad de permanecer en la informalidad.</p><p>Traducido del dialecto de organismo internacional: necesitás oportunidades, pero también necesitás hacer algo con ellas.</p><p>El Estado tiene obligaciones. Debe ofrecer seguridad, educación básica que enseñe algo, infraestructura, moneda razonablemente estable, reglas que no castiguen al que ahorra y una red para quien realmente no puede sostenerse. Lo que no puede hacer es estudiar por vos, madrugar por vos, rechazar una compra por vos ni dedicar tres años a construir una habilidad que todavía no paga.</p><p>El populismo detesta esta distinción. Su cliente ideal es el niño adulto: alguien convencido de que todo lo bueno constituye un derecho, todo sacrificio es explotación y toda consecuencia tiene un culpable con domicilio fiscal distinto. Papá Estado promete protegerlo de cada decisión hasta que ya no sabe tomar ninguna. Después lo llama “pueblo empoderado” para que la dependencia suene revolucionaria.</p><p>El capitalismo también tiene un vicio curioso: cuando funciona, produce generaciones que olvidan cuánto costó construir lo que heredaron. El nieto recibe techo, escuela, electricidad, antibióticos y un teléfono con acceso a casi todo el conocimiento humano; luego utiliza el teléfono para explicar que estudiar un oficio es imposible porque está cansado.</p><p>No hace falta convertir la vida en un campo de trabajos forzados. Hace falta aceptar una verdad menos cinematográfica: mejorar suele ser aburrido. Repetitivo. Lento. Durante mucho tiempo no genera aplausos, likes ni una foto interesante. A veces significa quedarse en casa estudiando mientras otro mira el partido. A veces significa vivir durante años en un barrio que no pondrías en Instagram. A veces significa usar el mismo teléfono hasta que deje de ser inteligente y pase a ser arqueología.</p><p>¿Todo el que haga eso saldrá de la pobreza? No.</p><p>¿Aumentará sus posibilidades respecto de quien no lo haga? Por supuesto.</p><p>Por eso “el pobre es pobre porque quiere” es una frase incompleta, brutal y muchas veces injusta cuando se aplica desde afuera a una persona cuya historia desconocemos. Pero la respuesta opuesta —“el pobre no tiene ninguna responsabilidad sobre su futuro”— es todavía más cruel. Le quita incluso la única herramienta que ningún gobierno puede entregarle por decreto: la capacidad de actuar.</p><p>El pobre no quiere ser pobre.</p><p>Pero cada vez que puede aprender y decide no hacerlo; cada vez que puede ahorrar y elige aparentar; cada vez que puede construir algo para mañana y prefiere consumirlo todo hoy, no está eligiendo la pobreza.</p><p>Está eligiendo seguir donde está. Y esa diferencia, aunque a algunos les provoque otro ataque de literalidad, puede durar toda la vida.</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/PjGXRFDLxAm-0leSVgt3U9OB6EY=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2026/07/pobreza.webp" class="type:primaryImage" /></figure>El oficio, el esfuerzo y el cambio de generación. De inmigrantes que crecieron al populismo brutal: un sueño liberal.]]>
                </summary>
                                                <category term="opinion" label="Opinión" />
                                <updated>2026-07-31T22:22:16+00:00</updated>
                <published>2026-07-31T22:18:24+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            De importar gas a abastecer a Brasil: el desafío que plantea Vaca Muerta
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.newstad.com.ar/de-importar-gas-a-abastecer-a-brasil-el-desafio-que-plantea-vaca-muerta" type="text/html" title="De importar gas a abastecer a Brasil: el desafío que plantea Vaca Muerta" />
        <id>https://www.newstad.com.ar/de-importar-gas-a-abastecer-a-brasil-el-desafio-que-plantea-vaca-muerta</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[Jorge Lapeña]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.newstad.com.ar/de-importar-gas-a-abastecer-a-brasil-el-desafio-que-plantea-vaca-muerta">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/U0zNE6PKyeyBxtVXbjrXQcd9yrI=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2026/05/gasoducto_norte.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure><p>Todavía no se han utilizado a fondo los recursos de Vaca Muerta para abastecer íntegramente el mercado interno de petróleo y de gas, o sea, de hidrocarburos. Todavía seguimos importando cantidades significativas de gas en invierno y esa es la razón por la cual también hay incrementos tarifarios que podrían no ser tales por esos costos de importación.</p><p>A Vaca Muerta le falta un período de maduración y alcanzar objetivos de producción, sobre todo en gas natural, para decir que el mercado argentino está absolutamente autoabastecido de gas, no solo en verano, cuando el consumo es menor, sino también en invierno.</p><p>Por otro lado, existe una posibilidad interesantísima con el gas de Vaca Muerta si se completan las obras de gasoductos, sobre todo en el caso del Gasoducto del Norte, que debe tener un flujo inverso al que tenía tradicionalmente. Era un gasoducto que servía para importar gas de Bolivia, por ejemplo. En este caso, nosotros tendríamos, en el caso de que se realicen esas obras de reversión del Gasoducto del Norte, la posibilidad de abastecer de gas a Bolivia, que se ha quedado prácticamente sin reservas, y por esa misma vía abastecer a Brasil.</p><p>Argentina tiene que pensar menos en exportar gas en el futuro como gas natural licuado a Medio Oriente. He visto muchas ideas en ese aspecto: abastecer Europa, etcétera. Creo que sería más positivo si hubiera un plan de obras del Estado ejecutado por privados, pero, en definitiva, un plan energético en el caso del gas natural para completar esa red de gasoductos y facilitar una exportación concreta de gas natural.</p><p>Un primer mercado deseable sería exportar gas a Brasil y exportar todo el gas que se pueda a Chile, lo cual ya cambiaría la mala pasada que se le hizo cuando se cortó el gas a Chile, en el primer año, 2005 o 2006. Se le hizo un gran daño que lo obligó a Chile a comprar gas licuado y esas cosas.</p><p>La Argentina, a partir de Vaca Muerta, debería incrementar su producción de gas, abastecer el mercado interno, sobre todo en el invierno, que no lo abastece, y además generar la posibilidad de industrializar ese gas. Ya hay algunos proyectos, ninguno comenzado, para fabricar —no para exportar gas simplemente como producto primario—, sino exportar gas transformado en fertilizantes, industrializado.</p><p>Se conoció al menos que hay un proyecto de una empresa privada. Debería haber un proyecto nacional de industrializar el consumo de gas, sino también exportar gas y, además, si es posible, industrializarlo agregando valor. Esto sumaría un flujo de dólares hacia la Argentina, siempre importante para cualquier gobierno.</p><p>La exportación de petróleo de Vaca Muerta siempre es un hecho posible. El mercado interno, aproximadamente, en Argentina es de 15 millones de vehículos que son abastecidos por hidrocarburos y también por combustibles. Entonces, puede ser abastecido prácticamente desde Vaca Muerta y los excedentes, exportados.</p><p>Ahora deberíamos verificar cuáles son los precios, porque &nbsp;los productores argentinos se han beneficiado, de la guerra en Medio Oriente.</p><p>Esto ha generado un proceso inflacionario mundial, un crecimiento de los costos y también una suba de los precios internos, porque los productores han preferido exportar a los valores que paga el mercado mundial, movido por una guerra que no termina. Y esto ha encarecido las naftas y el gasoil en la capital.</p><p>Ese mercado también tiene que ser analizado en detalle por la Comisión de Defensa de la Competencia o la autoridad de Defensa de la Competencia, que debería observar en qué medida tenemos un mercado interno competitivo por el lado de la venta de hidrocarburos.</p><p>Yo creo que es un mercado muy centralizado en pocas empresas que manejan gran parte del abastecimiento. Nos convendría un mercado más ofertado, con más actores empresarios, que ninguno tenga una porción de mercado de más de 10 o 15%, con lo cual &nbsp;habría más competencia entre los productores y los refinadores para que esa venta tenga precios más convenientes para los usuarios argentinos.</p><p>Hay que seguir el ejemplo de los Estados Unidos, que tuvo este problema a principios del siglo, alrededor del año 1910, cuando reorganizó el mercado y, de alguna forma, generó un mercado competitivo entre todos los petroleros en el mercado norteamericano. Ninguno tiene una porción de mercado mayor del 10%, de forma tal de que compiten entre sí y los precios de venta a los automovilistas son inferiores que en Argentina.</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/U0zNE6PKyeyBxtVXbjrXQcd9yrI=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2026/05/gasoducto_norte.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure>Vaca Muerta produce más, pero el consumidor argentino todavía espera los beneficios.]]>
                </summary>
                                                <category term="energia-2050" label="Energía 2050" />
                                <updated>2026-07-29T10:00:04+00:00</updated>
                <published>2026-07-29T10:00:00+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            Messi 2030: el bis del último baile
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.newstad.com.ar/messi-2030-el-bis-del-ultimo-baile" type="text/html" title="Messi 2030: el bis del último baile" />
        <id>https://www.newstad.com.ar/messi-2030-el-bis-del-ultimo-baile</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[Francisco Bello]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.newstad.com.ar/messi-2030-el-bis-del-ultimo-baile">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/oJ4dJxNQlvYBZuTqeb1Vjcgcb8g=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2026/07/messi_2.webp" class="type:primaryImage" /></figure><p>Termina la fiesta, suena la última canción… termina el último baile… pero, ¿por qué no seguir bailando? Si la noche es joven, si estamos con los pibes para ir a otro lugar y seguir disfrutando. Esa sensación tengo con Messi. Lionel Messi fue, por escándalo, el mejor jugador del Mundial 2026. No fue un lastre, ni un recuerdo del pasado: fue la pieza que marcó la diferencia en los momentos decisivos, con su técnica, con su visión, con su magia. El tiempo pasa para todos, pero ¿quién imaginaba, al terminar 2022, que Messi alcanzaría semejante nivel casi cuatro años después? Nadie. Y sin embargo, no sólo jugó bien: fue el mejor del torneo.</p><p>En 2022 muchos pensaban que su último Mundial sería el de 2026, quizás entrando en algún partido con menor participación e incidencia en el resultado, con menor protagonismo. Su calidad en pelota parada y su capacidad de inventar jugadas siempre va a estar aunque tenga 50 años, pero en 2026 no fue solo eso: realmente armó jugadas épicas que nos llevaron a la final. No sólo en goles y asistencias, incluso con gambetas, pases claves, claridad en el juego y jerarquía para hacer la diferencia adelante: estadísticamente, el Mundial de Messi con 39 años fue el mejor de su carrera. La realidad superó cualquier pronóstico. Messi no fue un recurso, fue la figura. Y si eso ocurrió en 2026, ¿por qué no pensar en 2030? Mejor dicho: ¿por qué no pensar que aquel aporte de menos minutos que imaginábamos para 2026 se traslade ahora a 2030? No tiene sentido que un documento decida su retiro cuando el campo demuestra lo contrario. Es más, si me apuran, se apresuró Di María en dejar la selección antes de tiempo; todos sabemos que contra España su presencia por izquierda habría posibilitado otra oportunidad en el partido. Con Messi pasa lo mismo: no hay argumento deportivo para que se aparte, salvo su propio deseo de descansar o dedicar más tiempo a su familia, derecho que se ha ganado. Además, Messi se ha cuidado toda su carrera, se ha exigido siempre, y no hay dudas de que estará listo si él lo desea. Pero si quiere seguir, cada minuto suyo en 2030 será un regalo.</p><p>Messi, en muchas ocasiones, ha declarado que si no está para jugar los 90 minutos completos, prefiere entrar antes que salir. Y ahí está la clave: un Messi que ingrese en los segundos tiempos, que aporte su lectura y su toque único, que siga siendo la ficha distinta, es más que factible. Además, van 26 jugadores al Mundial: hay cupos de sobra, y uno de la jerarquía de Messi siempre vale la pena. Por supuesto que también deseo sea con Scaloni al mando, el técnico que ya ganó Copa América, Finalissima, Mundial y volvió a llevar al equipo a otra final. El camino está trazado. Además, es importante que sea parte de dar la bienvenida a la renovación de jugadores que siempre hay tras cada Mundial. Tiene que pasar la posta y transmitir lo que significa jugar para Argentina. En los entrenamientos, si fuese Nico Paz o Mastantuono, ¿qué mejor que tenerlo al lado para aprender gestos, absorber detalles, crecer?</p><p>Que juegue Messi me ilusiona más que cualquier resultado. Les soy sincero: me hace feliz. Por supuesto que me da bronca perder, como a todos, pero ver jugar a Messi con la camiseta de Argentina es lo más lindo deportivamente hablando que hay. Pasa por otro lado y va más allá de un resultado. Es la ilusión, es la previa de una juntada con amigos. Y si fue el último baile, cuando la cosa pinta, ¿por qué no ir a otro lugar? Si se puede seguir disfrutando, que siga la música.</p><p>Fue un hermoso camino con Messi. Cuando era chico miraba a Ronaldo, Ronaldinho, Zidane, y me preguntaba cuándo íbamos a tener de nuevo al mejor jugador del mundo, y que además fuese argentino. Mi papá me hablaba de Maradona. Y apareció él. El camino fue inolvidable, y me ilusiona mientras dé, seguir caminando. Hasta el último aliento. Así es la vida.</p><p>Mi deseo es simple: #Messi2030.</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/oJ4dJxNQlvYBZuTqeb1Vjcgcb8g=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2026/07/messi_2.webp" class="type:primaryImage" /></figure>El rosarino fue el mejor del Mundial 2026 y, con Scaloni al mando para integrar a la nueva camada, nada impide soñar con que siga otros cuatro años.]]>
                </summary>
                                                <category term="newstad-mundial" label="NEWSTAD MUNDIAL" />
                                <updated>2026-07-26T16:29:38+00:00</updated>
                <published>2026-07-26T16:29:36+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            Un proceso que debe continuar
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.newstad.com.ar/un-proceso-que-debe-continuar" type="text/html" title="Un proceso que debe continuar" />
        <id>https://www.newstad.com.ar/un-proceso-que-debe-continuar</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[Gonzalo Ordoñez Ojeda]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.newstad.com.ar/un-proceso-que-debe-continuar">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/KVpZT3icDiR7WRhvRbPBp3KrwIA=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2026/07/scaloni_y_ct.webp" class="type:primaryImage" /></figure><p>Pasaron días de la final del Mundial de Canadá-Estados Unidos-México 2026 y entre rumores y teorías conspirativas, lo único claro es que se debe seguir hablando de fútbol. Fue una final bien ganada por España, que superó futbolísticamente a una Selección argentina que tal vez estuvo diezmada y condicionada por los lesionados, lo cual le limitó la posibilidad de hacer otras variantes más productivas para mejorar el desempeño contra el combinado dirigido por Luis de la Fuente; pero no tiene sentido retrotraerse a lo que ya pasó y lo que pudo haber sido (nada va cambiar), sino que es momento de analizar el futuro del equipo argentino.</p><p>Lionel Scaloni tiene contrato vigente hasta diciembre de este año, el cual ya dijo que piensa respetar y después resolverá qué camino tomará. El entrenador, mientras descansa en su Pujato natal, seguramente en estos necesitará pensar en muchas cuestiones en estos meses que le quedan vinculados a la AFA. Un derecho más que ganado luego de ocho años al frente del conjunto albiceleste, que lo tuvo siempre en un nivel altísimo.&nbsp;</p><p>Fue desde aquella obtención del torneo Sub 20 de l'Alcudia en 2018, que Scaloni junto a Pablo Aimar fueron designados provisoriamente para conducir a la Selección mayor. El ex futbolista de Estudiantes y Deportivo la Coruña venía de ser uno de los colaboradores en el ciclo de Jorge Sampaoli y, luego del Mundial de Rusia 2018 y en un contexto caótico de la AFA con los Seleccionados, tomó el fierro caliente de ser conductor en los siguientes compromisos amistosos. En ese período inició un proceso profundo recambio, probando muchos jugadores, y dándole descanso momentaneamente a Lionel Messi y Angel Di María, entre otros.&nbsp;</p><p>Ese interinato luego se extendió luego para ser el entrenador en la Copa América 2019, en la cual llegó a las semifinales. Tras esa buena campaña, con la venia de César Luis Menotti, quien en ese momento fue convocado para ser Director de Selecciones nacionales, y el aval del Presidente de la AFA, Claudio Tapia, Scaloni quedó definitivamente como DT hasta el Mundial de Qatar. Ya con Messi y Di María siendo líderes de una nueva generación.</p><p>Esa nueva generación de futbolistas, más allá de sus condiciones y el talento individual, terminó conformándose un gran equipo, que como resultado no paró de cosechar éxitos en los años siguientes (Copa América 2021 en Brasil, Finalissima en Inglaterra y Mundial en Qatar 2022, Copa América en Estados Unidos 2024 y subcampeonato en el Mundial 2026). Como consecuencia de estos logros &nbsp;y el trabajo de Scaloni y su Cuerpo Técnico (los ayudantes de campo Walter Samuel, Pablo Aimar, Roberto Ayala, el profesor Luis Martín, el analista de videos Matías Manna y el preparador de arqueros Martín Tocalli), la Selección recuperó en estos ocho años la comunión con el público argentino, la cual se había perdido muchos años atrás después de reiterados fracasos.</p><p>Fue un ciclo brillante, además de que hace años que Argentina no mantenía un entrenador durante mucho tiempo. Como contraste, antes de que llegara Scaloni, entre 2006 y 2018 hubo ocho entrenadores al frente del combinado albiceleste: José Pekerman, Alfio Basile, Diego Maradona, Sergio Batista, Alejandro Sabella, Gerardo Martino, Edgardo Bauza y Jorge Sampaoli.</p><p>Entonces, la Scaloneta elevó la vara y se entiende que tal vez arrancar de cero otra vez no es para nada sencillo, aunque ya le dio rodaje a algunos jugadores con futuro en los amistosos previos al Mundial, como fue el caso de Agustín Giay, Tomás Aranda, Simón Escobar y Santiago Beltrán, entre otros. Quizás fue una señal.&nbsp;</p><p>Scaloni, quien ha sorprendido a muchos al tomar la Selección tomando en cuenta los escasos antecedentes como DT, ha demostrado tener la capacidad y el equilibrio necesarios para armar buenos equipos y por ello sería importante que continuara el proceso, que siga siendo abarcativo desde los mayores hasta los juveniles. En el peor de los casos, si el pujatense no sigue después de diciembre, podría proponer otro nombre de su confianza, para que no se pierda la misma línea de trabajo que tan buenos resultados dejó.&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p><p>&nbsp;</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/KVpZT3icDiR7WRhvRbPBp3KrwIA=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2026/07/scaloni_y_ct.webp" class="type:primaryImage" /></figure>El ciclo de Scaloni y su cuerpo técnico al frente de la Selección dejó tan buenos resultados y no debería perderse su línea de trabajo.]]>
                </summary>
                                                <category term="newstad-mundial" label="NEWSTAD MUNDIAL" />
                                <updated>2026-07-26T16:32:16+00:00</updated>
                <published>2026-07-26T16:14:29+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            Rodri, el &quot;Balón del Robo&quot;
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.newstad.com.ar/rodri-el-balon-del-robo" type="text/html" title="Rodri, el &quot;Balón del Robo&quot;" />
        <id>https://www.newstad.com.ar/rodri-el-balon-del-robo</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[Francisco Bello]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.newstad.com.ar/rodri-el-balon-del-robo">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/AtELIimv4gw5cTtc40JcIaWb0Og=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2026/07/rodri.webp" class="type:primaryImage" /></figure><p>Yo hice la misma cantidad de goles que Rodri en el Mundial y la misma cantidad de asistencias. Yo hice cero fouls, él fue uno de los jugadores que más faltas cometió en todo el torneo. Por “Fair Play”, yo me merecía el Balón de Oro más que él. Arranco con ironía, porque si la FIFA se animó al disparate de elegirlo como mejor jugador del Mundial, yo también puedo ponerme a la altura del absurdo.</p><p>A lo largo del torneo se hablaba del Mundial de las estrellas: Lionel Messi, Kylian Mbappé, Erling Haaland, Vinícius Junior, Jude Bellingham, Harry Kane, Ousmane Dembelé… ni figuraba Rodri. Y que el galardón máximo termine en su nombre es un golpe al corazón del fútbol. Porque el fútbol es lo que es por los goles, por las asistencias, por las jugadas claves, por la estética, por las gambetas y las emociones. Ahí está la magia y eso es lo que enamora. Y los números lo dicen todo: Messi 8 goles, Rodri 0. Messi 4 asistencias, Rodri 0. MVP del partido: Messi 5, Rodri 1. Regates completados: Messi 39, Rodri 2. Pases clave: Messi 22, Rodri 6. Grandes ocasiones creadas: Messi 14, Rodri 2. Es una locura lo de Messi. Literalmente un delirio que el Balón de Oro haya sido para Rodri.</p><p>Y agrego algo clave: la IFFHS eligió a Messi como el mejor del Mundial. A pesar de que la FIFA le dio el Balón de Oro a Rodri, la Federación Internacional de Historia y Estadística de Fútbol nombró a Messi como el mejor jugador de la Copa del Mundo 2026. Rodri es un gran jugador, por supuesto, pero ni siquiera estuvo en el equipo ideal de IFFHS. El contraste es brutal, un verdadero papelón.</p><p>España se destacó por su juego de equipo. Tiene más dominio de pelota, pero en contrapartida menos poderío ofensivo. Rodri es una pieza dentro de esa ingeniería que destaca por lo colectivo, no por lo individual, dentro de un estilo que se contrapone a la magia en el fútbol. ¿Se imaginan si los demás equipos jugasen como España? Chau, pasa a ser más entretenido hasta el béisbol.</p><p>Durante el Mundial, se habló de teorías conspirativas, de supuestas ayudas a Argentina. Pero el pisotón a Lisandro Martínez contra Egipto es clarísimo. La roja a Breel Embolo contra Suiza también. Hasta se mostró una imagen de Messi con un jugador de Argelia como si fuese de roja directa cuando no hay fricción y no es ni amarilla. Hablar de ayudas es desconocer el reglamento y alimentar un circo digital. Sería peligroso que la FIFA escuche demasiado a las redes sociales, muchas veces llenas de bots o de opiniones pagas que buscan polémica para viralizarse, incluso con imágenes falsas generadas por la IA.</p><p>¿Qué hubiesen dicho si el árbitro de la final era de la nacionalidad del presidente de Conmebol y expulsaba a un español por una segunda amarilla tras una previa por protestar? Bueno, pasó al revés. Y ni hablemos de los fouls que no le cobraron a Argentina. De las tantas la que se escapaba solo Giuliano Simeone no tiene explicación. Es fácil adelantar líneas si esa falta no se cobra…</p><p>La ley Prestianni se aplicó solo a sudamericanos. Marc Cucurella hizo lo mismo y nada. No me vengan con que apenas se tapó o que no estaban discutiendo: la regla no habla si hay que taparse mucho o poco y estaban discutiendo. La reacción de miedo de Cucurella lo expone, y zafó como todos los europeos que lo hicieron.</p><p>Y hablo de todas estas cosas porque quiero llegar a que la elección de Rodri claramente está encadenada a todo este contexto de teorías conspirativas y trasfondo, y en definitiva el premio solo incrementa las sospechas. No es justificable desde lo deportivo, sino desde una campaña mediática que busca instalar un relato y termina aumentando la falta de credibilidad. Al final del día termina siendo una prueba de que algo pasó…</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/AtELIimv4gw5cTtc40JcIaWb0Og=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2026/07/rodri.webp" class="type:primaryImage" /></figure>El premio al mediocampista español como mejor jugador del mundial es la prueba irrefutable que algo raro pasó.]]>
                </summary>
                                                <category term="newstad-mundial" label="NEWSTAD MUNDIAL" />
                                <updated>2026-07-23T17:06:26+00:00</updated>
                <published>2026-07-23T17:06:24+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            Scaloni, volvió el de siempre
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.newstad.com.ar/scaloni-volvio-el-de-siempre" type="text/html" title="Scaloni, volvió el de siempre" />
        <id>https://www.newstad.com.ar/scaloni-volvio-el-de-siempre</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[Fernando Ferrari]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.newstad.com.ar/scaloni-volvio-el-de-siempre">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/ikOGz7K0sKV4MU9Zw8qaI52T5D8=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2026/07/scaloni.webp" class="type:primaryImage" /></figure><p>El cuerpo técnico de la Selección Argentina había recibido cuestionamientos por distintos aspectos a lo largo del Mundial. Se le reprochaba sostener la base histórica del equipo aun cuando algunos futbolistas no parecían atravesar su mejor momento físico. También se señalaba una menor intensidad del mediocampo, cierta falta de ritmo colectivo, rendimientos defensivos por debajo de lo esperado y demasiada dependencia de Messi para la finalización en el ataque. A eso se sumaban las críticas por la demora en los cambios en partidos anteriores, especialmente cuando el equipo atravesaba dificultades en los comienzos de los segundos tiempos frente a rivales, en teoría, inferiores.</p><p>Otra observación frecuente apuntaba a la aparente falta de flexibilidad: la sensación de que para el recambio siempre recurría a los mismos nombres y ofrecía pocas oportunidades a jugadores capaces de aportar una dinámica diferente. Eran opiniones, discutibles o no, pero que formaban parte del debate alrededor del seleccionado.</p><p>Sin embargo, si algo caracterizó a Scaloni desde que asumió fue su capacidad para construir a partir de la autocrítica. Nunca mostró una postura rígida ni cerrada. Al contrario, muchas de sus decisiones nacieron del diálogo permanente con el plantel, escuchando a los futbolistas e incorporando sus opiniones cuando entendía que podían beneficiar al equipo, como quedó reflejado en aquella conversación con Leandro Paredes durante un intervalo de hidratación.</p><p>Sin detenernos en si los cambios de partidos anteriores fueron acertados o no, el foco está puesto en la semifinal frente a Inglaterra. ¿Qué plan diseñó desde el inicio? ¿Cómo leyó el desarrollo del encuentro? ¿Qué buscó con cada modificación de nombres y de estructura?</p><p>El entrenador tomó una decisión fuerte desde la formación inicial: dejar en el banco a Rodrigo De Paul, uno de los emblemas de este ciclo. La apuesta era modificar el funcionamiento del mediocampo para darle mayor ritmo y recorrido al equipo. Eligió a Giuliano Simeone para reforzar el trabajo sobre el sector derecho, acompañar los retrocesos de Molina y ofrecer una amenaza constante para las transiciones ofensivas.</p><p>Más allá de los aspectos tácticos, Argentina mostró desde el comienzo una actitud distinta, con mayor agresividad para disputar cada pelota y competir el partido desde el oficio. Futbolísticamente, la primera etapa fue discreta para ambos equipos, algo lógico por la tensión y el peso emocional que implicaba una semifinal de semejante magnitud. Aunque en esos primeros 45 minutos Simeone casi no encontró situaciones para explotar su velocidad, en el complemento sí dispuso de una corrida explosiva que estuvo cerca de terminar en el empate.</p><p>A diferencia de otros encuentros, donde la decisión de haber intervenido demasiado tarde fue bastante cuestionada, esta vez el hecho de no mover el banco precipitadamente fue más entendible. Scaloni optó inteligentemente por no modificar el equipo durante el entretiempo ni en el comienzo de los segundos 45 minutos. Argentina había terminado mejor la primera parte y comenzaba a encontrar espacios para crecer en el juego en el inicio del segundo tiempo. El partido daba una sensación de que podía romperse con el correr de los minutos y no era momento de malgastar movimientos.</p><p>Sin embargo, el único pasaje de desconcierto argentino terminó siendo muy costoso. Una pérdida, un retroceso insuficiente, un rechazo a medias y la anticipación de Anthony Gordon sobre Nahuel Molina derivaron en un gol que ponía a Inglaterra en una ventaja quizás excesiva para lo que mostraba el desarrollo.</p><p>Lejos de desesperarse, Scaloni se tomó su tiempo mientras veía que el equipo respondía entero ante el 0-1. Hasta que en un momento, promediando la segunda etapa, ejecutó un ajuste principalmente táctico. Entendió que, ante un rival cada vez más replegado, ya no necesitaba tanta presencia en la base del mediocampo y reemplazó a Paredes por Nico González, un futbolista con capacidad para atacar los espacios y generar uno contra uno, además de su gran aporte en el juego por arriba. Al mismo tiempo decidió mantener a Enzo Fernández pero unos metros más atrás, en modo Qatar, otorgándole mayor protagonismo en la distribución, la conducción y el remate desde media distancia. Desde este último escenario llegó el empate argentino con un golazo del volante del Chelsea.</p><p>A veinte minutos del final llegaron tres modificaciones que, más que alterar el sistema, buscaron cambiar los perfiles de los intérpretes. Con Simeone perdiendo frescura frente a una defensa inglesa completamente hundida, ingresó De Paul para aportar precisión, agresividad y mejores centros desde el sector derecho. También entró Otamendi por Licha Martínez, una decisión que apuntó a potenciar, además de la experiencia, el juego aéreo, en un contexto donde gran parte de los ataques terminarían dentro del área rival. En paralelo, Gonzalo Montiel reemplazó a Molina —ya desgastado por su error— pasando a ocupar posiciones mucho más adelantadas, prácticamente como un extremo, buscando generar superioridad por la banda derecha.</p><p>Faltaba un movimiento más. A diez minutos del final, el técnico decidió asumir el riesgo definitivo: retiró a Tagliafico, ya con Inglaterra prácticamente sin extremos para explotar los espacios, y sumó a Lautaro Martínez como referencia de área. Era la apuesta total por el partido. El cabezazo del delantero para el 2-1 terminó coronando una remontada histórica y la justificación perfecta para su ingreso.</p><p>Más allá del análisis puntual de cada sustitución, la semifinal dejó una imagen diferente del cuerpo técnico. Scaloni mostró capacidad para interpretar el desarrollo del partido, modificar a tiempo lo que el encuentro pedía y asumir riesgos cuando el contexto lo exigía. Justamente varios de esos aspectos eran los que se le venían reclamando durante el torneo.</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/ikOGz7K0sKV4MU9Zw8qaI52T5D8=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2026/07/scaloni.webp" class="type:primaryImage" /></figure>Análisis de un entrenador que mantuvo a una Selección competitiva y que está por disputar una nueva final del Mundo.]]>
                </summary>
                                                <category term="newstad-mundial" label="NEWSTAD MUNDIAL" />
                                <updated>2026-07-17T14:06:38+00:00</updated>
                <published>2026-07-17T14:05:28+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            Argentina ante Inglaterra: la obligación de elegir una identidad
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.newstad.com.ar/argentina-ante-inglaterra-la-obligacion-de-elegir-una-identidad" type="text/html" title="Argentina ante Inglaterra: la obligación de elegir una identidad" />
        <id>https://www.newstad.com.ar/argentina-ante-inglaterra-la-obligacion-de-elegir-una-identidad</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[Francisco Bello]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.newstad.com.ar/argentina-ante-inglaterra-la-obligacion-de-elegir-una-identidad">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/x7ss0dPl70qbVWd4oRUSwalfOPQ=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2026/07/scaloni_definiendo_su_plan_para_el_encuentro_contra_inglaterra.webp" class="type:primaryImage" /></figure><p>Inglaterra llega a este partido con una matriz táctica muy clara. Es un equipo que parte del 4‑2‑3‑1 y desde ahí acomoda todo: retroceso sin pelota ordenado de sus wines para mutar primero al 4‑4‑1‑1 y luego al 4‑1‑4‑1 en la zona baja. Con la pelota, los laterales se proyectan para acompañar a Anthony Gordon, ya consolidado por la izquierda, mientras que por la banda derecha alternaron Bukayo Saka y Noni Madueke, aunque Saka viene de entrar muy bien y probablemente sea titular. Para cristalizar ese juego dinámico por los costados, Inglaterra sostiene una dupla muy orgánica: Harry Kane como referencia de área y Jude Bellingham secundándolo desde atrás. Ante esa estructura, Argentina tiene que decidir qué identidad quiere sostener.</p><p>Desde lo posicional, es esperable que Argentina mantenga su base de 4‑4‑2. Lionel Scaloni ha sido claro respecto a su premisa de equilibrio en los comienzos de partido, y un 4‑3‑3 con Lautaro Martínez de arranque (además de Julián Alvarez y Lionel Messi) parece poco probable. Por otro lado, el ingreso de Nicolás Otamendi como tercer central para formar un 5‑3‑2 implicaría ceder demasiado la iniciativa desde el comienzo, algo que no está en el ADN del equipo, y ni hablar de pedirle a Julián que volantee para armar un 5‑4‑1.</p><p>Por eso, la inquietud pasa por las características de las fichas, que al final del día terminan condicionando la estrategia. Y ahí aparece la pregunta central: ¿Argentina debería buscar un plan más directo, dinámico en los duelos y en el retroceso, o repetir la matriz de tenencia que viene usando? Si Argentina opta por europeizar el plan, la dinámica cambia por completo: Giuliano Simeone por la derecha y Nico González por la izquierda pasan a ser fichas naturales. Simeone te da ese duelo físico por todo el carril derecho, y Nico González lo mismo por el izquierdo. Con ellos dos, o al menos uno, Argentina jugaría un partido más directo, más vertical, intentando contrarrestar el juego inglés en su propio terreno. Pero eso implica cambiar la identidad del equipo y apostar a ganarle a Inglaterra en su fuerte.</p><p>La otra opción es repetir lo que Argentina viene haciendo: sostener la tenencia con Rodrigo De Paul (o algún jugador como Giovani Lo Celso o Exequiel Palacios), confiar en la circulación, en el control emocional del partido y en la estructura conocida. Ese camino, sin embargo, tiene riesgos. Suiza presionó uno contra uno en la salida argentina para dificultar el manejo, obligando muchas veces a tirar largo por falta de precisión, e Inglaterra seguramente intentará replicarlo. En ese juego largo, al menos alguna de esas dos fichas verticales mencionadas (Simeone y González) puede ser útil, y creo que es lo que Scaloni se debe estar preguntando, pero también es cierto que merma las posibilidades de tenencia. Y la posesión de pelota para Argentina lo es todo: no solo merma sus posibilidades ofensivas, sino que le quita su mejor manera de defenderse, que es con el balón. De hecho, sin pelota, a la Scaloneta le cuesta frenar a sus rivales en la mitad de cancha, porque retrocede demasiado y pierde solidez.</p><p>Por lo expuesto, más allá de los nombres, la decisión es conceptual. No se trata de “que entre tal por tal”, porque las fichas no se analizan individualmente. Se analizan con y sin pelota, en función de cómo se ordena el equipo, de quién cubre a quién, de qué retroceso se necesita y de qué duelos se van a jugar. Inglaterra llega con un plan claro y variantes probadas. Argentina llega con dudas en su identidad, pero con la obligación de elegir qué quiere sostener para que sus fichas funcionen como un todo.</p><p>No hay una verdad absoluta, pero sí una lógica de qué se busca con cada opción: Inglaterra te obliga a decidir. Se insiste en la tenencia o se busca dinámica. Esa decisión va a marcar el partido.</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/x7ss0dPl70qbVWd4oRUSwalfOPQ=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2026/07/scaloni_definiendo_su_plan_para_el_encuentro_contra_inglaterra.webp" class="type:primaryImage" /></figure>El partido se define en una decisión: sostener su filosofía de juego o adaptar el plan. La característica de cada ficha termina definiendo la estrategia frente a los ingleses.]]>
                </summary>
                                                <category term="newstad-mundial" label="NEWSTAD MUNDIAL" />
                                <updated>2026-07-14T10:59:54+00:00</updated>
                <published>2026-07-14T10:59:51+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            Argentina vs Inglaterra: La historia también juega a la pelota
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.newstad.com.ar/argentina-vs-inglaterra-la-historia-tambien-juega-a-la-pelota" type="text/html" title="Argentina vs Inglaterra: La historia también juega a la pelota" />
        <id>https://www.newstad.com.ar/argentina-vs-inglaterra-la-historia-tambien-juega-a-la-pelota</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[Raúl Vázquez]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.newstad.com.ar/argentina-vs-inglaterra-la-historia-tambien-juega-a-la-pelota">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/8n5bS85UcGwhqrisBtW0AshHLp0=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2026/07/batalla.webp" class="type:primaryImage" /></figure><p>Hay una liturgia invisible que se activa en el pecho de cada argentino cuando el fixture, caprichoso o guiado por un destino tallado a mano, nos pone de frente a una camiseta blanca con tres leones en el pecho. No es una bronca ordinaria. No es el folclore rústico del fútbol de cabotaje ni la rivalidad vecinal que nos conecta con los colores de Brasil o Uruguay. Lo que se genera antes de un cruce con Inglaterra es un silencio espeso, una vibración que viaja por el asfalto caliente, entra por las ventanas de los viejos cafés de barrio y se instala en la mesa de los domingos.</p><p>Ahora que la Selección viene de confirmar su destino de grandeza en el Mundial 2026, el calendario nos ubica en las semifinales justo frente a ellos. Faltan algunas horas. Y desde estas humildes líneas de Newstad, despojados de la urgencia de la noticia y de la primicia y del griterío estéril de los paneles de televisión, me veo obligado a poner una pausa y sostener que lo que vamos a jugar el miércoles es mucho más que un partido de fútbol. Negarlo sería una hipocresía propia de algunos burócratas. No hay dudas, al menos para mi: este no es un partido más. Nunca lo fue y nunca lo será.</p><p>Para el hincha argentino, el fútbol jamás ha sido un deporte de once contra once detrás de una pelota. Es, desde nuestra génesis misma, un gigantesco espejo retrovisor. Un mecanismo de compensación emocional, una puesta en escena dramática donde volcamos nuestras ausencias, nuestros orgullos heridos y nuestras mitologías colectivas. Cuando la pelota ruede en la semifinal, no estarán en juego solamente noventa minutos y un pasaporte al partido definitivo. Estará en juego, otra vez, esa necesidad imperiosa de reescribir la historia con los pies. Eso es bueno y es malo. Pero también es materia de otra reflexión.</p><p>Para entender este cordón umbilical que nos une en el espanto y en la fascinación con los ingleses, hay que bajarse del paravalanchas e ir a la memoria. La relación entre Argentina e Inglaterra es un tejido complejo que incluye la admiración inicial, la subordinación económica y, finalmente, un quiebre dramático que quedó sellado a fuego en la memoria colectiva.</p><p>Ellos trajeron el juego. Como una paradoja bellísima y cruel, los marineros británicos, los empleados de los ferrocarriles que nos dejaron sus venas de acero en la pampa húmeda, los alumnos del Buenos Aires English High School de Alexander Watson Hutton fueron los que pintaron la líneas de cal de las primeras canchas, trajeron las primeras pelotas de cuero cosidas a mano y dictaron las leyes del juego. Nos enseñaron el orden, la disciplina del fair play, el pase largo y la cabeza levantada.</p><p>Pero el argentino, en ese proceso de apropiación cultural que define nuestra identidad, agarró ese juguete perfecto y lo transformó. Le quitó la rigidez militar y le metió la viveza del potrero. Reemplazó el atletismo por el amague; transformó la línea recta en una gambeta sinuosa, casi tanguera, nacida en los baldíos de los suburbios y en las calles de tierra de los barrios periféricos. El fútbol inglés nació para templar el carácter de los jóvenes de la era victoriana; el fútbol argentino nació para sobrevivir a la intemperie. Aprendimos a jugar para burlar al más fuerte. Y esa matriz quedó grabada en nuestro ADN mucho antes de que la geopolítica tiñera las camisetas de sangre y épica.</p><p>El siglo XIX ya nos había advertido que el Atlántico Sur sería un territorio de tensiones. En 1806 y 1807, las Invasiones Inglesas marcaron el bautismo de fuego de una Buenos Aires que todavía no era del todo argentina, pero que ya intuía el sabor de la resistencia. El aceite hirviendo desde las terrazas, los regimientos de Patricios defendiendo las calles contra las casacas rojas de Beresford y Whitelocke son la primera medida que tuvimos de la épica del triunfo. Aquella epopeya fundacional, estudiada en los manuales escolares con la distancia que dan los años, fue el primer indicio de una constante histórica: el gigante que llega con la suficiencia de su imperio y un pueblo indómito que, con lo que tiene a mano, le discute el territorio.</p><p>Sin embargo, el verdadero punto de no retorno, la herida que permanece abierta y que late con una regularidad asombrosa cada vez que el sorteo de la FIFA nos cruza en el camino, es Malvinas. Sin dudas.</p><p>Hay que ser extremadamente respetuosos y precisos en este punto. Mezclar el sacrificio supremo de los jóvenes que quedaron en las islas, el dolor de las madres que todavía lloran en silencio frente al frío del cementerio de Darwin, con un resultado deportivo, sería una simplificación de una enorme bajeza moral. Un gol no devuelve una vida. Un triunfo en semifinales no altera los mapas de la diplomacia internacional ni devuelve la soberanía efectiva sobre las islas que nos robaron. Los héroes de la gesta de 1982 habitan un altar sagrado que no necesita de la validación de un triunfo en una copa del mundo.</p><p>Pero el fútbol, en su inmensa y a veces divina irracionalidad, opera como un canalizador. Lo que el argentino hace en la tribuna o frente a la pantalla no es confundir una guerra con un partido, sino sublimar un dolor. Es la búsqueda de una justicia poética que el mundo real, tan pragmático y desalmado, nos suele negar. El fútbol nos permite el milagro de la equivalencia: en la cancha somos iguales. Ahí no importa la flota de la Royal Navy, ni los presupuestos militares, ni el peso de las libras esterlinas en los mercados globales, ni las alianzas con el traidor. En el césped son once voluntades contra once voluntades, y la única ley válida es la de la destreza, el coraje y la astucia.</p><p>Por eso la forma en que los argentinos vivimos este partido es incomprensible para un observador europeo. Para el británico promedio, el cruce con la Argentina es seguramente un partido importante, sazonado por la rivalidad de los años ochenta y noventa, pero tamizado por una frialdad sajona que archiva el pasado con pragmatismo. Para ellos, el fútbol y la historia son dos carpetas separadas en el gran archivo del Imperio.</p><p>Para nosotros no hay carpetas separadas. Todo está interconectado en una misma cosmogonía de la resistencia. El hincha argentino que se pasa la noche previa al partido cantando en las adyacencias del estadio no está pensando únicamente en la táctica del entrenador o en el estado físico del equipo. Está invocando a sus fantasmas. Está jugando por el primo que fue al sur, por el vecino que volvió cambiado para siempre, por la frustración de saberse históricamente postergados por los centros de poder mundial.</p><p>Es la estética del desquite. El fútbol argentino es esencialmente dramático porque se nutre de la escasez. Nos reconforta saber que, aun en las peores crisis, aun cuando el país cruje bajo el peso de sus propias tempestades económicas y políticas, la pelota sigue siendo nuestra moneda de oro. El único territorio donde nadie nos puede mirar desde arriba. Frente a Inglaterra, esa sensación se multiplica por mil. Es el débil que mira a los ojos al poderoso y, en lugar de bajar la vista, le sonríe con la suficiencia del que sabe que tiene el truco de la gambeta guardado en la manga.</p><p>No podemos obviar el antecedente absoluto, el mito fundacional de esta era moderna que ocurrió el 22 de junio de 1986 en el Estadio Azteca. Aquella tarde, Diego estalló el fútbol en dos mitades y sintetizó, en apenas unos minutos de genialidad y picardía, las dos almas del futbolista argentino. El primer gol, el de la "Mano de Dios", fue la viveza criolla elevada al rango de arte; la burla al orden establecido, el carnet de identidad del pícaro que le roba la billetera al gendarme sin que se dé cuenta. El segundo, el del barrilete cósmico esquivando camisetas blancas como si fueran postes, fue la belleza pura y absoluta, la demostración indiscutible de una superioridad lírica y técnica.</p><p>Diego lo dejó claro en sus memorias: aunque repetían ante los micrófonos que era solo un partido de fútbol, en el vestuario sabían perfectamente que estaban jugando por algo más. Jugaban por los pibes. Jugaban con un orgullo que excedía los manuales de la táctica. Esa herencia constructora de mitos es la que hoy pesa sobre los hombros de esta generación que, en este 2026, vuelve a encontrarse ante el mismo espejo.</p><p>Los tiempos han cambiado, es cierto. Los jugadores de hoy son profesionales globales, muchos de ellos compañeros de equipo de los propios ingleses en la Premier League. Se conocen, se respetan, comparten vestuarios y rutinas de entrenamiento en Manchester o en Londres. La globalización ha limado las asperezas del odio superficial, y eso es sano. El respeto profesional entre los planteles está garantizado. No habrá espacio para las batallas campales de antaño ni para las declaraciones incendiarias.</p><p>Sin embargo, cuando suenen los himnos y la camiseta celeste y blanca se recorte contra el césped, vos y yo sabemos que el hechizo se activará de manera inevitable. Las tribunas conectarán con el cordón umbilical de la memoria colectiva. Cuarenta y siete millones de personas en sus casas, desde la Quiaca hasta Ushuaia, pasando por cada esquina de Buenos Aires, sentirán ese nudo en el estómago que solo este partido es capaz de provocar.</p><p>No es odio. El odio es un sentimiento menor, destructivo, que no encaja en la nobleza del juego. Es algo mucho más profundo: es memoria. Es el recuerdo de quiénes somos, de dónde venimos y de todo lo que tuvimos que pasar para estar ahí, disputando el derecho a ser felices frente a quienes, alguna vez, pretendieron ser los dueños de todo.</p><p>El que viene no será un partido más. Cuando el árbitro dé la orden de inicio, la historia, con toda su carga de barcos, islas, potreros y leyendas, bajará a jugar la semifinal con nosotros. Y en cada pelota dividida, el fútbol argentino volverá a demostrar por qué, para nosotros, la vida siempre se define dentro de una cancha.</p><p>Por eso, un segundo antes de ese pitazo inicial, cuando el silencio se adueñe del estadio y el destino quede en manos de los once que visten la celeste y blanca, habrá que levantar la mirada. Y aunque el discurso políticamente correcto proponga lo contrario, aunque las islas, frías y lejanas en su tierra soberana, no entren a la cancha y la geopolítica se quede del otro lado de la línea de cal, cada pibe que quedó en las islas, cada soldado que se convirtió en viento y en turba defendiendo lo nuestro, va a asomarse entre las nubes. No para exigir una venganza que el fútbol no puede dar, sino para ver jugar a su pueblo. Estarán ahí, mirando desde el palco más alto, cuidándonos las espaldas, empujando en cada pelota dividida y recordándonos que, si ellos entregaron todo por la Patria, nosotros no tendremos derecho a rendirnos. Porque no es un partido más. Aunque nos ganen por goleada.</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/8n5bS85UcGwhqrisBtW0AshHLp0=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2026/07/batalla.webp" class="type:primaryImage" /></figure>Argentina va a la semifinal por la gloria con Inglaterra. Un silencio espeso, un país parado, sin grieta y con orgullo.]]>
                </summary>
                                                <category term="newstad-mundial" label="NEWSTAD MUNDIAL" />
                                <updated>2026-07-13T18:00:50+00:00</updated>
                <published>2026-07-13T17:58:24+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            La épica argentina de siempre: milagro y sufrimiento para seguir vivos
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.newstad.com.ar/la-epica-argentina-de-siempre-milagro-y-sufrimiento-para-seguir-vivos" type="text/html" title="La épica argentina de siempre: milagro y sufrimiento para seguir vivos" />
        <id>https://www.newstad.com.ar/la-epica-argentina-de-siempre-milagro-y-sufrimiento-para-seguir-vivos</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[Raúl Vázquez]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.newstad.com.ar/la-epica-argentina-de-siempre-milagro-y-sufrimiento-para-seguir-vivos">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/qys6nkDWtzkcotDfwM8X8g17i_U=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2026/07/messi.webp" class="type:primaryImage" /></figure><p>Egipto golpeaba con la frialdad de las pirámides y el partido se nos iba de las manos, como tantas veces se nos fue el destino. Transcurrían los últimos minutos y la derrota nos dejaba afuera del Mundial. Era el abismo. La esperanza se diluía con el segundo gol de ellos hasta que de pronto, en solo 13 minutos, la vida cambió en un grito que estalló en nuestra garganta y desgarró la modorra de una tarde que se hizo inolvidable. Ganamos. Clasificamos. Contra toda lógica, y contra el libreto escrito en un partido esquivo, complejo y poco amable, estamos en cuartos.</p><p>Quienes habitualmente se acercan a estas líneas saben muy bien cuál es el territorio que nos resulta cómodo. Esta columna está pensada, casi por definición, para recordar el pasado, homenajear nuestras historias y disfrutar de la buena melancolía. Nos hamacamos con gracia en el ayer, buscando en los viejos cafés, en la memoria y en las glorias blanco y negro el refugio tibio que la realidad nos niega. Luchamos contra el olvido. Somos una especie de arqueólogos del recuerdo. Pero esta vez, el Mundial nos obliga a un volantazo imprevisto, a cambiar el discurso por completo. La urgencia de la pelota nos empuja a abandonar la comodidad del lamento, a sacudirnos el polvo de la nostalgia para empezar, por una vez, a disfrutar del presente y a esperar, con el pecho abierto y los ojos limpios, un guiño del futuro.</p><p>El martes pasado, mientras las bocinas empezaban a quebrar el aire denso de las avenidas, volví a pensar en la arquitectura invisible de nuestra identidad. Porque el triunfo ante los egipcios no fue un simple resultado deportivo. Fue, me parece, un hecho rigurosamente argentino. Una nueva puesta en escena de nuestro drama predilecto: la épica del milagro que brota, reluciente y prepotente, del barro del sufrimiento más oscuro.</p><p>A nosotros no nos sienta bien la prosperidad lineal. Nos aburre el progreso previsible de los manuales escandinavos. Somos, después de todo, los herederos de un suelo que lo tuvo todo y prefirió el abismo; el único país del mundo que conoció el desarrollo del primer orden y decidió, por una misteriosa pulsión colectiva, desandar el camino para habitar la incertidumbre. Nos forjamos entre los fogonazos de la opulencia de principios del siglo pasado y el derrumbe sistemático de cada ilusión.</p><p>Los argentinos no sabemos qué hacer con la calma; cuando la economía amaga con estabilizarse o la política amenaza con volverse previsible, el cuerpo nos pide una zancadilla, un volantazo hacia el caos, como si la normalidad fuese una llanura gris incompatible con nuestro ADN. Necesitamos el riesgo, la víspera de la catástrofe, para que el instinto de supervivencia nos devuelva la lucidez. Somos habitantes de la cornisa, equilibristas sin red que necesitan sentir el vértigo del vacío para recordar que estamos vivos. Llevamos décadas (o acaso siglos) ensayando el arte del naufragio. Construimos crisis con la misma facilidad con la que otros países levantan autopistas; devaluamos certezas, dilapidamos legados y nos hamacamos en un péndulo macabro de frustraciones y desencantos colectivos. Si miramos la historia con el frío lente de la economía o de la ciencia política, somos el territorio del desacierto crónico, el laboratorio perfecto para probar lo que nunca va a funcionar.</p><p>Sin embargo, aquí estamos. Somos sobrevivientes profesionales.</p><p>El misterio de esto que somos se trasladó ayer de manera matemática al césped. Cuando salimos a la cancha con el viento a favor y la lógica de nuestro lado, solemos encerrarnos en nuestra propia soberbia o diluirnos en la intrascendencia. Necesitamos la soga al cuello. Necesitamos que el rival nos someta, que la prensa nos condene, que el árbitro nos juegue en contra y que el destino parezca sellado bajo siete llaves. Recién ahí, cuando el hincha se agarra la cabeza y empieza a sentir la llegada de la angustia en lágrimas, se enciende la chispa sagrada. El gol agónico contra Egipto fue la enésima prueba de que el milagro es nuestra única política de Estado eficiente.</p><p>¿Por qué nos cuesta tanto lo sencillo? ¿Por qué el camino hacia la gloria debe estar pavimentado de espinas, taquicardias y promesas a la Virgen imposibles de cumplir? Quizás porque el dolor le otorga al triunfo una pátina de nobleza que la comodidad jamás podría comprar. Un triunfo holgado, un tres a cero pacífico y previsible contra una potencia de segundo orden, nos resulta insípido, casi una ofensa a nuestra tradición melodramática. Necesitamos el gol con la mano, el penal atajado con las uñas, el remate en el poste en el último segundo del tiempo suplementario. Necesitamos sentir que le ganamos a la muerte.</p><p>La épica argentina es, en el fondo, una declaración de rebeldía contra la realidad. Un país que ha visto fracasar a gobiernos de todos los signos, que ha soportado planes económicos delirantes, que ha enterrado sueños colectivos con una frecuencia alarmante, encuentra en estos noventa minutos de catarsis la justificación de su fe. No una fe racional, desde luego. Sino una fe mística, casi pagana, que se alimenta del desastre. El triunfo ante Egipto nos devuelve la ilusión de descubrir, otra vez, ese gen de talento oculto que nos rescata del último vagón del último tren.</p><p>El peligro, desde ya, será la romantización del sufrimiento. Nos hemos vuelto tan habitués a la épica del rescate milagroso que a veces olvidamos la importancia de la planificación, del orden, del trabajo silencioso que evita, precisamente, tener que apelar a la magia en el minuto final. Y no hablo de Scaloni ni de los jugadores. Hablo de nuestra vida diaria. Trasladamos la lógica del potrero a las instituciones, esperando que un golpe de suerte o un líder providencial solucione lo que no supimos construir en los años de calma. Vivimos esperando un pelotazo largo que nos salve del descenso cotidiano.</p><p>Hoy, con el eco de los festejos todavía flotando en las calles de la ciudad, resulta difícil ponerse el traje de analista riguroso. El fútbol tiene una suerte de permiso impune para suspender la incredulidad. Ver a esos once muchachos abrazados en el centro de la cancha, con los ojos húmedos y el pecho inflado, es reconciliarse con la parte más noble de nuestro ser nacional. Es entender que el sufrimiento no es en vano, que cada frustración acumulada es solo el combustible necesario para que el estallido final sea más hermoso, más ensordecedor, más eterno.</p><p>Egipto ya es historia. Un hito más en este mapa de la desmesura. Nos quedan por delante nuevos sufrimientos, nuevos abismos y, si la providencia nos sigue mirando de reojo, nuevos milagros. Porque somos un pueblo condenado a padecer, pero bendecido con la gracia de la épica inesperada. Un país que, cuando todos lo dan por muerto, se levanta de la lona, se limpia la sangre de la cara, mira al mundo a los ojos y, con una sonrisa canyengue, vuelve a ganar un partido imposible. &nbsp;</p><p>Hasta la próxima. Me voy al cardiólogo.</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/qys6nkDWtzkcotDfwM8X8g17i_U=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2026/07/messi.webp" class="type:primaryImage" /></figure>Gargantas explotadas. Lagrimas y la necesidad de volver a vivir para ganar el Mundial.]]>
                </summary>
                                                <category term="newstad-mundial" label="NEWSTAD MUNDIAL" />
                                <updated>2026-07-09T20:35:07+00:00</updated>
                <published>2026-07-09T20:30:35+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            ¡Estás Despedido!
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.newstad.com.ar/estas-despedido" type="text/html" title="¡Estás Despedido!" />
        <id>https://www.newstad.com.ar/estas-despedido</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[Gonzalo Ordoñez Ojeda]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.newstad.com.ar/estas-despedido">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/VSF8nIL-Bnbh2946xNxnRVESL-Q=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2026/07/infantino_despidiendo_a_estados_unidos.webp" class="type:primaryImage" /></figure><p>Ya no quedan anfitriones en la Copa del Mundo 2026. En octavos de final, Canadá cayó en Houston contra Marruecos por 3 a 0, México perdió, en un partidazo, por 3 a 2 contra Inglaterra en el Estadio Azteca y Estados Unidos, en Seattle, cayó en manos de Belgica por un contundente 4 a 1.</p><p>En el caso del Seleccionado que dirige el argentino Mauricio Pocchettino, tranquilamente pudo haberse tratado de un nuevo capítulo del famoso Reality The Apprentice (El Aprendiz), producido por Mark Burnett y el cual encabezaba el actual presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en el que se elegía entre 18 candidatos a un ganador para que se haga cargo de una de las compañías de la organización Trump y en diferentes capítulos se sometían a diferentes trabajos, con un Project Manager a cargo.&nbsp;</p><p>En esta ocasión, Trump fue el “Project Mannager” al encabezar la tarea de comunicarse con el Presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para que el organismo que rige el fútbol pueda rever la sanción del futbolista del combinado estadounidense Folarin Balogun. Baolgun vio la tarjeta roja por parte del árbitro brasileño Raphael Claus, tras un pisotón al defensor bosnio Tarik Muharemovic, en el encuentro por los 16avos de final contra Bosnia &amp; Herzegovina (fue victoria por 2 a 0 del cojunto norteamericano).</p><p>Y se dio un caso inédito, porque Balogun, habiendo sido expulsado, finalmente estuvo a disposición de Pochettino contra Bélgica en los octavos de final. “Hablé con Gianni (Infantino) y pedí una revisión porque no me pareció falta, sino que pensé que eran dos atletas que se chocaron y se enredaron. No le dije qué hacer. No puedo decirle qué hacer y no creo que él haya tomado la decisión. Creo que fue un comité el que la tomó, y tomó la decisión correcta porque, en primer lugar, no fue una falta. Y uno quiere ver un partido con los mejores jugadores”, había dicho Trump en una conferencia de prensa desde la Casa Blanca, quien también se tomó el atrevimiento de pedir una revisión por los “antecedentes” del árbitro Claus.</p><p>La FIFA si bien aclaró que no le quitó la tarjeta roja a Balogun y dejó suspendida la sanción para más adelante, generó un papelón histórico y una mancha para este Mundial, porque dejó un precedente para que otros seleccionados pidan revisar situaciones de expulsión de sus futbolistas. No es normal que un jugador expulsado pueda estar en el terreno de juego al siguiente partido, tal como lo estipula el reglamento del Código Disciplinario.</p>Lo que dice el Código Disciplinario de la FIFA sobre jugadores expulsados (FIFA).<p>Si bien el Jefe de Estado logró el cometido de que Balogun pueda disputar el encuentro de los octavos de final contra Bélgica, lo cierto es que de nada sirvió porque Estados Unidos perdió contra el elenco europeo por un inapelable 4 a 1 y de esta manera se terminó su participación en el Mundial. No fue ni el primer ni el último caso en el que la política y el deporte tengan relación alguna, pero no siempre van de la mano. Y hasta podría decirse que fue justicia divina en la cancha. Así como tal vez pudo ser motivador el llamado del Presidente para Pochettino antes del gran debut contra Paraguay (victoria por 4 a 1), aquí se equivocó en intervenir donde no le corresponde (y poco conoce), más allá de tratarse de la política en general.</p>Trump en su época como conductor del Reality The Apprentice (El Aprendiz). Ahora con Estados Unidos ocupó el lugar del “despedido” en el Mundial 2026.<p>En esta ocasión, Donald ha fallado como Project Manager (Director de Proyecto) porque su intervención no fue suficiente para que su país, Estados Unidos, ganara en el terreno de juego y siguiera en la Copa del Mundo y por esta razón, tal como le anunciaba a un participante de su salida, you are fired! ¡Estás despedido!.</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/VSF8nIL-Bnbh2946xNxnRVESL-Q=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2026/07/infantino_despidiendo_a_estados_unidos.webp" class="type:primaryImage" /></figure>Estados Unidos quedó eliminado del Mundial y el Presidente Trump, con su intervención ante la FIFA para que juegue el expulsado Balogun, provocó un mal precedente en la historia del fútbol y de los mundiales.]]>
                </summary>
                                                <category term="newstad-mundial" label="NEWSTAD MUNDIAL" />
                                <updated>2026-07-07T14:43:23+00:00</updated>
                <published>2026-07-07T14:26:49+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            Dos Tetracampeones en baja
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.newstad.com.ar/dos-tetracampeones-en-baja" type="text/html" title="Dos Tetracampeones en baja" />
        <id>https://www.newstad.com.ar/dos-tetracampeones-en-baja</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[Agustin Cardonat]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.newstad.com.ar/dos-tetracampeones-en-baja">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/cxNZVecS94Pm_BHl0ByB1kmOnaU=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2026/07/las_decepciones_de_alemania_e_italia.webp" class="type:primaryImage" /></figure><p>Las recientes decepciones de Alemania en los mundiales comenzaron después de su consagración en el mundial del 2014. En Rusia 2018, el conjunto germano fue eliminado en la fase de grupos al igual que en Qatar 2022 y ahora en el mundial de Mexico,Estados Unidos y Canadá 2026 quedaron fuera de los 16vos tras caer en los penales ante Paraguay.</p><p>Rusia 2018, la “maldición” del campeón: llegando como defensores del título y grandes favoritos, el equipo dirigido en ese entonces por Joaquim Löw vivió un papelón histórico. En un grupo accesible, sufrieron en el debut una sorpresiva derrota ante México por 1 a 0, en la segunda jornada vencieron agónicamente a Suecia 2 a 1 y consumaron su eliminación cayendo contra Corea del Sur 2 a 0 en el tercer encuentro. Fue la primera vez en su historia que quedaron afuera en la primera ronda del torneo.</p><p>En la Copa del Mundo disputada hace cuatro años en Qatar, bajo la dirección técnica de Hansi-Dieter Flick, el plan de reivindicación terminó en otro gran tropiezo. Compartiendo zona con España, Japón y Costa Rica, los alemanes tropezaron en el debut con los nipones (perdieron 2 a 1) empataron contra España 1 a 1. Y a pesar de que en su encuentro contra Costa Rica ganó 4 a 2, la victoria de Japón sobre España dejó a los germanos fuera de la fase de grupos por segunda vez consecutiva.</p><p>Mundial 2026, otra eliminación prematura: doce años después de su último gran festejo en Brasil 2014, Alemania sumó una nueva decepción en el formato ampliado del Mundial 2026. Tras haber superado la fase de grupos, el combinado germano fue eliminado en los 16avos de final tras perder (por primera vez en la historia de los mundiales) por disparos desde el punto del penal &nbsp;frente a la Selección de Paraguay, extendiendo su sequia de títulos en el máximo nivel.</p><p>Las últimas decepciones de Italia en los últimos Mundiales:</p><p>La mayor decepción histórica de Italia en las Copas del Mundo es una racha sin precedentes: acumula tres ausencias consecutivas. La Azurra faltó en Rusia 2018, Qatar 2022 y México-Estados Unidos-Canadá. Esta sequía dejó a la tetracampeona fuera de la máxima cita durante más de una década.</p><p>En las Eliminatorias para clasificar a Rusia 2018, el conjunto que dirigía Giampiero Ventura quedó eliminada en el repechaje europeo frente a Suecia (derrota 1 a 0 de visitante y empate 0 a 0 en Milán). Significó la ausencia de los italianos en un mundial en 60 años desde Suecia 1958 y provocó la salida de figuras históricas, como el arquero Gianluigi Buffón.</p><p>En vísperas de Qatar 2022, a pesar de haber conquistado la Eurocopa apenas un año antes, Italia volvió a tropezar en el repechaje. Fue eliminada sorpresivamente por Macedonia del Norte tras perder 1 a 0 en Palermo con un gol sobre la hora de Aleksandar Trajkovski. Y en las últimas clasificatorias para Mexico-Estados Unidos-Canadá 2026, la racha se extendió de manera definitiva cuando perdió contra Bosnia&amp; Herzegovina tras empatar en el tiempo regular y el equipo tetracampeón perdió por 4 a 1 en la tanda de los penales. Se convirtió en el primer y único campeón del mundo en perderse tres certámenes ecuménicos al hilo.</p><p>Los últimos fracasos y por ende de ausencias mundialistas representan una crisis institucional y estructural:</p><p>Reemplazo de canteras: hubo una fuerte reducción en la producción de delanteros y figuras de clase mundial.</p><p>Exceso de extranjeros: las políticas fiscales y los altos índices de futbolistas foráneos en la Serie A limitaron el rodaje del talento local.</p><p>Problemas de recambio: la presión excesiva sobre jugadores jóvenes que no lograron consolidarse en los momentos clave, especialmente en las tandas de penales decisivas.</p><p>Si bien son los que ganaron cuatro copas del mundo, han pecado de la soberbia y la falta de autocrítica.&nbsp;</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/cxNZVecS94Pm_BHl0ByB1kmOnaU=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2026/07/las_decepciones_de_alemania_e_italia.webp" class="type:primaryImage" /></figure>La reciente eliminación de Alemania y las últimas ausencias de Italia generaron impacto y replanteos en sus estructuras.]]>
                </summary>
                                                <category term="newstad-mundial" label="NEWSTAD MUNDIAL" />
                                <updated>2026-07-02T19:10:38+00:00</updated>
                <published>2026-07-02T19:10:35+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            CONMEBOL por encima del resto
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.newstad.com.ar/conmebol-por-encima-del-resto" type="text/html" title="CONMEBOL por encima del resto" />
        <id>https://www.newstad.com.ar/conmebol-por-encima-del-resto</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[Francisco Bello]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.newstad.com.ar/conmebol-por-encima-del-resto">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/uQDLqG6PFEJBJv7RogjcOdPuzpA=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2026/06/conmebol_superior_en_este_mundial.webp" class="type:primaryImage" /></figure><p>Conmebol vuelve a justificar sus cupos en el Mundial. Aunque aporta menos equipos que otras confederaciones, su rendimiento en la fase de grupos fue el más alto: 33 puntos en 18 partidos, con una efectividad del 61%. De sus seis selecciones, cinco avanzaron a la siguiente fase, y la única eliminación fue nada menos que Uruguay, un bicampeón mundial que debería haber clasificado: errores extraordinarios de su arquero Fernando Muslera lo dejaron afuera, cuando incluso pudo haber sumado 7 de 9 puntos. Es decir, incluso el que quedó afuera tiene historia y peso propio, lo que confirma que la efectividad y la tradición sostienen a CONMEBOL como una confederación de nivel superior.</p><p>Es que cualquier equipo sudamericano es difícil. Quizás Bolivia se ha quedado por debajo con la evolución de Venezuela, pero incluso allí se hace fuerte con su localía en la altura y le da chances en las eliminatorias. Lo que se vio en este Mundial es que los europeos de relleno fueron muy débiles, sin capacidad real de competir en la elite. Si Sudamérica tuviera un cupo más, ese equipo también estaría en condiciones de pelear, porque en CONMEBOL no hay selecciones que vayan “a pasear”.</p><p>UEFA, con 16 selecciones y 48 partidos, alcanzó un 58% de efectividad, porcentaje que queda por debajo del rendimiento sudamericano (aun quitando los 4 duelos entre europeos). CAF (África) cerró con un 44%, CONCACAF con un 37% pese a contar con tres anfitriones, AFC (Asia) se hundió en un 22% y OFC (Oceanía) apenas llegó al 11%. La comparación es clara: CONMEBOL mostró objetivamente superioridad en resultados.</p><p>La primera fase confirma que Sudamérica justifica plenamente su proporción de cupos, con un rendimiento superior y una tasa de clasificación que reflejan su peso histórico y presente en el fútbol mundial. La efectividad de puntos, la solidez de sus equipos y la capacidad de competir en cualquier contexto refuerzan la idea de que Sudamérica merece un lugar privilegiado en la máxima cita del fútbol, e incluso ofrece argumentos sólidos para pensar que podría disponer de más cupos.</p><p>Que no confunda lo que venga de acá en más: el análisis aleatorio, con distintos equipos jugando una misma cantidad de partidos, para entender el nivel es este y no depende de si alguna selección de CONMEBOL es campeona o llega a la final. Como van 16 europeos, estadísticamente hay más chances de que lleguen a las etapas decisivas. Sudamérica necesita ser mucho más que superior para imponerse, y aun así lo ha logrado tantas veces que la balanza de títulos está equilibrada, pese a la enorme desigualdad en la distribución de cupos. Imaginemos una llave de cuartos de final con Argentina y tres europeos de un lado (Países Bajos, Inglaterra y Croacia), y del otro Brasil y tres europeos (Alemania, Francia y Portugal). Para que haya una final sudamericana, Argentina tendría que ganarle a Países Bajos y luego a Inglaterra, mientras Brasil debería superar a Alemania y después a Francia. Con que un europeo gane uno de todos esos partidos ya no hay final sudamericana. Por eso nunca se vio una definición Argentina‑Brasil en un Mundial, sumado a que a veces se cruzaron antes de la final. En duelos directos de europeos, uno avanza sí o sí: no pueden quedar eliminados ambos, siempre alguno llega. Esa es la verdadera explicación de por qué “los europeos siempre llegan”: no porque sean mejores, sino porque son muchos más.</p><p>En la primera ronda de playoffs juegan Francia vs Suecia, Portugal vs Croacia, España vs Austria… Es decir, tres europeos van a avanzar. Después hay varios europeos “avanzados” en la llave y hablan del poderío abrumador. ¿Es poderío o es una cuestión lógica? Encima la volatilidad a batacazos es distinta. Si quedan afuera temprano, por ejemplo, Argentina o Brasil, merman mucho las posibilidades de título para CONMEBOL, mientras que si queda Alemania afuera en fase de grupos no pasa nada y hay otro europeo para ocupar su lugar. De hecho, Alemania quedó afuera en fase de grupos en los anteriores dos mundiales. ¿Se imaginan lo que dirían del nivel de CONMEBOL si hubiese pasado eso con Argentina?</p><p>Si vamos a los duelos entre las dos potencias, CONMEBOL vs UEFA, estos fueron los partidos:</p><p>Paraguay 1 – Turquía 0</p><p>Argentina 2 – Austria 0</p><p>Brasil 3 – Escocia 0</p><p>Ecuador 2 – Alemania 1</p><p>Uruguay 0 – España 1</p><p>Colombia 0 – Portugal 0</p><p>Si no cometía aquel error Muslera, UEFA no ganaba ningún partido.</p><p>Entonces, Europa no mostró superioridad: los datos están sobre la mesa y, como se trató de explicar estadísticamente en esta nota, de tantos partidos que los europeos pierden, si ganan alguno, la desproporcionada cantidad de cupos les permite terminar siendo campeones aun con un porcentaje de efectividad menor. Llegaron 16 equipos europeos y 6 sudamericanos al Mundial y, aun así, a pesar de esa extremadamente mayor cantidad de cupos europeos, sostenidos en esta efectividad y superioridad, es que dará pelea en los playoffs.</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/uQDLqG6PFEJBJv7RogjcOdPuzpA=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2026/06/conmebol_superior_en_este_mundial.webp" class="type:primaryImage" /></figure>CONMEBOL justifica su cantidad de cupos mostrando estadísticamente superioridad frente al resto de confederaciones.]]>
                </summary>
                                                <category term="newstad-mundial" label="NEWSTAD MUNDIAL" />
                                <updated>2026-06-29T21:15:07+00:00</updated>
                <published>2026-06-29T15:22:26+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            Bielsa: otra vez en el centro de la escena
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.newstad.com.ar/bielsa-otra-vez-en-el-centro-de-la-escena" type="text/html" title="Bielsa: otra vez en el centro de la escena" />
        <id>https://www.newstad.com.ar/bielsa-otra-vez-en-el-centro-de-la-escena</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[Gonzalo Ordoñez Ojeda]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.newstad.com.ar/bielsa-otra-vez-en-el-centro-de-la-escena">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/PBsoLSzBJQixZyIKrp4LgcfrD6Q=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2026/06/bielsa_en_uruguay.webp" class="type:primaryImage" /></figure><p>¿Fue un fracaso? Si. ¿Es un fracasado? No. Marcelo Alberto Bielsa volvió a estar en el centro de la escena tras consumarse la eliminación de Uruguay en la primera ronda del Mundial de Canadá-Estados Unidos-México 2026. Y por supuesto, este resultado reabrió un clásico debate entre quienes lo elogian y los detractores sobre la clase de entrenador que es el rosarino, al punto de casi llegar a los extremos, de si es un gran DT o si es un desastre.</p><p>Es cierto que la pronta salida del Seleccionado Celeste de la Copa del Mundo no colmó las expectativas del pueblo uruguayo y de muchos futboleros que, por su historia, lo consideraban candidato en este certamen. Había tenido un proceso muy interesante y más que aceptable en las Eliminatorias, clasificando sin problemas entre los cuatro primeros de la tabla y, en el medio, tuvo un rol protagónico en la Copa América de Estados Unidos 2024, siendo semifinalista y terminando en la tercera ubicación; fue después de este último certamen en el que a través de uno de los históricos, Luis Suárez, se dio una ventilación de situaciones internas y de conflicto en la relación entre entrenador y los futbolistas, lo cual generó polémica y dudas sobre lo que podían ser los resultados del conjunto rioplatense.</p><p>Sin embargo, tratándose de un Mundial y de Uruguay por su historia, las perspectivas eran buenas para hacer un buen campeonato. El plantel del que disponía tal vez ya no tenía referentes de la talla de Suárez, Edinson Cavani, Egidio Arévalo Ríos, Diego Forlan o Diego Godín, pero que podía ser suficiente para pasar de ronda, en un grupo que se presagiaba que podiá ser accesible (no fácil). Pero los resultados iniciales (1 a 1 contra Arabia Saudita y 2 a 2 contra Cabo Verde) generaron más incertidumbre que certeza, y todo quedó reducido a poder vencer milagrosamente a España, otro de los candidatos del que aún se espera que dé más en el juego.</p><p>El encuentro contra la Selección Española fue de pura batalla y, quizás no merecía perder (como en ninguno de los tres partidos, en los que tuvo gran dominio de juego, pero le faltó puntería también), pero en el gol de Alex Baena hubo responsabilidad del arquero Fernando Muslera (como también en los goles contra Cabo Verde y Arabia Saudita), lo cual obligó a Bielsa a meter variantes drásticas, como el cambio de arquero en el entretiempo, con la entrada de Sergio Rochet por Muslera y en el desarrollo del segundo tiempo la salida del capitán Federico Valverde, quien fue reemplazado por Federico Viñas.&nbsp;</p><p>Con el famoso “Diario del lunes” es fácil decir que no debió estar Muslera en el arco, pero al ser consultado por su convocatoria en la conferencia de prensa posterior, Bielsa respondió: “La decisión de convocarlo fue muy pensada, hice todas las evaluaciones que consideré necesarias. No puedo negar ni discutir la la evaluación de la participación de Muslera, pero también creo que venía de tener un año magnífico y es un jugador de muchísima personalidad y carácter”. Lo cierto es que fue llamativo que tanto Rochet como Santiago Mele fueron parte del &nbsp;buen proceso de Eliminatorias y Copa América, en los últimos meses, fueron desplazados por el arquero de Estudiantes e histórico de la Celeste, al cual Bielsa no lo cambió a tiempo cuando fue evidente su responsabilidad en la pérdida de puntos del elenco uruguayo.</p><p>La responsablidad de este fracaso es compartida entre Bielsa, su Cuerpo Técnico y de los jugadores. Por supuesto, en este momento, entró en escena la figura del “Loco" porque muchos asocian esta eliminación en la primera fase con la que sucedió cuando fue entrenador de la Selección Argentina en Corea-Japón 2002. Quedar eliminado en dicha instancia es una gran decepción, pero no se debería evaluar un ciclo solamente por ese resultado, también hay que tomar en cuenta otros aspectos y tal vez por ello, más allá de quien sea el futuro DT, Uruguay deba revisar algunas cuestiones y tal vez empezar una etapa de recambio profunda.&nbsp;</p><p>Después de quedar fuera en Corea-Japón 2002, Marcelo Bielsa inició un nuevo proceso y empezó una etapa de recambio de jugadores. Aparacieron con más frecuencia los Javier Mascherano, Carlos Tevez, Javier Saviola y Gabriel Heinze, entre otros. Como consecuencia, Argentina fue finalista de la Copa América 2004, siendo el mejor equipo del torneo, pero no pudo en los disparos desde el punto del penal contra Brasil. Al poco tiempo de esa final perdida, el conjunto albiceleste en fútbol logró por primera vez la medalla dorada en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, ganando todos los partidos y sin recibir goles (la delegación argentina no lograba la presea dorada desde los Juegos de Helsinki 1958 y el equipo que dirigió el “Loco” cortó esa racha), al igual que la Selección de básquetbol. Más allá de esos resultados, fue clave que logró establecer una base de futbolistas que conformaron el Seleccionado argentino por varios años.&nbsp;</p><p>En el paso de Bielsa por Chile (entre 2007 y 2011) se dio algo parecido, porque consolidó a figuras del calibre de Arturo Vidal, Jorge Valdivia, Alexis Sánchez, Matías Fernández, Humberto Suazo, Jean Beausejour y Gary Medel, quienes se consagraron años más adelante como campeones de la Copa América 2015, con Jorge Sampaoli de DT, y luego en la Copa América Centeneario del 2016, bajo el mando en este último de Juan Antonio Pizzi.&nbsp;</p><p>Por lo tanto, los trabajos de Bielsa, como en cualquier caso, tienen su lado positivo y negativo. Sin embargo, quedarse solo con un resultado de eliminacion en la ronda inicial sería tener una visión acotada de todo un trabajo realizado.&nbsp;</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/PBsoLSzBJQixZyIKrp4LgcfrD6Q=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2026/06/bielsa_en_uruguay.webp" class="type:primaryImage" /></figure>La eliminación de Uruguay en la primera fase del Mundial reabrió el debate sobre los procesos del rosarino.]]>
                </summary>
                                                <category term="newstad-mundial" label="NEWSTAD MUNDIAL" />
                                <updated>2026-06-27T15:49:45+00:00</updated>
                <published>2026-06-27T15:36:13+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            La próxima batalla por la inteligencia artificial será energética
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.newstad.com.ar/la-proxima-batalla-por-la-inteligencia-artificialsera-energetica" type="text/html" title="La próxima batalla por la inteligencia artificial será energética" />
        <id>https://www.newstad.com.ar/la-proxima-batalla-por-la-inteligencia-artificialsera-energetica</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[Alejandro Umerez]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.newstad.com.ar/la-proxima-batalla-por-la-inteligencia-artificialsera-energetica">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/18nPr8muxdY3lteEnP70WTZsNXg=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2026/06/columna_ia_energia.webp" class="type:primaryImage" /></figure><p>Cuando pensamos en inteligencia artificial solemos imaginar algoritmos, robots, computadoras o plataformas como ChatGPT. Sin embargo, detrás de cada avance tecnológico existe una infraestructura mucho más concreta y menos misteriosa: la energía.</p><p>La carrera global por la inteligencia artificial ya comenzó, pero su próxima gran disputa no será entre empresas de software ni entre modelos cada vez más sofisticados. Será una competencia por quién puede generar, almacenar y distribuir energía de manera eficiente para alimentar una demanda computacional que crece a un ritmo sin precedentes.</p><p>La inteligencia artificial consume energía. Mucha energía.</p><p>Entrenar un modelo avanzado requiere de centros de datos gigantescos, miles de procesadores funcionando simultáneamente y sistemas de refrigeración capaces de mantener operativa una infraestructura que trabaja las 24 horas del día. Cada nueva generación de modelos demanda más capacidad de cómputo y, por lo tanto, más electricidad.</p><p>Por eso, mientras gran parte del debate público sigue concentrado en los algoritmos, las grandes potencias ya están mirando otro mapa; el energético.</p><p>Estados Unidos, China y Europa están invirtiendo miles de millones de dólares para garantizar el suministro energético que necesitarán sus ecosistemas de inteligencia artificial durante la próxima década. No es casualidad. Quien controle la energía tendrá una ventaja competitiva decisiva en la economía digital del futuro.</p><p>En ese contexto, Argentina posee una oportunidad extraordinaria.</p><p>Durante años, Vaca Muerta fue presentada principalmente como el proyecto por excelencia para incrementar exportaciones y fortalecer la matriz energética nacional. Pero quizás estamos subestimando su verdadero potencial estratégico. En un mundo donde la inteligencia artificial se convertirá en infraestructura crítica, disponer de recursos energéticos abundantes, como bien es sabido, puede transformarse en un activo geopolítico de enorme valor.</p><p>La pregunta ya no es únicamente cuánto gas o petróleo podemos producir. La pregunta es cómo convertir esos recursos en una plataforma para atraer inversiones tecnológicas, centros de datos, infraestructura digital y proyectos vinculados a la economía del conocimiento.</p><p>No se trata solamente de exportar energía. Se trata de utilizar esa energía para generar más valor.</p><p>Argentina cuenta además con otro diferencial competitivo: talento. Universidades públicas de excelencia, profesionales reconocidos internacionalmente y un escenario tecnológico que ha demostrado capacidad para competir a nivel global.</p><p>Sin embargo, talento y recursos naturales no alcanzan por sí solos. La historia argentina está llena de oportunidades desaprovechadas. La diferencia la hacen las decisiones estratégicas.</p><p>La inteligencia artificial no será únicamente una revolución tecnológica. Será también una revolución industrial. Y como ocurrió en todas las grandes transformaciones productivas de la historia, los países que lideren el cambio no serán necesariamente aquellos que tengan los mejores algoritmos, sino aquellos que logren construir las condiciones para que esos algoritmos funcionen.</p><p>La discusión sobre el futuro de la inteligencia artificial en Argentina no debería limitarse a qué herramientas usamos o qué empresas desarrollan modelos más avanzados. También debería incluir preguntas sobre infraestructura, inversión, energía y visión de largo plazo.</p><p>Porque la próxima gran ventaja competitiva no estará solamente en los datos.</p><p>Estará en la capacidad de encender las máquinas que los procesan.</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/18nPr8muxdY3lteEnP70WTZsNXg=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2026/06/columna_ia_energia.webp" class="type:primaryImage" /></figure>Habrá una competencia por quién puede generar, almacenar y distribuir energía de manera eficiente.]]>
                </summary>
                                                <category term="energia-2050" label="Energía 2050" />
                                <updated>2026-06-21T10:00:05+00:00</updated>
                <published>2026-06-21T10:00:00+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            Una expulsión que hizo historia
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.newstad.com.ar/una-expulsion-que-hizo-historia" type="text/html" title="Una expulsión que hizo historia" />
        <id>https://www.newstad.com.ar/una-expulsion-que-hizo-historia</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[Gonzalo Ordoñez Ojeda]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.newstad.com.ar/una-expulsion-que-hizo-historia">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/Uruc8oAyKXFZm0XGAoTSoB-27Ks=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2026/06/almiron_expulsado.webp" class="type:primaryImage" /></figure><p>Es cierto que el fútbol ha evolucionado en muchos aspectos, entre los cuales está la ampliación respecto a la cantidad de cámaras de televisión que transmiten en directo y pueden captar hasta lo más curioso. Los protagonistas (jugadores, entrenadores y árbitros) son concscientes de que cualquier cosa que digan puede jugar en su contra, entonces han tomado la costumbre de taparse la boca para evitar la lectura de labios.</p><p>Los motivos de evitar la lectura de labios o lo que se diga delante de una cámara son varios: para evitar dar ventajas al equipo rival, &nbsp;que se de a conocer una indicación para una jugada, como también lo que puedan decirse entre adversarios en el medio de un partido, desde algo gracioso por alguna situación de juego hasta algún insulto o agresión verbal. Justamente por el último caso es que el partido por la segunda fecha del Mundial 2026 entre Paraguay y Turquía generó un hecho histórico en el fútbol.</p><p>Así como hace unos días el árbitro argentino Facundo Tello aplicó una de las nuevas reglas, &nbsp;que fue en el partido entre Canadá y Bosnia &amp; Hersegovina, cuando el bosnio Sead Kolasinac demoró cinco segundos en sacar un lateral y como consecuencia terminó otorgando una reposición de costado para el conjunto canadiense (similar a lo que pasa en los saques laterales en el básquetbol), esta vez quien hizo historia fue el árbitro salvadoreño Iván Barton.</p>El momento en el que el árbitro Barton expulsa a Almirón (Imagen TV).<p>En encuentro entre Paraguay y Turquía, que terminó con victoria del seleccionado que dirige Gustavo Alfaro por 1 a 0, Barton aplicó por primera vez la denominada “Ley Vinicius”, que contempla que un jugador no puede tarparse la boca (ni con las manos ni con la camiseta) al hablarle a un jugador rival, lo cual tiene como sanción una tarjeta roja directa para quien cumpla esa falta; entonces, tras un llamado del VAR, expulsó al delantero paraguayo Miguel Almirón tras corroborar que efectivamente se dirigió al futbolista turco Mert Muldur cubriéndose la boca.&nbsp;</p>La prueba del delito, el momento en el que Almirón se tapa la boca al dirigirse al turco Muldur (Imagen tv).<p>La génesis de esta nueva ley que decretó la International Football Association Board (IFAB) fue aquel episodio que tuvo como protagonista al argentino Gianluca Prestianni, quien en un partido entre Benfica y Real Madrid por la Liga de Campeones disputado en febrero de este año, fue acusado por el brasileño Vinicius Junior de comentarios racistas en un intercambio de palabras en el medio de partido y tapándose la boca con la camiseta. La FIFA comprobó que Prestianni incurrió en dichos discriminatorios contra el brasileño (auqnue hasta ahora no se conocieron publicamente pruebas fehacientes, más allá del testimonio del propio Vinicius), entonces lo sancionó con por seis fechas de suspensión, con alcance a torneos organizados por la UEFA Y la FIFA.&nbsp;</p><p>Si bien esta ley no sanciona situaciones de tapado de boca &nbsp;entre compañeros de un mismo equipo (sino que es entre adversarios), lo cierto es que este tipo de reglas va encaminando el cierre de una etapa en la que cada vez menos se puede ocultar. Falta mucho, pero el fútbol, en algunos aspectos ha hecho cambios positivos y que todo fluya más natural.&nbsp;</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/Uruc8oAyKXFZm0XGAoTSoB-27Ks=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2026/06/almiron_expulsado.webp" class="type:primaryImage" /></figure>El árbitro salvadoreño Iván Barton expulsó al paraguayo Miguel Almirón por taparse la boca al dirigirse a un futbolista rival.]]>
                </summary>
                                                <category term="newstad-mundial" label="NEWSTAD MUNDIAL" />
                                <updated>2026-06-20T17:03:11+00:00</updated>
                <published>2026-06-20T16:59:53+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            De Paul McCartney
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.newstad.com.ar/de-paul-mccartney" type="text/html" title="De Paul McCartney" />
        <id>https://www.newstad.com.ar/de-paul-mccartney</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[Francisco Bello]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.newstad.com.ar/de-paul-mccartney">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/vNhO5tW87IblwJMZwDtCJ1zPulA=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2026/06/de_paul_mccartney.webp" class="type:primaryImage" /></figure><p>Rodrigo De Paul ha sido muchas veces blanco injusto de críticas. Como si siempre estuviera en jaque, reducido a la pavada de que juega porque es amigo de Lionel Messi. Es preferible hablar de fútbol, y hoy este periodista quiere hacer un humilde elogio: agradecer lo que, a su manera de entender el juego, aporta.</p><p>En el mundo de los datos y estadísticas, muchas veces se sacan conclusiones erradas, o se analizan jugadores desde datos individuales y no desde lo colectivo. Ninguna métrica enseña lo que se aprende sentado en una tribuna. Ninguna métrica refleja lo que contagia un jugador y pocos entienden como a veces una pieza de equipo, a pesar de ser menos reluciente en algún aspecto, termina siendo lo que permite brillar al todo. El fútbol es simple: quienes más lo complican con argumentos matemáticos suelen ser los que menos patearon una pelota.</p><p>Tácticamente, puede ocupar el costado derecho en la línea de cuatro volantes, ser interior cuando hay tres en el medio con un tercer atacante adelantado (como con Angel Di María o Thiago Almada), o incluso ser doble cinco si el ofensivo se ubica a su derecha en el repliegue. Muchas veces lo vimos con el Fideo acostado a su lado (hoy quizás Giuliano Simeone), Enzo Fernández como doble cinco y Alexis Mac Allister a la izquierda.</p><p>Argentina mejoró en su identidad de juego cuando dejó de querer jugar como un equipo europeo y entendió que no había que presionar siempre. Supo que eventualmente debía armar dos líneas de cuatro para ser equilibrado en el retroceso, manejar el partido desde la tenencia y, con paciencia, sumar un tercer jugador ofensivo para combinar con Messi y un nueve. Y todo eso es posible gracias a De Paul. Sin él, los equipos eran más verticales, desequilibrados, y así nos iba.</p><p>Otro delantero desequilibra el equipo. Muchas veces escuché gente pedir que juegue por él alguien como Paulo Dybala, o que jueguen Julián Alvarez y Lautaro Martínez. Es increíble que el periodismo siga preguntando esto sin atender a los mensajes que dan las decisiones de Lionel Scaloni. Es que Julián y Lautaro son 2 crack y obvio pueden jugar juntos, el tema es cuando además está Messi… ¿De los 3 quién baja a armar las 2 líneas de 4? Sacar a Julián de su salsa, es algo que no es óptimo. Podría ser una opción frente a un equipo muy menor, pero está claro que vs una potencia eso sería un punto débil del mediocampo a ser explotado. ¿O pretenden jugar un 4-3-3 con pressing alto y laterales sumándose al medio para no ser angostos, como España?</p><p>¡No somos nada de eso! No podemos ganarle a Francia en un palo por palo 4-2-3-1, ni a Inglaterra tirando centros yendo y viniendo todo el partido por afuera. La estrategia argentina es otra: un mediocampo que cobije a Messi y compita con las potencias. De Paul no es un mixto de Premier que va de área a área, pero pocos pueden ocupar todos los roles que él cumple. Y gracias a él, Messi no tiene que retroceder: puede jugar suelto.</p><p>A veces ceder en desequilibrio individual por versatilidad táctica para poder pasar en partido de un 4-4-2 a 4-3-3, y que otros jugadores puedan estar cómodos es mejor y más si esa comodidad es la de Messi. Y esta, nada más ni nada menos, es la razón por la que siempre jugó De Paul. No busquen estadísticas, no lo traten de entender desde ahí, sino que entiendan los movimientos del equipo, el funcionamiento y estrategia detrás de los esquemas tácticos y qué fichas pueden cumplir dicho rol.</p><p>Argentina no necesita un volante que vaya y obligue a Messi a volver. Si no tenés a Messi y tu delantero participa del ida y vuelta, ahí sí sirve el mixto. Pero cuanto menos repartido esté el rol de Messi, mejor. Sino, recordemos cuando tenía que bajar a mitad de cancha a armar juego: eso no puede ser el plan habitual. Además, De Paul se adapta a lo que necesita el equipo. Si el equipo le requiere un partido de 5 puntos, hasta eso entiende y cuando el equipo necesita un partido de 9 puntos, o más despliegue, ahí está con el cuchillo entre los dientes y eso lo convierte en un jugador de selección.</p><p>En redes abundan estadísticas vacías: que erró más pases, pero no se analiza si arriesgó más buscando el pase difícil hacia Messi. Y hay un detalle clave: siempre mira primero dónde está Messi y se la da. Parece una tontería, pero estadísticamente es el jugador que más le pasa la pelota en el ciclo Scaloni. Eso lo dice todo. Si Messi es el más importante, qué clave es el jugador que más se la da y más le cuida la espalda, liberándolo para su magia.</p><p>El fútbol es subjetivo, hay muchos libretos y lo que no admite discusión es que en el de Scaloni, De Paul es indispensable.</p><p>Así como muchas veces John Lennon caía con una genialidad y Paul McCartney la bajaba a tierra para hacerla canción, Rodrigo De Paul hace posible el mediocampo argentino. Es otro crack que amalgama la banda, el McCartney del genio Lennon (Messi) de la Scaloneta.</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/vNhO5tW87IblwJMZwDtCJ1zPulA=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2026/06/de_paul_mccartney.webp" class="type:primaryImage" /></figure>El alma del mediocampo de la Scaloneta fue el acierto individual que definió la identidad de juego y favoreció el brillo de Messi.]]>
                </summary>
                                                <category term="newstad-mundial" label="NEWSTAD MUNDIAL" />
                                <updated>2026-06-19T12:29:11+00:00</updated>
                <published>2026-06-19T12:29:09+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            El plan de Jorge Macri para no perder la Ciudad: 50/50 con los Milei
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.newstad.com.ar/el-plan-de-jorge-macri-para-no-perder-la-ciudad-5050-con-los-milei" type="text/html" title="El plan de Jorge Macri para no perder la Ciudad: 50/50 con los Milei" />
        <id>https://www.newstad.com.ar/el-plan-de-jorge-macri-para-no-perder-la-ciudad-5050-con-los-milei</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[Pedro Paulin]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.newstad.com.ar/el-plan-de-jorge-macri-para-no-perder-la-ciudad-5050-con-los-milei">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/VRDNYckbSC-yrXejE_21fUIV_k0=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2026/06/juntos_pro_y_lla.webp" class="type:primaryImage" /></figure><p>“Blackri lo hizo”, tararea entre risas un consultor con un creativo publicitario en Tabac. Quieren hacer el año que viene un video del “Menem lo hizo” pero mostrando los defectos de la gestión de Jorge Macri en la Ciudad con la melodia del 2003 pero imágenes de veredas rotas, calles colapsadas y errores de gestión. Los dos son macristas, los dos hablan con el poder porteño, los dos creen que el PRO pierde la Ciudad. Falta mucho.</p><p>Jorge Macri parece haber entendido algo que está en el aire y que en el PRO todos saben: el año que viene sin los liberales pierden la ciudad. No importa qué estrategia, no importa cuánto imposte la imagen de alcalde duro o qué diga del gobierno nacional. Si no cede parte del armado de su Gobierno, el PRO abandona la ciudad y como ficha de dominó su existencia entra en un debate crítico como nunca a nivel país.</p><p>Karina Milei es en términos de armado una jugadora fuerte, no le gusta perder a nada y sabe que Jorge Macri no está en condiciones de imponer demasiados criterios. Hay algo que este medio pudo saber: la vice jefatura de la Ciudad, hoy en manos de la distanciada Clara Muzzio, podría ser violeta como parte del acuerdo. Karina Milei confía en Pilar Ramirez para organizar la actividad parlamentaria de la Ciudad y como ticket de entrada de los violetas al poder porteño, eso que no lograron dos años atrás pero que los posicionó en 2023 el triunfo de Manuel Adorni.</p><p>Los liberales en la Ciudad están recién entrando en calor. La escuela de formación de dirigentes de Karina Milei y Pilar Ramirez empezó a reclutar militancia joven, eso que siempre le costó al PRO pero que Javier Milei tomó como materia prima para hacerse famoso primero, y Presidente después. Jorge Macri no tiene afinidad con los jóvenes y su fuerte está en la tercera edad, esos que cuando llueve no van a votar. Hay que pensar en todo. El que se anotó primero es Nicolás Pakgozj tras un paso por la AABE y una ponderada gestión en Desarrollo Urbano en la gestión de Horacio Rodriguez Larreta. Que sigue armando para volver sin pausa.</p><p>El desafio violeta es avanzar sin destruir. La Ley de Hojarazca pretende borrar imposiciones vetustas que complican la vida a los porteños. Ahora bien, si eso incluye, por ejemplo, que se borren archivos y bases de datos donde se sabe cuántos hoteles hay, cuántas plazas tiene la Ciudad. Cuando lleguen al poder los violetas, ¿cómo van a pensar políticas públicas de Turismo si no saben cuántos hoteles y camas hay? La forma no se puede comer el fondo, el Estado organiza.&nbsp;</p><p>Mauricio Macri no está conforme con la gestión de su primo, con quien no habla. “La gestión no sólo es mala, sino que tampoco es transparente ni dinámica, estamos entregando banderas que ni Mauricio ni Horacio entregaron”. La mirada es de un ex ministro de Mauricio Macri a este periodista y representa el pensar del ex Presidente. Saben que Jorge Macri tiene un tema identitario con los porteños, ni se siente porteño ni los porteños creen que sea un coterráneo representativo de los valores y la forma de vivir la Ciudad. Se nota en cada reunión de vecinos.&nbsp;</p><p>Así las cosas, Pilar Ramirez es la cara de Karina Milei en la Ciudad y el gabinete también va a ser parte de los pedidos violetas para avanzar juntos el año que viene. Espacio Público, Transporte, algunas de las áreas más flojas de Jorge Macri serán parte de la minuta a la hora de negociar un gabinete de cogobierno que permita dotar de seniority a un gabinete que hoy no lo tiene.&nbsp;</p><p>Patricia Bullrich asegura el voto amarillo que cree que Jorge Macri no representa los valores de Mauricio, por ende la presencia y felicidad de Bullrich no son para nada despreciables. Desde su think tank, Patricia construye un equipo de gestión que encabeza María Oneto, presidente de ICONA. Desde allí se desarrollaron los planes de empleo para personas en situación de calle, se generan encuentros con líderes de todos los colores y sectores productivos y se consolida el método de gestión que quiere Patricia para la Ciudad. No hay espacio para la improvisación, todo se evalúa, de allí saldrán futuros integrantes del Gobierno venidero.&nbsp;</p><p>El caos de tránsito no tiene precedentes, la suciedad es histórica y la falta de planificación hace que los camiones de recolección colapsen las calles a las cinco, seis, siete de la tarde mientras las familias salen a buscar los chicos. Un extraterrestre no entendería ese error después de 18 años de gestión amarilla. Los camiones que limpian los tachos de basura salen exactamente a la misma hora que los chicos de las escuelas, tapan las calles, todo se colapsa, las bocinas cantan sin pausa. Ni el peor enemigo le recomendaría a un Gobierno hacer eso.&nbsp;</p><p>La llegada de Daniel Angelici le dio un poco de tranquilidad a Mauricio Macri, quien veía el Titanic en la gestión de Blackri. “El Tano llega para ordenar la política, pero sobre todo para evitar futuros quilombos, nosotros no podemos perder la Ciudad, es el final y lo saben todos, pero esencialmente Mauricio”. El amigo de Mauricio Macri sigue de cerca la gestión y con preocupación. Cree que hay nuevas costumbres non santas que se inauguraron con Blackri.&nbsp;</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/VRDNYckbSC-yrXejE_21fUIV_k0=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2026/06/juntos_pro_y_lla.webp" class="type:primaryImage" /></figure>Gabinete compartido. Interbloque y reconstrucción o desaparición para el partido de Mauricio Macri.]]>
                </summary>
                                                <category term="politica" label="Política" />
                                <updated>2026-06-15T12:43:19+00:00</updated>
                <published>2026-06-15T12:43:18+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            Los leaks del agua: cuando la vulnerabilidad de los sistemas pone en riesgo a la población
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.newstad.com.ar/los-leaks-del-agua-cuando-la-vulnerabilidad-de-los-sistemas-pone-en-riesgo-a-la-poblacion" type="text/html" title="Los leaks del agua: cuando la vulnerabilidad de los sistemas pone en riesgo a la población" />
        <id>https://www.newstad.com.ar/los-leaks-del-agua-cuando-la-vulnerabilidad-de-los-sistemas-pone-en-riesgo-a-la-poblacion</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[Gonzalo Meschengieser]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.newstad.com.ar/los-leaks-del-agua-cuando-la-vulnerabilidad-de-los-sistemas-pone-en-riesgo-a-la-poblacion">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/8Udmqgd_MBj6QJ3EWVzXWzO3PZg=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2026/01/represa.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure><p>En un mundo más digitalizado y con recursos estratégicos cada vez más disputados, la seguridad del agua se ha convertido en una cuestión de interés público.</p><p>Abrimos una canilla y el agua sale. Lo hacemos varias veces por día, casi sin pensar. Sin embargo, detrás de ese gesto cotidiano existe una de las infraestructuras más complejas y estratégicas de cualquier país: plantas de energía hidráulica o hidroeléctica, plantas potabilizadoras, estaciones de bombeo, laboratorios, centros de control, miles de kilómetros de cañerías y sistemas informáticos que trabajan las 24 horas para que millones de personas puedan acceder a agua segura.</p><p>La mayoría de las veces hablamos de las pérdidas de agua en términos de fugas o roturas de caños. Pero existe otro tipo de "leaks" mucho más preocupante: las vulnerabilidades de seguridad que pueden afectar la continuidad, calidad o disponibilidad del servicio.</p><p>Y no se trata de una hipótesis futurista.</p><p>En febrero de 2021, un operador de una planta potabilizadora en Florida, Estados Unidos, observó algo extraño en la pantalla de su computadora. Un intruso había logrado acceder remotamente al sistema y estaba modificando los niveles de hidróxido de sodio utilizados en el tratamiento del agua. De haberse concretado la maniobra, miles de personas podrían haber recibido agua contaminada. El ataque fue detectado a tiempo, pero sirvió como una advertencia para operadores de todo el mundo.</p><p>Los sistemas de agua se han convertido en objetivos potenciales porque constituyen una infraestructura crítica. Es decir, instalaciones cuya interrupción puede afectar directamente la salud pública, la economía, la seguridad y el funcionamiento de una sociedad.</p><p>La amenaza puede adoptar distintas formas. La más visible es el daño físico a la infraestructura. Estaciones de bombeo, plantas de tratamiento, válvulas estratégicas o grandes conductos pueden ser objeto de vandalismo, sabotaje o ataques deliberados. La historia reciente muestra numerosos casos en los que instalaciones hídricas fueron utilizadas como objetivos en conflictos armados o disputas sociales.</p><p>Existe también la posibilidad de contaminación intencional de fuentes o instalaciones. Aunque los sistemas modernos cuentan con múltiples barreras de protección y controles de calidad permanentes, la necesidad de prevenir este tipo de eventos obliga a mantener niveles crecientes de vigilancia y monitoreo.</p><p>Pero quizás el riesgo que más crece en la actualidad sea el digital. Las empresas de agua utilizan sistemas automatizados para controlar presiones, caudales, niveles de tanques, dosificación de productos químicos y calidad del agua en tiempo real. Estas herramientas permiten operar con mayor eficiencia, pero también abren nuevas puertas de entrada para actores maliciosos.</p><p>Un ciberataque exitoso podría intentar alterar parámetros operativos, interrumpir procesos, bloquear sistemas o generar información falsa para los operadores. No hace falta imaginar escenarios cinematográficos: en los últimos años se registraron incidentes en distintos países que demostraron que las infraestructuras hídricas son un objetivo atractivo para hackers, grupos criminales e incluso actores vinculados a conflictos geopolíticos.</p><p>La creciente preocupación internacional responde a una realidad simple: pocas infraestructuras tienen un impacto tan directo sobre la vida cotidiana como el agua.</p><p>Si una ciudad pierde energía eléctrica durante algunas horas, muchas actividades pueden continuar parcialmente. Si falla internet, existen alternativas temporales. Pero cuando se interrumpe el acceso al agua potable, las consecuencias aparecen rápidamente en hospitales, escuelas, industrias, comercios y hogares.</p><p>Por eso la seguridad hídrica ya no puede limitarse únicamente a garantizar la disponibilidad del recurso. También implica proteger los sistemas que permiten captarlo, potabilizarlo, distribuirlo y monitorearlo.</p><p>Esto requiere inversiones permanentes en infraestructura, actualización tecnológica, capacitación del personal, protocolos de emergencia, simulacros, sistemas de detección temprana y una estrecha cooperación entre operadores, organismos de seguridad y autoridades gubernamentales.</p><p>Argentina posee una posición privilegiada en materia de recursos hídricos. Sin embargo, contar con abundancia de agua no elimina la necesidad de proteger las infraestructuras que la hacen llegar a la población. En un contexto global donde el agua adquiere cada vez más valor estratégico, la resiliencia de estos sistemas será tan importante como la disponibilidad misma del recurso.</p><p>Quizás la mayor lección sea que los nuevos leaks del agua no siempre se encuentran bajo tierra.</p><p>A veces aparecen en una contraseña débil, en un sistema informático desactualizado, en una cámara de seguridad que dejó de funcionar o en un protocolo que nunca fue puesto a prueba.</p><p>Y cuando hablamos de agua, identificar esas vulnerabilidades antes de que se conviertan en una crisis no es solamente una cuestión tecnológica. Es una cuestión de seguridad pública.</p><p>*Gonzalo Meschengieser es Médico Sanitarista (MN 117.793) y CEO de la Cámara Argentina del Agua</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/8Udmqgd_MBj6QJ3EWVzXWzO3PZg=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2026/01/represa.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure>Las infraestructuras de agua enfrentan amenazas cada vez más complejas.]]>
                </summary>
                                                <category term="energia-2050" label="Energía 2050" />
                                <updated>2026-06-14T10:00:03+00:00</updated>
                <published>2026-06-14T10:00:00+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            Claves para inversiones inmobiliarias en el corredor energético de Vaca Muerta
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.newstad.com.ar/claves-para-inversiones-inmobiliarias-en-el-corredor-energetico-de-vaca-muerta" type="text/html" title="Claves para inversiones inmobiliarias en el corredor energético de Vaca Muerta" />
        <id>https://www.newstad.com.ar/claves-para-inversiones-inmobiliarias-en-el-corredor-energetico-de-vaca-muerta</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[Luis Alberto Dápelo]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.newstad.com.ar/claves-para-inversiones-inmobiliarias-en-el-corredor-energetico-de-vaca-muerta">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/A18-I-dNnZI7QZOonLk1Y-18tqw=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2026/06/anelo_vm.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure><p>El crecimiento de las inversiones en los sectores energéticos y mineros de la Argentina está generando una transformación económica sin precedentes en diversas regiones del país. En particular, Vaca Muerta se ha consolidado como uno de los principales motores de desarrollo, impulsando la demanda de infraestructura, servicios y proyectos inmobiliarios.</p><p>La expansión de la actividad petrolera y gasífera requiere mano de obra especializada, técnicos, profesionales y empresas de servicios que necesitan condiciones adecuadas para vivir, trabajar y desarrollarse.</p><p>Por esta razón el crecimiento inmobiliario debe acompañarse con una planificación integral orientada a las necesidades reales de la industria.</p>Infraestructura estratégica para acompañar el crecimiento<p>El desarrollo energético sostenible requiere inversiones coordinadas entre sector privado, los municipios, las provincias y el Estado Nacional.</p><p>Entre las principales necesidades se destacan:</p><p>·&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Infraestructura vial para el transporte de personas, equipos e insumos</p><p>·&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Centros de salud acordes al crecimiento poblacional.</p><p>·&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Terminales de transportes de pasajeros.</p><p>·&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Aeropuertos y conectividad aérea.</p><p>·&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Centros comerciales y áreas de servicios.</p><p>·&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Instituciones educativas y de capacitación técnica.</p><p>·&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Infraestructura urbana y servicios básicos.</p><p>Sin estas condiciones, resulta difícil sostener el crecimiento productivo, atraer inversiones de largo plazo y garantizar una adecuada calidad de vida para los trabajadores y habitantes de la región.</p>Boom inmobiliario<p>Las empresas energéticas requieren alojamiento de calidad para su personal permanente y temporario.</p><p>Esta situación genera importantes oportunidades para el desarrollo de:</p><p>·&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Complejos habitacionales</p><p>·&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Hoteles cooperativos.</p><p>·&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Apart hoteles.</p><p>·&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Centros logísticos.</p><p>·&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Áreas comerciales y de servicios.</p><p>·&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Urbanizaciones destinadas a trabajadores, técnicos y profesionales.</p><p>La calidad de vida, la seguridad, el descanso y los servicios complementarios son factores fundamentales para garantizar la eficiencia operativa de la actividad energética.</p>Una región de oportunidades<p>Si bien Añelo constituye el principal centro operativo de la actividad, la influencia de Vaca Muerta se extiende mucho más allá de la localidad.</p><p>Las oportunidades de inversión alcanzan a toda la región integrada por Neuquén Capital, Cipolletti, Allen, General Roca y numerosas localidades vinculadas al desarrollo energético de la Patagonia.</p><p>Por esta razón, el análisis inmobiliario debe analizarse sobre un corredor regional completo, evaluando infraestructura existente, conectividad, servicios disponibles y perspectivas de crecimiento futuro.</p><p>La experiencia demuestra que la rentabilidad de las inversiones no depende únicamente de la ubicación del emprendimiento, sino también de la capacidad de integrar servicios, infraestructura y planificación territorial que acompañen el crecimiento de la actividad productiva.</p><p>Vaca Muerta representa una de las mayores oportunidades de desarrollo económico de Argentina para las próximas décadas.</p><p>Sin embargo, el éxito de la inversión inmobiliaria dependerá de una adecuada planificación, del control de las obras necesarias y de una visión estratégica que permita aprovechar la infraestructura existente mientras se proyectan las necesidades futuras de la región.</p><p>Las oportunidades son amplias, pero los proyectos más exitosos serán aquellos capaces de integrar vivienda, servicios, logística e infraestructura dentro de un modelo de crecimiento regional sustentable.</p><p>“La verdadera oportunidad de Vaca Muerta no consiste únicamente en construir viviendas o infraestructura, sino en participar en la creación de un ecosistema regional capaz de sostener durante décadas el crecimiento energético, industrial y logístico de la Patagonia”</p><p>&nbsp;</p><p>* Luis Alberto Dapelo es Consultor en Desarrollos Urbanísticos y Planificación Territorial. Otorga asesoramiento en proyectos inmobiliarios, infraestructura y desarrollo regional vinculados a energía, minería y crecimiento productivo.</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/A18-I-dNnZI7QZOonLk1Y-18tqw=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2026/06/anelo_vm.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure>La calidad de vida, la seguridad, el descanso y los servicios complementarios son factores fundamentales para garantizar la eficiencia de la actividad energética.]]>
                </summary>
                                                <category term="energia-2050" label="Energía 2050" />
                                <updated>2026-06-14T10:00:03+00:00</updated>
                <published>2026-06-14T10:00:00+00:00</published>
    </entry>
    </feed>