<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<feed xmlns="http://www.w3.org/2005/Atom">
    <id>https://www.newstad.com.ar/feed-autor/moira-elgoyhen</id>
    <link href="https://www.newstad.com.ar/feed-autor/moira-elgoyhen" rel="self" type="application/atom+xml" />
    <title>Newstad</title>
    <subtitle>Últimas noticias de Argentina</subtitle>
    <updated>2026-04-13T19:30:09+00:00</updated>
        <entry>
        <title>
            Día del Orgasmo: beneficios y salud sexual
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.newstad.com.ar/dia-del-orgasmo-beneficios-y-salud-sexual" type="text/html" title="Día del Orgasmo: beneficios y salud sexual" />
        <id>https://www.newstad.com.ar/dia-del-orgasmo-beneficios-y-salud-sexual</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[Moira Elgoyhen]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.newstad.com.ar/dia-del-orgasmo-beneficios-y-salud-sexual">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/cg3qlnD2CH9PcMH5SrtAbbK-Vr8=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2025/08/dia_del_orgasmo_beneficios_salud_y_por_que_es_importante_hablar_del_placer.png" class="type:primaryImage" /></figure><p>Cada 8 de agosto se conmemora el Día Internacional del Orgasmo, una fecha que nació en 2006 en Brasil, impulsada por el concejal José Arimatéia Dantas Lacerda en el municipio de Esperantina, como parte de una campaña para promover la salud sexual y mejorar la calidad de vida de la población. Lo que comenzó como una iniciativa local se expandió con rapidez a distintos países, convirtiéndose en un recordatorio anual de que el placer no es un lujo, sino un aspecto esencial del bienestar físico y emocional.</p><p>Aunque culturalmente se asocie con un momento de intimidad, el orgasmo tiene un papel relevante en la salud integral. Estudios científicos han demostrado que su práctica regular libera endorfinas, reduce el estrés, favorece el descanso y fortalece el sistema inmunológico. Además, contribuye a la salud cardiovascular y puede ayudar a disminuir la percepción del dolor gracias a la liberación de oxitocina y dopamina.</p><p>Pero no se trata solo de beneficios fisiológicos. El orgasmo también impacta en la autoestima, en la confianza con la pareja y en la construcción de vínculos más sólidos y respetuosos. En el plano emocional, puede generar sensaciones de conexión y bienestar que actúan como un amortiguador frente a las tensiones cotidianas.</p><p>Sin embargo, hablar de orgasmo implica reconocer que todavía existe una brecha en el acceso al placer, especialmente entre hombres y mujeres. Diversas investigaciones revelan que, en relaciones heterosexuales, las mujeres reportan alcanzar el orgasmo con menor frecuencia. Las causas son múltiples: educación sexual incompleta, tabúes culturales, falta de comunicación en la pareja e incluso desconocimiento del propio cuerpo.</p><p>La educación sexual cumple un papel clave para cerrar esta brecha. Aprender desde jóvenes que el placer forma parte de la salud sexual ayuda a derribar mitos y a fomentar relaciones más sanas. Esto no significa promover conductas irresponsables, sino ofrecer herramientas para que cada persona pueda vivir su sexualidad de forma segura, informada y satisfactoria.</p><p>En un contexto donde la sexualidad todavía suele abordarse con timidez, el Día del Orgasmo es una oportunidad para abrir conversaciones, siempre con respeto y con base en información confiable. También es un recordatorio para los profesionales de la salud: escuchar, orientar y brindar recursos que mejoren la vida sexual de sus pacientes es parte de una atención integral.</p><p>Vale destacar que no todas las personas experimentan el orgasmo de la misma manera, y que la ausencia de este no necesariamente indica un problema. Sin embargo, si la dificultad es persistente o genera malestar, consultar con un especialista en sexología, ginecología o urología puede ayudar a encontrar soluciones.</p><p>En definitiva, el Día del Orgasmo no es una fecha trivial. Más allá de la curiosidad que pueda despertar su nombre, su sentido profundo es reivindicar el derecho al placer como parte del derecho a la salud. Una sexualidad plena, consensuada y libre de prejuicios contribuye no solo a la felicidad individual, sino también a relaciones más equilibradas y a una sociedad más consciente.</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/cg3qlnD2CH9PcMH5SrtAbbK-Vr8=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2025/08/dia_del_orgasmo_beneficios_salud_y_por_que_es_importante_hablar_del_placer.png" class="type:primaryImage" /></figure>El Día del Orgasmo busca visibilizar el derecho al placer y sus beneficios para la salud física y emocional.]]>
                </summary>
                                <category term="cuerpo-y-mente" label="Cuerpo y mente" />
                <updated>2026-04-13T19:30:09+00:00</updated>
                <published>2025-08-08T18:48:12+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            Sextorsión: un caso inédito llega a juicio en San Luis
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.newstad.com.ar/sextorsion-un-caso-inedito-llega-a-juicio-en-san-luis" type="text/html" title="Sextorsión: un caso inédito llega a juicio en San Luis" />
        <id>https://www.newstad.com.ar/sextorsion-un-caso-inedito-llega-a-juicio-en-san-luis</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[Moira Elgoyhen]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.newstad.com.ar/sextorsion-un-caso-inedito-llega-a-juicio-en-san-luis">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/snfvHKXLs4cFA8eejLqDjxYpD98=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2025/08/sextorsion_un_caso_inedito_llega_a_juicio_en_san_luis_3.png" class="type:primaryImage" /></figure><p>El 4 de agosto de 2025 comenzó un juicio oral en San Luis por un caso emblemático de sextorsión en Argentina. La víctima, Gabriela Fernández Aberastain, entrenadora física y campeona de fisicoculturismo, denunció a su expareja, Diego Oliveri, y a su actual pareja de este por haberla amenazado con difundir un video íntimo si no accedía a retomar la relación.</p><p>Aunque no es el primero en el país, este proceso judicial cobra especial relevancia por la visibilidad mediática y la contundencia de la denuncia. El caso marca un antes y un después en cómo se aborda legalmente este tipo de delitos digitales, que no solo afectan la privacidad, sino también la integridad emocional y psicológica de las víctimas.</p>¿Qué es la sextorsión?<p>La sextorsión es una forma de extorsión en la que alguien amenaza con divulgar material sexual si la víctima no entrega más contenido íntimo, dinero o favores. A diferencia de la pornovenganza, donde se publica contenido sin consentimiento tras una ruptura, la sextorsión incluye chantaje emocional y presión constante.</p><p>El abuso puede comenzar en redes sociales, apps de citas o incluso en relaciones reales, donde existía previamente un vínculo de confianza o intimidad.</p>¿Por qué este juicio es importante?<p>Aunque no es el primer juicio por sextorsión en Argentina, este caso cobra relevancia por su exposición pública y la crudeza de los hechos denunciados. Actualmente, el Código Penal argentino no contempla específicamente la figura de la sextorsión, por lo que estos casos suelen tratarse como amenazas, coacción, delitos informáticos o violencia de género, según el contexto.</p><p>La ausencia de una legislación clara muchas veces deja a las víctimas en una situación vulnerable. Por eso, este juicio puede ser el punto de partida para reformas legales, creación de jurisprudencia y protocolos de actuación específicos.</p><p>También visibiliza la urgencia de educar sobre el uso consciente de la tecnología, sin culpas ni tabúes, pero con información realista sobre los riesgos y derechos.</p>¿Qué hacer si sos víctima?No pagues. Las amenazas no se detienen con dinero.Guardá todo. Capturas de pantalla, audios, perfiles, mensajes, correos: todo puede servir como prueba.No enfrentes al agresor. Puede escalar la situación.Denunciá. Comunicate con delitosinformaticos@policiafederal.gov.ar o llamá al 134.Buscá apoyo legal o psicológico. No estás sol@. La vergüenza no es tuya.Un cierre necesario<p>Cuando una forma tan íntima de violencia digital llega a los tribunales, no solo se busca justicia para una víctima. También se abre una puerta para repensar cómo cuidamos nuestros cuerpos, nuestras imágenes y nuestros vínculos en la era digital.</p><p>La sextorsión no es un error de quien confió, sino un crimen de quien traicionó esa confianza. Y cada paso hacia su reconocimiento legal es también un paso hacia una sociedad que protege, escucha y repara, en lugar de juzgar.</p>el impacto emocional de la sextorsión va más allá de lo digital.]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/snfvHKXLs4cFA8eejLqDjxYpD98=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2025/08/sextorsion_un_caso_inedito_llega_a_juicio_en_san_luis_3.png" class="type:primaryImage" /></figure>Una entrenadora denunció a su ex por amenazas con un video íntimo.]]>
                </summary>
                                <category term="cuerpo-y-mente" label="Cuerpo y mente" />
                <updated>2026-04-13T19:30:09+00:00</updated>
                <published>2025-08-05T10:46:49+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            El beso erótico: una puerta al placer, la piel y la conexión real
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.newstad.com.ar/el-beso-erotico-una-puerta-al-placer-la-piel-y-la-conexion-real" type="text/html" title="El beso erótico: una puerta al placer, la piel y la conexión real" />
        <id>https://www.newstad.com.ar/el-beso-erotico-una-puerta-al-placer-la-piel-y-la-conexion-real</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[Moira Elgoyhen]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.newstad.com.ar/el-beso-erotico-una-puerta-al-placer-la-piel-y-la-conexion-real">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/gT_JSFEdSPKMIdqp8ufBMF_X5yY=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2025/07/beso.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure><p>Dicen que besar es un arte. Pero, ¿qué pasa cuando ese beso se convierte en el preludio del placer?</p><p>¿Qué es un beso?Puede ser un saludo, un impulso, una respuesta instintiva o una declaración de deseo. Pero cuando hablamos de un beso erótico, la definición cambia: es un acto de entrega, un puente entre dos cuerpos que se reconocen, que se buscan.</p><p>El poder del primer contactoEl primer beso puede marcar un antes y un después. No solo se trata del roce de los labios, sino de la conexión sensorial que despierta todo el cuerpo. Un beso puede hacer temblar las rodillas, acelerar el pulso y encender zonas que creíamos dormidas. Es el primer lenguaje íntimo que compartimos, muchas veces antes de hablar siquiera del deseo.</p><p>¿Qué vuelve erótico a un beso?El contexto, la intención y el ritmo. No todos los besos excitan. Hay besos tibios, besos distraídos y besos que no dicen nada. Pero también están esos que hablan sin palabras, que suben la temperatura y hacen que el mundo se detenga unos segundos.Un beso erótico se construye desde el deseo, no desde la obligación. Implica pausa, juego, exploración y complicidad. Puede ser lento o voraz, pero siempre es sincero. No hay técnica perfecta, sino conexión auténtica.</p><p>Labios, lengua y pielNo se besa solo con la boca. Se besa con el cuerpo, con las manos, con la mirada. La lengua puede explorar, provocar o simplemente acompañar. La piel erizada ante un beso en el cuello o el lóbulo de la oreja dice más que mil definiciones académicas. Un beso en la espalda, en la nuca, en la cintura puede ser más potente que cualquier caricia.</p><p>El beso como territorio de descubrimientoCada persona besa distinto. Hay quienes prefieren los roces suaves, y quienes se entregan al beso como si fuera un salto al vacío. Besarse es conocerse. Es decirle al otro cómo deseo, cómo siento, cómo vibro. Y también es una forma de preguntarle: ¿vos también querés?</p><p>Besar sin apuroEn tiempos de inmediatez, donde todo parece ir rápido, el beso es una pausa. Una forma de detenerse a sentir, sin la urgencia del final. Besar bien no es besar rápido, ni llegar a otra cosa: es quedarse en ese momento sin pensar en lo que viene después.</p><p>Beneficios (sí, también los tiene)Además del placer, besar libera endorfinas, fortalece el sistema inmunológico, reduce el estrés y mejora el estado de ánimo. Un buen beso puede cambiar un día gris, puede aflojar tensiones y acercar distancias emocionales.</p><p>Besar es más que besarEs tocar con la boca. Es una manera de desear sin decir una sola palabra. Es una forma de volver a la piel, de reconocerse desde lo más simple y, al mismo tiempo, desde lo más profundo. Porque cuando un beso es bueno, no hace falta nada más. Y cuando es erótico, puede convertirse en el inicio de todo.</p>Un beso erótico puede ser el primer lenguaje del deseo: conecta, estremece y enciende la piel sin decir una palabra.]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/gT_JSFEdSPKMIdqp8ufBMF_X5yY=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2025/07/beso.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure>Un lenguaje íntimo que se expresa sin palabras y despierta todos los sentidos.]]>
                </summary>
                                <category term="cuerpo-y-mente" label="Cuerpo y mente" />
                <updated>2026-04-13T19:30:09+00:00</updated>
                <published>2025-07-28T10:58:46+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            Sexo y amor en la era de los vínculos liquidos
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.newstad.com.ar/sexo-y-amor-en-la-era-de-los-vinculos-liquidos" type="text/html" title="Sexo y amor en la era de los vínculos liquidos" />
        <id>https://www.newstad.com.ar/sexo-y-amor-en-la-era-de-los-vinculos-liquidos</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[Moira Elgoyhen]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.newstad.com.ar/sexo-y-amor-en-la-era-de-los-vinculos-liquidos">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/YCyVVft6n6cpl-jF6UbqCUs5yv8=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2025/07/amor_y_sexo_en_la_era_de_los_vinculos_liquidos_1.png" class="type:primaryImage" /></figure><p>Vivimos en una era marcada por la inmediatez, el consumo emocional y la búsqueda constante de estímulos. Las relaciones no escapan a este paradigma: los vínculos se tornan cada vez más líquidos, como definió el sociólogo Zygmunt Bauman, y lo que antes se construía con tiempo y compromiso, hoy parece negociarse en función del deseo inmediato.</p><p>Las aplicaciones de citas han cambiado la forma de vincularnos. Según un informe de Pew Research Center (2023), el 53% de los adultos jóvenes en países occidentales usa apps para conocer personas, pero más del 60% declara sentirse insatisfecho con las experiencias vividas. Lo que se presenta como una oportunidad de conexión, muchas veces termina reforzando la cultura del descarte: si algo no funciona en el primer encuentro, se pasa al siguiente.</p><p>¿Y el amor? ¿Y el sexo? Aunque parezca contradictorio, en este escenario hiperconectado también crece el deseo de relaciones auténticas. Un estudio de la Universidad de Harvard sobre desarrollo adulto, uno de los más largos de la historia, concluyó que la calidad de los vínculos afectivos es el principal factor de bienestar emocional y físico a largo plazo.</p><p>Sin embargo, el miedo al dolor emocional, la sobrecarga de estímulos y la falta de habilidades relacionales dificultan cada vez más la posibilidad de entregarse a un otro desde un lugar real. Se habla de libertad, pero muchas veces es una libertad que esconde la evasión. Se explora la sexualidad, pero a veces sin registro del cuerpo, del consentimiento o del deseo genuino.</p><p>La sexóloga y terapeuta Esther Perel lo explica así: “Nunca fuimos tan libres para elegir a quién amar, y sin embargo, nunca fue tan difícil sostener el deseo en el tiempo.” En su investigación sobre parejas modernas, Perel señala que la falta de deseo sexual no suele estar relacionada con la biología, sino con dinámicas vinculares no resueltas: exigencia, rutina, resentimiento o falta de presencia emocional.</p><p>En este contexto, muchas personas eligen formas de vínculo más abiertas o flexibles, pero sin una base de honestidad o comunicación real. Y ahí es donde el modelo, cualquiera que sea, se vuelve insostenible. No es el poliamor, el amor libre o la monogamia el problema en sí, sino la falta de madurez emocional para habitar lo que se elige.</p><p>Entonces, ¿cómo reconstruimos los vínculos?La respuesta parece ser menos romántica, pero más profunda: educación emocional, autoconocimiento y escucha activa. Poder hablar del deseo, del miedo, de los límites, sin castigo ni juicio. Sostener lo incómodo sin huir. Y entender que el amor no es solo sentimiento, sino también construcción, cuidado y responsabilidad afectiva.</p><p>En un mundo que corre, el verdadero acto revolucionario es detenerse a mirar al otro, cuerpo y alma, sin urgencias ni máscaras. El amor no se volvió imposible, pero sí más desafiante. Quizá porque hoy, más que nunca, nos exige primero un vínculo con nosotros mismos para luego poder vincularnos con los demás .</p>La distancia emocional en tiempos de conexión constante: cuando el deseo de estar juntos no alcanza para sostener el vínculo.]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/YCyVVft6n6cpl-jF6UbqCUs5yv8=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2025/07/amor_y_sexo_en_la_era_de_los_vinculos_liquidos_1.png" class="type:primaryImage" /></figure>El amor y el deseo cambian en una era de vínculos líquidos, consumo rápido y conexión sin profundidad.]]>
                </summary>
                                <category term="cuerpo-y-mente" label="Cuerpo y mente" />
                <updated>2026-04-13T19:30:09+00:00</updated>
                <published>2025-07-25T10:50:36+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            ACV en deportistas: El caso de Alejandra “Locomotora” Oliveras
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.newstad.com.ar/acv-en-deportistas-el-caso-de-alejandra-la-locomotora-oliveras" type="text/html" title="ACV en deportistas: El caso de Alejandra “Locomotora” Oliveras" />
        <id>https://www.newstad.com.ar/acv-en-deportistas-el-caso-de-alejandra-la-locomotora-oliveras</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[Moira Elgoyhen]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.newstad.com.ar/acv-en-deportistas-el-caso-de-alejandra-la-locomotora-oliveras">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/uMv_deyRCkL_95QPUcT5vef5ZdU=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2025/07/acv_en_deportistas_el_caso_de_alejandra_la_locomotora_oliveras.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure><p>La noticia del ACV que sufrió la reconocida boxeadora Alejandra "Locomotora" Oliveras conmocionó al mundo del deporte y abrió preguntas sobre la salud cardiovascular incluso en personas que aparentan estar en perfecto estado físico. Desde Newstad consultamos al médico cirujano cardiovascular y flebólogo Yamil Ponce, quien explicó en detalle los factores que pueden desencadenar un ACV y la importancia de mirar más allá de lo visible.</p><p>¿Un ACV puede aparecer de golpe en una persona sana y activa como Alejandra Oliveras?- El ACV sí puede aparecer de golpe. Una persona sana y activa puede sufrirlo, sí. Ahora, guarda que no te puedo decir que sea el caso específico de Alejandra Oliveras, porque habría que analizar qué entendemos por “persona activa”. Una persona sana y deportista es una cosa, pero alguien profesionalmente deportista es otra. El cuerpo de Alejandra no es el de una persona que entrena saludablemente sin exigencias extremas. Para desarrollar ese nivel de masa muscular se necesitan factores externos que todos conocen, como anabólicos o esteroides. Ya no se trata de un cuerpo natural.</p><p>El deporte es salud mientras no se convierta en profesionalismo. Porque, en general, el deporte practicado profesionalmente deja de ser saludable. Casi todos los deportes, cuando se ejercen a nivel profesional, implican un nivel de exigencia extremo.</p><p>Por eso, cuando aparecen ciertas lesiones o eventos como este, hay que tener en cuenta que ese desarrollo corporal no es natural. Y es importante hacer esa diferenciación entre lo que se dice y lo que realmente implica sostener un cuerpo así.</p><p>¿Cuáles son los síntomas que nunca deberíamos ignorar?—Un ACV puede darse incluso en personas sanas y activas de verdad. Sí, sí puede. Existen malformaciones arteriales y venosas dentro del cerebro que pueden estar presentes desde el nacimiento, y que incluso se calcula que hasta un cinco por ciento de la población las tiene sin saberlo. No hay una prevención clara para esto porque muchas veces no se detectan.</p><p>Hay casos de personas completamente sanas que, de un momento a otro, sienten un fuerte dolor de cabeza, se rompe una arteria, se genera un aneurisma y termina desencadenando un ACV. Esto puede pasar cuando hay malformaciones congénitas o hereditarias.</p><p>Obviamente, esas lesiones o malformaciones pueden agravarse con factores como la presión arterial alta. También los golpes pueden deteriorar no solo la función cognitiva cerebral, sino ciertas estructuras que, si están debilitadas, pueden romperse. Incluso puede haber alteraciones mínimas que ningún estudio clínico detecte a tiempo.</p><p>¿Qué rol juegan factores externos como el estrés, los golpes o la presión emocional en este tipo de eventos?—Estos factores pueden influir, especialmente cuando existe una malformación previa que la persona desconoce. Muchas veces estos casos son asintomáticos, y la persona lleva una vida normal sin saberlo. Pero si hay una predisposición o una condición oculta, ciertos factores pueden agravar el cuadro.</p><p>La presión arterial alta, el uso de esteroides o anabólicos, el consumo de tabaco, los golpes físicos y también el estrés pueden perjudicar seriamente. El estrés, aunque de forma indirecta, puede elevar la presión o generar picos que actúan como desencadenantes. A lo largo del tiempo, estos elementos aumentan la probabilidad de sufrir un ACV, especialmente si se combinan con una predisposición o lesiones no diagnosticadas.</p><p>¿Qué controles o hábitos simples pueden ayudarnos a prevenir un ACV?—Los controles más importantes son los cardiovasculares. Existen factores modificables y no modificables. Entre los no modificables están la edad, el sexo biológico, los factores hereditarios, congénitos o genéticos, y el lugar donde uno vive. Eso no se puede cambiar. Pero sí hay factores que podemos modificar: cuidar la salud cardiovascular, mantener la presión arterial en valores saludables, no fumar, hacer ejercicio y tener hábitos de vida sanos.</p><p>Ahí es donde muchas veces se genera confusión. Una persona puede parecer saludable por fuera, pero no necesariamente lo es por dentro. Por ejemplo, en el caso de Alejandra —a quien profundamente admirable —,aparentemente lo hacía con un enfoque propio, desde su manera de ver la vida. Pero es dudoso creer que promoviera el uso de anabólicos o sustancias similares.</p><p>Nunca la vi promover eso. Más bien alentaba a la gente a no quedarse en la cama, a salir, a moverse, a hacer actividad física. Y eso está buenísimo. Porque el ejercicio no solo ayuda a regular la presión arterial, sino también a reducir el estrés, que es un factor indirecto importante en los picos de presión. Sumado a una buena alimentación y un estilo de vida saludable, eso es todo lo que podés hacer para cuidar tu sistema cardiovascular.</p><p>La historia de Alejandra vuelve a poner en agenda una conversación necesaria: no todo lo que brilla por fuera es sinónimo de salud interna. Conocer el propio cuerpo, realizar controles periódicos y evitar minimizar los síntomas sigue siendo la clave.</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/uMv_deyRCkL_95QPUcT5vef5ZdU=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2025/07/acv_en_deportistas_el_caso_de_alejandra_la_locomotora_oliveras.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure>El ACV de la deportista reabre el debate sobre salud cardiovascular en personas activas.]]>
                </summary>
                                <category term="opinion" label="Opinión" />
                <updated>2026-04-13T19:30:09+00:00</updated>
                <published>2025-07-23T09:35:58+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            Cómo recuperar la intimidad en pareja después de la llegada de un hijo
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.newstad.com.ar/como-recuperar-la-intimidad-en-pareja-despues-de-la-llegada-de-un-hijo" type="text/html" title="Cómo recuperar la intimidad en pareja después de la llegada de un hijo" />
        <id>https://www.newstad.com.ar/como-recuperar-la-intimidad-en-pareja-despues-de-la-llegada-de-un-hijo</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[Moira Elgoyhen]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.newstad.com.ar/como-recuperar-la-intimidad-en-pareja-despues-de-la-llegada-de-un-hijo">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/ZcgYs80IvLuhh15nUivBmjnvIxM=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2025/07/como_recuperar_el_deseo_y_la_intimidad_en_pareja_despues_de_la_llegada_de_un_hijo_1.png" class="type:primaryImage" /></figure><p>La maternidad cambia la vida. A veces se dice con ternura, otras con cansancio. Lo cierto es que transforma las rutinas, el cuerpo, los horarios, las emociones... y también la intimidad. Cuando llega un hijo, también nace una nueva pareja: la de padres. Y ese nuevo rol puede ser tan absorbente que otras partes del vínculo –como la erótica, la cómplice, la sensual– parecen quedarse a un costado.</p><p>Pero ser padres no significa dejar de ser pareja. Solo que el deseo, como todo, cambia de forma. Ya no aparece como antes, no siempre es espontáneo ni urgente, pero sigue estando. Tal vez más silencioso. Tal vez esperando que lo vuelvan a invitar.</p><p>El deseo no se pierde, se transforma</p><p>El cuerpo se resignifica. Las prioridades se corren. El cansancio gana espacio. Y en medio de eso, lo íntimo puede parecer un lujo. Pero la sexualidad no desaparece: necesita ser reencontrada.</p><p>No se trata de agendas ni de fórmulas mágicas. Se trata de buscar espacios reales, por más pequeños que sean, donde la pareja se recuerde que también se elige, que no solo son dos que crían, sino dos que se desean.</p><p>El erotismo puede mutar, pero también puede volverse más profundo. Porque ya no se sostiene solo en lo físico, sino en la complicidad emocional, en el cuidado mutuo, en la mirada que aún busca al otro más allá del rol de madre o padre.</p><p>¿Cómo se reconstruye la intimidad?</p><p>• Dándole lugar a los momentos de piel, sin apuros ni expectativas. Un abrazo largo, una caricia sin prisa, un beso que no sea parte de la rutina. A veces lo erótico empieza en lo simple.</p><p>• Hablando sin juicio: poder decir “te extraño”, “me cuesta conectar”, “necesito sentirme deseado/a otra vez”. El deseo necesita verdad, no presión.</p><p>• Respetando los tiempos: no siempre se puede todo, y está bien. Pero lo que se posterga indefinidamente se apaga. Por eso, aunque sea poco, que sea intencionado.</p><p>• Buscando formas nuevas: cocinar juntos, reírse, mirarse. No todo tiene que ver con lo genital. Volver a sentirse cerca puede empezar mucho antes del sexo.</p><p>El amor que cría también puede desear</p><p>Criar con amor no significa abandonar lo íntimo. Al contrario: cuanto más fuerte esté el vínculo de pareja, más firme será el sostén para la familia. No se trata de “volver a ser los de antes”, sino de permitirse ser quienes son ahora, con lo nuevo que la maternidad trajo. Más reales. Más conscientes. Más humanos.</p><p>Volver al deseo en la maternidad no es volver atrás. Es construir algo distinto, más profundo, más sincero. Es recordarse que no solo comparten pañales, noches sin dormir o decisiones importantes. También pueden compartirse miradas, silencios, ganas.</p><p>Cuando la pareja se elige incluso en el caos, cuando se permiten reencontrarse más allá de los roles, entonces el deseo vuelve. No como antes. Sino mejor: más genuino, más humano, más libre.</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/ZcgYs80IvLuhh15nUivBmjnvIxM=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2025/07/como_recuperar_el_deseo_y_la_intimidad_en_pareja_despues_de_la_llegada_de_un_hijo_1.png" class="type:primaryImage" /></figure>El deseo no desaparece con la llegada de un hijo: cambia de forma y puede volver si se le da lugar.]]>
                </summary>
                                <category term="cuerpo-y-mente" label="Cuerpo y mente" />
                <updated>2026-04-13T19:30:09+00:00</updated>
                <published>2025-07-21T09:33:24+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            Ejercicio físico y sexualidad: claves para mejorar el deseo
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.newstad.com.ar/ejercicio-fisico-y-sexualidad-claves-para-mejorar-el-deseo" type="text/html" title="Ejercicio físico y sexualidad: claves para mejorar el deseo" />
        <id>https://www.newstad.com.ar/ejercicio-fisico-y-sexualidad-claves-para-mejorar-el-deseo</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[Moira Elgoyhen]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.newstad.com.ar/ejercicio-fisico-y-sexualidad-claves-para-mejorar-el-deseo">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/84LVHcSg59zYgAbd_La7YRCrSKE=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2025/07/el_impacto_de_la_actividad_fisica_en_la_sexualidad_2.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure><p>El ejercicio físico no solo mejora la salud general, también influye directamente en la sexualidad. Mover el cuerpo con regularidad potencia la circulación, libera endorfinas, reduce el estrés y mejora la autoestima. Estos factores aumentan la energía vital, el deseo sexual y la conexión corporal. Para conocer más sobre esta relación, NEWSTAD entrevistó a Natalia Guido, profesora de educación física, que comparte su experiencia diaria con el cuerpo y el movimiento.</p>¿Notas cambios en el ánimo o la energía de quienes empiezan a entrenar?<p>Totalmente. Quienes comienzan a moverse sienten más energía y una relajación placentera. Esto se debe a las endorfinas que libera el cerebro. Además, disminuyen síntomas de ansiedad o depresión, que hoy son muy frecuentes.</p>¿Creés que moverse ayuda a sentirse mejor con el cuerpo, también fuera del gimnasio?<p>Sí, claro. La actividad regular te hace sentir más ágil y funcional en cualquier contexto. Aumentás fuerza y resistencia, y eso impacta directamente en cómo te desenvolvés en la vida cotidiana.</p>¿Alguien te ha dicho que al entrenar se siente más vital o con más deseo?<p>Sí. Al entrenar conectás con tu cuerpo y tu mente. Se liberan hormonas que generan bienestar, placer, mejora de circulación, menos estrés, más autoestima y confianza. Incluso sube la testosterona. Todo eso hace que uno se sienta más pleno y con más ganas de vivir.</p>¿Creés que el movimiento influye en cómo nos vinculamos con otros?<p>Sin duda. Moverse cambia el humor, libera tensiones y mejora la conexión con uno mismo. Y cuando estás bien con vos, te vinculás mejor con los demás. Además, entrenar en grupo genera pertenencia y comunidad.</p>¿Qué le dirías a alguien que perdió la conexión con su cuerpo?<p>Que no espere estar en forma para empezar. Basta con un paso pequeño y sostenido: una caminata, estirarse, poner música y moverse. El cuerpo tiene memoria, y cuando lo empezás a habitar de nuevo, responde. Se acomoda y te acompaña.</p><p>Un cuerpo activo no solo se fortalece: también se vuelve más receptivo, más presente y más disponible para el placer. El movimiento mejora la circulación, activa neurotransmisores como las endorfinas y ayuda a liberar tensiones. Es una herramienta concreta para mejorar la vida sexual y reconectar con el deseo.</p><p>Además, la práctica constante de ejercicio puede generar mayor sensibilidad corporal y autoconocimiento, dos aspectos clave para vivir una sexualidad plena. Al desarrollar una relación positiva con el cuerpo, también se cultiva una mejor comunicación íntima y una disposición más abierta al disfrute.</p><p>Incluso en personas mayores, el ejercicio moderado ha demostrado mejorar la función sexual, el deseo y la conexión emocional con la pareja. En jóvenes, es un gran aliado para construir seguridad personal y reducir bloqueos ligados al cuerpo o al rendimiento.</p><p>**En definitiva, moverse es mucho más.</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/84LVHcSg59zYgAbd_La7YRCrSKE=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2025/07/el_impacto_de_la_actividad_fisica_en_la_sexualidad_2.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure>La actividad física fortalece la autoestima y mejora el deseo sexual, generando una vida íntima más plena y saludable.]]>
                </summary>
                                <category term="cuerpo-y-mente" label="Cuerpo y mente" />
                <updated>2026-04-13T19:30:09+00:00</updated>
                <published>2025-07-12T11:46:50+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            Cuando el deseo incomoda: lo íntimo y lo no dicho
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.newstad.com.ar/sexo-anal-entre-lo-privado-y-lo-culturalmente-prohibido" type="text/html" title="Cuando el deseo incomoda: lo íntimo y lo no dicho" />
        <id>https://www.newstad.com.ar/sexo-anal-entre-lo-privado-y-lo-culturalmente-prohibido</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[Moira Elgoyhen]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.newstad.com.ar/sexo-anal-entre-lo-privado-y-lo-culturalmente-prohibido">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/AAuJ4f36UaiYFdhuEieXhKrEf3s=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2025/06/entre_lo_privado_y_lo_culturalmente_prohibido_3.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure><p>Aunque sigue siendo uno de los grandes tabúes dentro de la sexualidad, el sexo anal forma parte de la intimidad de muchas parejas. No se habla demasiado del tema, tal vez por vergüenza, por prejuicio o por la idea de que “eso no se dice”. Pero lo cierto es que, puertas adentro, sucede. Y por eso, hablar con información es mejor que silenciar por miedo.</p><p>Una práctica más común de lo que se cree</p><p>Las estadísticas internacionales coinciden: cada vez son más las personas que, dentro de vínculos heterosexuales o no, han tenido o consideran tener sexo anal en algún momento de su vida. No por moda, no por rebeldía, sino porque la curiosidad, el deseo o la confianza pueden abrir ese espacio. Aun así, el tema sigue estando más presente en las fantasías que en las conversaciones reales.</p><p>Entre el deseo, la incomodidad y el silencio</p><p>El problema no está en la práctica en sí, sino en la falta de información. En cómo se accede a ella. En la presión que muchas veces se ejerce dentro de la pareja. En lo que no se dice, pero pesa. Porque si hay algo claro, es que el cuerpo no negocia lo que no desea, y que toda experiencia sexual debería estar atravesada por el consentimiento y la comodidad mutua.</p><p>El sexo anal requiere más que ganas. No puede improvisarse ni forzarse. Es una zona delicada del cuerpo y, sin preparación o cuidado, puede tornarse dolorosa o incluso riesgosa. Por eso, quienes decidan explorar ese camino deberían poder hablarlo antes, entender sus límites y asumir que, si algo incomoda o no convence, se puede decir que no.</p><p>Más allá del prejuicio</p><p>Durante décadas, el sexo anal fue condenado por creencias religiosas, morales o incluso médicas. Se lo asoció con la perversión, con lo prohibido o con lo “anormal”. Sin embargo, hoy se entiende que el placer no tiene una única forma y que la intimidad es un espacio que no debería responder a mandatos sociales.</p><p>Esto no significa que sea para todo el mundo. Ni que deba naturalizarse. Pero sí que dejar de hablarlo como si fuera sucio, violento o vergonzoso ayuda a que quienes lo viven no lo hagan desde el miedo o la culpa.</p><p>¿Y los cuidados?</p><p>Hablar de sexo anal también implica hablar de higiene, de cuidado físico y de prevención. No porque sea “más peligroso”, sino porque es una zona que merece una atención diferente. No está lubricada de manera natural y, por eso, muchas personas usan lubricantes específicos. Tampoco se recomienda pasar del sexo anal al vaginal sin medidas de higiene, ya que puede provocar infecciones.</p><p>El uso del preservativo sigue siendo una recomendación básica: reduce el riesgo de infecciones de transmisión sexual, que también pueden darse en esta práctica.</p><p>¿Por qué sigue generando incomodidad?</p><p>Quizás porque se lo asocia a una pérdida de control. Porque muchos lo ven como algo que vulnera, o como una concesión que alguien hace por amor. Pero no debería ser así. Ninguna práctica sexual valida un vínculo, ni lo define. Lo que une a una pareja es el respeto, no la cantidad ni el tipo de encuentros íntimos.</p><p>Hablar sin escándalo también es una forma de cuidado</p><p>En tiempos donde la sexualidad se exhibe pero no se conversa, poder poner en palabras lo que sucede en la intimidad es una forma de acercar información sin juzgar. El sexo anal existe, y no nombrarlo no lo hace desaparecer. Por eso, hablarlo con responsabilidad, sin morbo ni prejuicio, es una manera de cuidar más y mejor.</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/AAuJ4f36UaiYFdhuEieXhKrEf3s=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2025/06/entre_lo_privado_y_lo_culturalmente_prohibido_3.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure>El sexo anal se practica más de lo que se dice. Hablarlo con cuidado e información es parte del respeto.]]>
                </summary>
                                <category term="sin-hashtag" label="Sin Hashtag" />
                <updated>2026-04-13T19:30:09+00:00</updated>
                <published>2025-07-11T09:57:26+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            Intimidad masculina bajo presión: cuando el cuerpo se adelanta
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.newstad.com.ar/intimidad-bajo-presion" type="text/html" title="Intimidad masculina bajo presión: cuando el cuerpo se adelanta" />
        <id>https://www.newstad.com.ar/intimidad-bajo-presion</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[Moira Elgoyhen]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.newstad.com.ar/intimidad-bajo-presion">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/FIJwz4xNgCVgx9Avu0D74hg7cwk=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2025/06/disfuncion_eyaculatoria_mas_que_una_cuestion_de_tiempo_2.png" class="type:primaryImage" /></figure>Rendimiento, vergüenza y deseo: una conversación necesaria<p>La disfunción eyaculatoria, conocida comúnmente como eyaculación precoz, es una de las dificultades sexuales más frecuentes en varones.</p><p>También una de las más estigmatizadas, mal interpretadas y apresuradamente tratadas. Durante décadas fue abordada desde una lógica puramente fisiológica, como si se tratara únicamente de un problema de control muscular o duración insuficiente. Sin embargo, detrás de esa urgencia del cuerpo suele haber factores más profundos: ansiedad anticipatoria, presión de rendimiento, falta de educación sexual, vínculos exigentes, vergüenza, inseguridad, e incluso historias emocionales no resueltas.</p><p>Muchas veces, los hombres llegan a consulta con una definición más mediática que clínica del problema: “termino rápido”, “no puedo controlar”, “me pasa siempre con pareja nueva”, “ya probé medicación y nada cambia”. Lo que no siempre se dice —ni se pregunta— es qué estaba pasando en su mente, en su historia, en su vínculo y en su cuerpo antes de esa eyaculación.</p><p>Por eso, más que hablar de disfunción, vale la pena abrir una conversación más amplia, que no solo incluya al cuerpo sino también a la psiquis. En esta entrevista, el psiquiatra Santiago Sarraybarouse aporta una mirada clínica y humana para repensar esta problemática desde una perspectiva integral.</p>1. ¿Por qué seguimos llamándola así?<p>¿Considerás que el término “eyaculación precoz” es correcto desde la medicina o sería mejor hablar de disfunción eyaculatoria? ¿Qué opinás sobre la forma en que se nombra este cuadro en los manuales diagnósticos y en la práctica clínica?</p><p>El término “eyaculación precoz” tiene una carga histórica y cultural que no siempre ayuda. Desde lo médico, es impreciso porque pone el foco en la rapidez como si fuera el único problema, ignorando la complejidad emocional y relacional detrás. En los manuales diagnósticos, como el DSM-5, se define por criterios temporales (eyaculación en menos de un minuto en la mayoría de los encuentros sexuales) y la angustia asociada, pero esto reduce un fenómeno multifactorial a un cronómetro. Prefiero hablar de “disfunción eyaculatoria” porque es más amplio y no estigmatiza, abarcando tanto la eyaculación precoz como la retardada o ausente, y porque invita a explorar causas biológicas, psicológicas y relacionales sin juzgar.</p><p>En la práctica clínica, el nombre que usamos importa menos que cómo lo abordamos. Los pacientes no llegan diciendo “tengo eyaculación precoz”; llegan con frases como “no puedo aguantar” o “me siento un fracaso”. Ahí, el desafío es traducir esa etiqueta médica en una conversación humana, donde el término no sea una condena sino una puerta para entender qué está pasando en su vida.</p>2. ¿Trastorno o síntoma de algo más?La ansiedad y la presión interna suelen ser protagonistas silenciosas en la disfunción eyaculatoria.<p>¿Qué rol tiene la ansiedad en estos casos? ¿Cómo diferenciás, como profesional, una disfunción puramente biológica de una expresión de ansiedad o de un trastorno más profundo?</p><p>La ansiedad es casi siempre un actor central en la eyaculación precoz, pero no siempre el protagonista. Puede ser un disparador (como la presión de “rendir” en un encuentro), un amplificador (cuando el miedo a “fallar” acelera el ciclo) o un síntoma de algo más profundo, como un trastorno de ansiedad generalizada o una historia de inseguridades no resueltas. En mi consultorio, veo que la mayoría de los casos no son puramente biológicos; incluso cuando hay factores físicos (como hipersensibilidad o alteraciones neurológicas), la ansiedad anticipatoria suele agravarlos.</p><p>Para diferenciar, empiezo por escuchar la historia del paciente: ¿Cuándo empezó? ¿Pasa siempre o solo en ciertos contextos? ¿Qué piensa antes, durante y después? Si el problema es constante, incluso en la masturbación, y no hay cambios con la pareja o el estrés, puede haber una causa biológica, como alteraciones en los receptores de serotonina, y ahí evalúo pruebas específicas o medicación. Pero si el relato incluye vergüenza, miedo al rechazo o patrones relacionales (como vínculos exigentes o experiencias traumáticas), suele ser una expresión de ansiedad o un síntoma de algo más, como baja autoestima o un trastorno de personalidad. La clave está en no asumir nada y explorar el cuerpo y la mente como un todo.</p>3. Mandatos y presión de rendimiento<p>¿Cómo influye la presión cultural sobre el rendimiento sexual masculino en este tipo de cuadros? ¿Hay un patrón que se repite entre los pacientes que consultan por eyaculación precoz?</p><p>La cultura nos vende un modelo de masculinidad donde el hombre debe ser una máquina de rendimiento: durar mucho, satisfacer siempre, no dudar nunca. Esto crea una presión brutal que se mete en la cama y en la cabeza. En Argentina, donde el machismo todavía pesa, muchos pacientes llegan con la idea de que “ser hombre” es controlar el cuerpo a voluntad, y si no lo logran, se sienten menos. Las redes, el porno y hasta las charlas entre amigos refuerzan esa narrativa de “más es mejor”, dejando poco espacio para la vulnerabilidad o el placer compartido.</p><p>El patrón que veo en consulta es un hombre que carga con vergüenza y autocrítica. Muchos dicen cosas como “no quiero decepcionar a mi pareja” o “siento que no estoy a la altura”. Suelen ser personas perfeccionistas o con alta autoexigencia, que trasladan esa presión laboral o social al sexo. También aparece mucho en hombres que están empezando una relación nueva, donde el miedo a ser juzgados es más intenso. Lo triste es que esa presión no solo acelera la eyaculación, sino que les roba el disfrute y los aleja de la conexión emocional con su pareja.</p>4. Cuando el cuerpo no espera<p>¿Qué tipo de abordaje proponés cuando se trata de un cuadro leve o intermitente? ¿Considerás que la medicación es necesaria desde el inicio o preferís otros recursos primero?</p><p>Para casos leves o intermitentes, mi abordaje es integral y prioriza recursos no farmacológicos, porque la medicación sola no resuelve la raíz. Lo primero es psicoeducación: explicar que la eyaculación precoz no es un “defecto” sino una respuesta del cuerpo influida por muchos factores. Enseño técnicas de relajación, como respiración diafragmática, para bajar la ansiedad anticipatoria. También trabajo en desarmar mitos, como la idea de que “durar más” es sinónimo de buen sexo.</p><p>En consulta, exploramos el contexto: ¿Pasa con una pareja específica? ¿Hay estrés laboral o personal? Muchas veces, ejercicios conductuales como el “stop-start” (pausar la estimulación para aprender a regular la excitación).</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/FIJwz4xNgCVgx9Avu0D74hg7cwk=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2025/06/disfuncion_eyaculatoria_mas_que_una_cuestion_de_tiempo_2.png" class="type:primaryImage" /></figure>La disfunción eyaculatoria es más que una cuestión de tiempo: por qué el rendimiento sexual no se explica sin emociones ni contexto.]]>
                </summary>
                                <category term="cuerpo-y-mente" label="Cuerpo y mente" />
                <updated>2026-04-13T19:30:09+00:00</updated>
                <published>2025-07-01T10:48:01+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            ¿Y si el mayor tabú fuera aburrirse?
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.newstad.com.ar/y-si-el-mayor-tabu-fuera-aburrirse" type="text/html" title="¿Y si el mayor tabú fuera aburrirse?" />
        <id>https://www.newstad.com.ar/y-si-el-mayor-tabu-fuera-aburrirse</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[Moira Elgoyhen]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.newstad.com.ar/y-si-el-mayor-tabu-fuera-aburrirse">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/49mW2GuKn_F7bQVfsbJf77yQ7Zs=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2025/06/y_si_el_tabu_es_aburrirse.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure><p>La sexualidad se liberó, al menos en el discurso. Hoy se habla de sexo en redes, series, podcasts, talleres y hasta en la mesa del domingo. Pero con esa libertad, llegó algo nuevo: la exigencia de que el sexo no solo sea frecuente, sino espectacular.</p><p>Apps para conectar al instante.Tips virales para "activar zonas inexploradas".Productos, técnicas, roles, juguetes con Wi-Fi, cursos para dar orgasmos inolvidables…Todo apunta a una idea: si no lo hacés mejor cada vez, estás quedándote atrás.</p>El deseo no es una app<p>Vivimos sobreestimulados. El cuerpo, la mente y los sentidos están en modo alerta casi constante.Y sin embargo, el deseo no se actualiza por obligación.No funciona como una notificación.No aparece por más tips que leas ni por más técnicas que practiques.A veces, simplemente, no está.</p><p>Y eso incomoda. Porque en esta época, aburrirse en la cama parece más escandaloso que no tener sexo.</p>Cuando el “deber” reemplaza al placer<p>Muchas personas hoy sienten que su vida sexual está vacía, no por falta de libido, sino por saturación.Saturación de estímulos, de presión, de comparaciones.</p><p>El deseo fue colonizado por la productividad. Por la idea de que hay que rendir, incluso en lo íntimo.Y cuando no se rinde, se finge.Se disimula.Se evita.</p><p>El resultado:Cuerpos presentes pero ausentes.Orgasmos forzados.Gestos repetidos.Ganas actuadas.</p>¿Y si aburrirse fuera una señal sana?<p>Aburrirse no significa que algo está mal.Significa que algo necesita ser mirado con más honestidad.Tal vez el cuerpo está pidiendo pausa.Tal vez la mente necesita silencio.O tal vez simplemente, por un rato… no hay nada que desear.</p><p>Y eso también es sexualidad.</p>Lo que los estudios dicen (y nadie cuenta)<p>Según el Kinsey Institute y la Universidad de Stanford, el 37% de las personas activas sexualmente se sienten desconectadas de lo que hacen en la cama, aunque no tengan disfunciones físicas ni problemas de pareja.</p><p>El motivo más común no es la falta de amor ni la rutina:es la presión de tener que disfrutar siempre.</p>Volver a desear distinto<p>El deseo no se pierde. Se oculta bajo toneladas de exigencia.Y para recuperarlo, a veces no hay que hacer más.</p><p>Hay que permitir algo mucho más revolucionario:aburrirse sin culpa.</p><p>Porque solo cuando dejás de actuar lo que deberías sentir, empieza a aparecer lo que realmente querés vivir.</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/49mW2GuKn_F7bQVfsbJf77yQ7Zs=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2025/06/y_si_el_tabu_es_aburrirse.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure>Hoy se habla de sexo en todos lados, pero nadie se anima a decirlo: a veces aburre. No por falta de deseo, sino por presión de rendir.]]>
                </summary>
                                <category term="sin-hashtag" label="Sin Hashtag" />
                <updated>2026-04-13T19:30:09+00:00</updated>
                <published>2025-06-24T17:15:32+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            Hombres que no siempre quieren: el mito del deseo constante
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.newstad.com.ar/hombres-que-no-siempre-quieren-el-mito-del-deseo-constante" type="text/html" title="Hombres que no siempre quieren: el mito del deseo constante" />
        <id>https://www.newstad.com.ar/hombres-que-no-siempre-quieren-el-mito-del-deseo-constante</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[Moira Elgoyhen]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.newstad.com.ar/hombres-que-no-siempre-quieren-el-mito-del-deseo-constante">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/vFtNhujIgwQ5gHuK2IgdzF3VDFA=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2025/06/el_deseo_masculino_tambien_calla_la_presion_por_rendir_apaga_el_placer_genuino.JPG" class="type:primaryImage" /></figure><p>Desde pequeños, los hombres aprenden que el deseo es algo que deben tener siempre disponible. Se espera de ellos iniciativa, potencia, rendimiento y, sobre todo, control. La masculinidad hegemónica les enseña que “siempre quieren”, “siempre pueden” y “siempre deben”.</p><p>Pero ¿qué pasa cuando no quieren? ¿Cuando no pueden? ¿Cuando sienten miedo, inseguridad o simplemente no están conectados con su cuerpo?</p><p>Lo ocultan. Lo disfrazan. Lo actúan. Porque el mandato de ser “viril” muchas veces pesa más que el deseo genuino.</p><p>Silencios disfrazados de deseo</p><p>Muchos hombres fingen orgasmos. Sí, también ellos. Simulan deseo, sostienen erecciones forzadas, evitan caricias que los expongan como vulnerables y se callan cuando el cuerpo no responde. Lo hacen porque no aprendieron a nombrar lo que sienten sin sentir que pierden su valor como varones.</p><p>“Tengo que rendir”“Tengo que durar”“Tengo que penetrar”</p><p>Estas frases, muchas veces inconscientes, actúan como guiones internos que los alejan del placer real.&nbsp;No se permiten explorar otras formas de erotismo, no saben cómo hablar de lo que sienten sin sentir que fallan como hombres, y así repiten escenas donde el sexo se vuelve un deber, no un encuentro.</p><p>Historias reales, cuerpos reales</p><p>Martín tiene 38 años y lleva meses evitando el sexo con su pareja. No porque no la desee, sino porque teme no poder mantener la erección. La última vez se sintió frustrado y desde entonces inventa excusas: cansancio, estrés, mal humor. En realidad, siente miedo a que le vuelva a pasar. Pero no lo dice. Nunca lo habló. Nunca le enseñaron cómo.</p><p>Gustavo tiene 51. En consulta dice que quiere “mejorar su rendimiento”. Pero cuando profundizamos, descubre que nunca se había permitido gemir, cerrar los ojos o dejarse guiar. Le enseñaron que debía ser el que dirige, no el que se entrega. Que sentir profundamente lo volvía débil. Y eso lo desconectó de su verdadero deseo.</p>El mandato de “rendir” también agota.<p>Lo que no se enseña: educación sexual emocional</p><p>La sexualidad masculina está llena de zonas que no se nombran: el miedo al fracaso, el dolor por compararse, la falta de información sobre su propio cuerpo.</p><p>Muchos desconocen que:- El deseo también fluctúa.- Se puede disfrutar sin necesidad de una erección sostenida.- Hay otras zonas erógenas además del pene.- El placer también puede ser emocional.- Algunos, incluso, nunca se autoexploraron fuera del fin masturbatorio.</p><p>Hablar de esto no es debilitar al varón. Es humanizarlo. Es permitir que se saque la armadura y se mire con honestidad.</p><p>Datos que revelan lo que se calla</p><p>Según un estudio publicado por la Universidad de Harvard en 2022, más del 40% de los hombres encuestados admitieron sentir presión por desempeñarse sexualmente, y más del 30% reconocieron haber fingido placer para no quedar expuestos emocionalmente.</p><p>Estos datos revelan un aspecto poco visibilizado: los hombres también sufren en silencio cuando su deseo no se alinea con las expectativas sociales.</p><p>Reconstruir el deseo: hacia una vivencia auténtica</p><p>Necesitamos desmontar el mito del “hombre máquina” y abrir espacio para el hombre que siente. El que también tiene días sin deseo. El que no siempre quiere penetrar. El que necesita palabras, pausas, conexión. El que no quiere ser evaluado por su rendimiento, sino amado por su presencia.</p>No siempre pueden. No siempre quieren. Y está bien.<p>El erotismo masculino puede ser más libre, más pleno, más real. Pero para eso hace falta:- Educación emocional- Espacios donde puedan hablar sin vergüenza- Vínculos donde el sexo no sea una actuación, sino una vivencia compartida</p><p>Mochilas masculinas invisibles</p><p>Los hombres también callan. También cargan mochilas invisibles que los alejan del placer. Y muchas veces, todo lo que necesitan no es una solución rápida, sino un espacio donde por fin puedan decir lo que nunca dijeron. Donde no se les exija rendir, sino se los invite a habitar.</p><p>Allí, recién allí, puede empezar un nuevo tipo de encuentro.</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/vFtNhujIgwQ5gHuK2IgdzF3VDFA=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2025/06/el_deseo_masculino_tambien_calla_la_presion_por_rendir_apaga_el_placer_genuino.JPG" class="type:primaryImage" /></figure>Muchos hombres actúan placer por miedo a fallar. Hablar de lo que sienten es el primer paso para liberar el deseo.]]>
                </summary>
                                <category term="sin-hashtag" label="Sin Hashtag" />
                <updated>2026-04-13T19:30:09+00:00</updated>
                <published>2025-06-10T10:39:11+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            Deseo en pausa: lo que la nutrición puede despertar
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.newstad.com.ar/deseo-en-pausa-lo-que-la-nutricion-puede-despertar" type="text/html" title="Deseo en pausa: lo que la nutrición puede despertar" />
        <id>https://www.newstad.com.ar/deseo-en-pausa-lo-que-la-nutricion-puede-despertar</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[Moira Elgoyhen]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.newstad.com.ar/deseo-en-pausa-lo-que-la-nutricion-puede-despertar">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/hGayoXDx_m8MGI2DNsPpmgqilrE=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2025/05/el_deseo_tambien_se_despierta_con_los_sentidos_mirar_saborear_oler_tocar_comer_con_atencion_puede_ser_el_primer_gesto_erotico.JPG" class="type:primaryImage" /></figure><p>Cuando el cuerpo no responde, muchas veces no es falta de deseo, sino falta de energía vital. En esta columna, abro una conversación con la licenciada en nutrición Patricia Bahnson para explorar cómo ciertos alimentos, nutrientes, y formas de alimentarnos pueden influir en nuestra conexión erótica. Porque el placer también se cocina y se nutre.</p><p>Hay días en los que el cuerpo no tiene ganas. No se trata de no querer, sino de no poder. Está cansado, inflamado, cargado. Y entonces, todo lo que antes encendía… ya no prende.</p><p>En mi trabajo como coach sexual aprendí a escuchar esas señales. Personas que dicen “ya no siento lo mismo”, “mi cuerpo no reacciona”, “estoy apagada/o”. Y muchas veces buscan la causa en lo emocional o lo vincular —que también cuenta—, pero hay algo más profundo: el cuerpo no desea cuando está agotado químicamente.</p><p>Ahí es donde aparece la nutrición como un factor clave. No como dieta ni castigo, sino como fuente de vitalidad, de oxígeno interno, de química erótica. Porque sí: hay alimentos que excitan, no por magia, sino por cómo actúan en nuestras hormonas, en nuestra circulación, en nuestro sistema nervioso.</p><p>Decidí entonces abrir este tema con una nutricionista especializada en salud integral. &nbsp;Alguien que no ve al cuerpo como un robot, sino como un campo fértil para el deseo, que necesita nutrientes tanto como caricias.</p><p>Activar el deseo desde lo que comés</p><p>Algunos alimentos dan energía, otros la quitan. Algunos despiertan, otros adormecen. No se trata de seguir modas ni castigar placeres, sino de conocer el impacto de lo que llevamos al cuerpo.</p>Nutrirse también es un acto de intimidad: compartir sabores, mirarse sin apuro y habitar el cuerpo con presencia.<p>¿Qué tipo de alimentación sostenida favorece una vida sexual plena? ¿Qué hábitos deberíamos revisar si sentimos el deseo dormido? ¿Y qué ingredientes o prácticas cotidianas pueden ayudarnos a encendernos de nuevo?</p><p>“Un estilo de vida saludable que incluya una alimentación variada y nutritiva, basada en productos frescos, integrales y con alto valor nutricional, constituye un componente esencial para la salud sexual, ya que favorece la circulación sanguínea, contribuye al balance hormonal y proporciona la energía necesaria para mantener un deseo activo y constante”.</p><p>Por el contrario, condiciones como el estrés prolongado, un descanso insuficiente, la falta de ejercicio y el consumo excesivo de alcohol pueden disminuir la libido.</p><p>Promover una vida sexual plena requiere incorporar hábitos que favorezcan el bienestar integral, siendo la nutrición uno de sus pilares clave.</p><p>“Cuidarse, relajarse y dedicar tiempo a uno mismo son pilares que preparan el terreno para una vida íntima más plena y satisfactoria”.</p><p>Comer con los cinco sentidos: el plato como terreno erótico</p><p>Vivimos apurados. Comemos sin mirar. Nos llenamos sin saborear. ¿Y después pretendemos conectar con el cuerpo? Comer puede ser un acto erótico si se vive con atención: el aroma de una infusión, el tacto de una fruta madura, el sonido del primer crujido. Comer lento, con conciencia, es entrenar el deseo.</p><p>¿Cómo influye nuestra forma de comer en la conexión con el cuerpo? ¿Y cómo podríamos empezar a erotizarnos desde lo que comemos, sin esperar al momento del sexo?</p><p>“La alimentación está profundamente vinculada con nuestro cuerpo, siendo mucho más que una simple necesidad física: es una experiencia sensorial y emocional que puede despertar el erotismo. Aunque pueda parecer provocador, la manera en que nos nutrimos influye en cómo nos sentimos, nos relacionamos y habitamos nuestro propio cuerpo”.</p><p>En la actualidad, comer suele ser un acto automático y distraído, lo que limita nuestra conexión con el placer. Esta desconexión no solo afecta nuestra salud, sino también nuestra capacidad para experimentar sensaciones y deseos. Practicar una alimentación consciente, sin distracciones ni culpas, favorece una relación más respetuosa y atenta con el cuerpo, potenciando el deseo y mejorando la calidad de las experiencias íntimas.</p><p>Erotizarse desde la comida implica reaprender a disfrutar sin juicios, valorando el acto de alimentarse como un momento de conexión profunda. Para lograrlo, es fundamental dedicar plena atención a cada bocado, elegir alimentos que estimulan los sentidos, jugar con texturas y sabores, y escuchar al cuerpo para distinguir entre hambre real y emocional.</p><p>Zinc: el mineral del deseo</p><p>El zinc es una joya silenciosa. Esencial para la producción de testosterona —en todos los cuerpos—, este mineral también estimula el sistema inmune, mejora la cicatrización y equilibra el funcionamiento hormonal.</p><p>¿Por qué el zinc es tan importante para la salud sexual? ¿Qué pasa cuando hay déficit? ¿Y cómo podemos incorporarlo de forma cotidiana, sin caer en suplementos innecesarios?</p><p>“El zinc es un nutriente esencial que a menudo pasa desapercibido, pero su impacto en la salud sexual es fundamental porque regula los niveles de testosterona, y mantiene activa la libido, tanto en hombres como en mujeres.”</p><p>“Si hay déficit, pueden aparecer señales como fatiga, disminución del deseo, problemas de fertilidad, entre otras. Pero no hace falta recurrir a suplementos. El zinc se encuentra en alimentos cotidianos como carnes magras, mariscos, semillas de calabaza, nueces, legumbres, cereales integrales e incluso en el cacao”.</p><p>“Te dejo una idea rica en zinc para tu almuerzo o cena: hamburguesa de lentejas acompañada de ensalada de brócoli y tofu, espolvoreada con levadura nutricional y una fruta fresca de postre”.</p><p>Magnesio: relajación, descanso y disponibilidad</p><p>Nadie desea desde el estrés. El deseo nace cuando el cuerpo está disponible. Y para eso, el magnesio es clave. Ayuda a relajar el sistema nervioso, favorece el sueño reparador, reduce la ansiedad y mejora el estado de ánimo.</p>Un pistacho, un higo, un cuadrado de chocolate: el deseo también se despierta a bocados, con alimentos que seducen los sentidos.<p>Lo encontramos en vegetales de hojas verdes, almendras, cacao, bananas y legumbres. Pero también se agota fácil: estrés crónico, consumo excesivo de café o alcohol y mala digestión lo reducen a diario.</p><p>¿Qué rol cumple el magnesio en la vida sexual? ¿Por qué tantas personas hoy están deficitarias sin saberlo y qué impacto tiene esto en el deseo y el vínculo con el cuerpo?</p><p>“El magnesio cumple múltiples funciones biológicas: interviene en la síntesis de hormonas sexuales, favorece la circulación sanguínea, regula el sistema nervioso y participa en el metabolismo energético. Además, está vinculado a la calidad del sueño y al manejo del estrés, factores clave para una vida íntima saludable”.</p><p>“Cuando falta magnesio, suele ser por una dieta limitada, consumo excesivo de comida industrializada, un exceso en el consumo de café o alcohol, o por algunos medicamentos. Puede generar síntomas como fatiga, dolores musculares, ansiedad o insomnio, que a veces no se reconocen como falta de este mineral.”</p><p>Alimentos como verduras de hoja verde, frutos secos, semillas, legumbres y cacao puro son una excelente fuente. Su incorporación regular contribuye a restaurar el equilibrio físico y emocional, facilitando un entorno más favorable para el disfrute sexual.</p><p>Pistachos mágicos: textura, química y juego</p><p>Los pistachos no solo tienen zinc y grasas saludables. También son alimento para el juego. Su forma, su color, su ritual: abrirlos con los dedos, morderlos lento, sentir su textura crujiente. Comerlos puede ser una práctica sensorial si estamos presentes.</p>Un pistacho, un higo, un cuadrado de chocolate: el deseo también se despierta a bocados, con alimentos que seducen los sentidos.<p>¿Qué los vuelve tan valiosos para el deseo desde lo nutricional? ¿Cómo los recomiendan incorporar: en snacks, preparaciones, rituales?</p><p>“Al consumir pistachos, podemos disfrutar de un pequeño ritual sensorial: su textura crujiente, su sabor único y el gesto de abrirlos lentamente hacen que su ingesta sea una experiencia consciente y placentera, una forma de conectar con el momento y con nuestro cuerpo de manera más plena.</p><p>Desde el punto de vista nutricional, los pistachos son una excelente fuente de zinc.&nbsp;Además, aportan grasas saludables (principalmente ácidos grasos insaturados), que favorecen una circulación sanguínea óptima. También contienen proteínas vegetales de alta calidad, fibra y antioxidantes como la vitamina E, que ayudan a reducir la inflamación y el envejecimiento celular. Son ricos en potasio, que mantiene el equilibrio de líquidos en el cuerpo, y en magnesio, que promueve la relajación muscular y el bienestar general”.</p><p>¿Cómo incorporar pistachos en tu dieta?</p><p>● Como snack: ideales porque aportan saciedad y nutrientes.● En preparaciones: como ensaladas, yogures, smoothies o incluso postres.● Rituales de bienestar: Comer pistachos lentamente, disfrutando de su sabor y textura, puede convertirse en un momento relajante que reduce el estrés y mejora tu bienestar general.</p><p>Quizás el deseo no esté ausente. Quizás esté esperando. Esperando que lo alimentes bien, que lo saques del apuro, que lo mires con amor. El cuerpo que se siente cuidado se enciende. Y a veces, todo empieza con un pistacho, con una semilla, con un bocado que lo devuelva al placer de estar vivo.</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/hGayoXDx_m8MGI2DNsPpmgqilrE=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2025/05/el_deseo_tambien_se_despierta_con_los_sentidos_mirar_saborear_oler_tocar_comer_con_atencion_puede_ser_el_primer_gesto_erotico.JPG" class="type:primaryImage" /></figure>El placer no siempre se apaga por falta de ganas. A veces, es el cuerpo el que necesita ser nutrido, oxigenado y escuchado.]]>
                </summary>
                                <category term="sin-hashtag" label="Sin Hashtag" />
                <updated>2026-04-13T19:30:09+00:00</updated>
                <published>2025-05-30T20:21:20+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            Cuando la diferencia de edad activa el deseo
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.newstad.com.ar/cuando-la-diferencia-de-edad-activa-el-deseo" type="text/html" title="Cuando la diferencia de edad activa el deseo" />
        <id>https://www.newstad.com.ar/cuando-la-diferencia-de-edad-activa-el-deseo</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[Moira Elgoyhen]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.newstad.com.ar/cuando-la-diferencia-de-edad-activa-el-deseo">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/wPlTWWFQ44DqIkICPG4agdEZLbA=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2025/05/_3.JPG" class="type:primaryImage" /></figure><p>Mujeres mayores con hombres más jóvenes. Hombres mayores con mujeres más jóvenes. Las combinaciones existen desde siempre, pero hoy ganan visibilidad desde otro lugar: el de la elección consciente y la vivencia plena de la sexualidad.Estudios recientes han explorado este fenómeno. Uno realizado por la Universidad de Queensland (Australia) con más de 7.000 usuarios de aplicaciones de citas reveló que los hombres tienden a preferir parejas más jóvenes, priorizando lo físico, mientras que las mujeres valoran más la madurez, la seguridad y la conexión emocional. Esta diferencia en lo que despierta el deseo explica por qué muchas veces, cuando las edades no coinciden, el encuentro igual sucede... y funciona.</p>Ella mayor, él menor: cuerpos que se eligen sin culpa<p>Las mujeres de más de 40 están viviendo un cambio de paradigma en cuanto a su erotismo. Ya no se vinculan desde la necesidad de ser aprobadas ni desde el mandato de complacer.&nbsp;Conocen su cuerpo, su ritmo y lo que desean.En la intimidad con hombres más jóvenes encuentran juego, frescura y disponibilidad emocional. No buscan “rejuvenecer”, buscan disfrutar con alguien que conecte con su momento vital, sin arrastrar creencias obsoletas sobre cómo debe ser el sexo.</p>Lo que encuentran ellos: libertad y autenticidad<p>Muchos hombres más jóvenes que se vinculan con mujeres mayores destacan lo que esas experiencias les permiten explorar: menos presión por el rendimiento, más apertura al diálogo, y una sexualidad más consciente y real. Con ellas, el placer no es una exigencia, es un camino compartido.</p>Cuando él es mayor: deseo, validación y vitalidad<p>En el caso inverso, los hombres mayores que se relacionan con mujeres jóvenes a menudo buscan una renovación del deseo o una reafirmación de su potencia. Sin embargo, no todos lo viven como una conquista superficial. Muchos reconocen que se trata de una búsqueda de vitalidad emocional, no solo física.Eso sí: cuando la diferencia de edad es usada para ejercer control o dependencia, la sexualidad se contamina. Pero cuando hay deseo mutuo y respeto, el vínculo puede volverse profundamente nutritivo.</p>El sexo entre generaciones: menos guión, más encuentro<p>La sexualidad en estos vínculos se vive con tiempos distintos, pero no por eso menos intensos. El cuerpo de uno aporta experiencia, el del otro, curiosidad. La clave está en la adaptación, el juego y la escucha. No se trata de encajar en una idea del otro, sino de construir juntos una intimidad genuina.</p>Más allá del morbo: el placer como decisión adulta<p>Lo que muchas veces genera incomodidad en los vínculos intergeneracionales no es la edad en sí, sino lo que representan: el deseo vivido sin culpa, sin mandatos, sin explicaciones.Y cuando el deseo se vuelve una elección libre —y no una necesidad camuflada—, florece. Se vuelve potente. Se vuelve verdad.</p><p>El cine también ha explorado esta tensión entre deseo y norma social. “The Reader” (2008), con Kate Winslet, retrata una historia donde el vínculo entre una mujer mayor y un joven atraviesa el erotismo, la culpa y el paso del tiempo. En “La profesora de piano” (2001), Haneke expone cómo la diferencia de edad puede activar no solo la atracción, sino también los fantasmas internos. Ambas historias revelan que el deseo, cuando se aleja del guion social, incomoda… pero también revela.</p>El deseo no tiene edad, pero sí dirección<p>La diferencia de edad no define la calidad de un vínculo, pero sí puede transformarlo. Cuando se elige desde el deseo genuino, la conexión emocional y la libertad de ser, entonces el placer deja de ser una fantasía… y se convierte en una experiencia real, intensa, y profundamente humana.Porque tal vez la pregunta no sea cuántos años tenés, sino:¿Quién te mira con ganas de descubrirte?</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/wPlTWWFQ44DqIkICPG4agdEZLbA=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2025/05/_3.JPG" class="type:primaryImage" /></figure>En las relaciones con diferencia de edad, la sexualidad se reinventa y descubre un espacio de deseo auténtico.]]>
                </summary>
                                <category term="sin-hashtag" label="Sin Hashtag" />
                <updated>2026-04-13T19:30:09+00:00</updated>
                <published>2025-05-27T10:47:15+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            ¿El buen sexo enamora o es solo un mito romántico?
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.newstad.com.ar/el-buen-sexo-enamora-o-es-solo-un-mito-romantico" type="text/html" title="¿El buen sexo enamora o es solo un mito romántico?" />
        <id>https://www.newstad.com.ar/el-buen-sexo-enamora-o-es-solo-un-mito-romantico</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[Moira Elgoyhen]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.newstad.com.ar/el-buen-sexo-enamora-o-es-solo-un-mito-romantico">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/HF2t52pjpbHQsPVAEEw4-vMnM8U=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2025/05/a_15.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure><p>Una experiencia intensa puede no solo encender el cuerpo, sino también activar vínculos emocionales profundos. La ciencia tiene algo que decir… y el deseo también.</p><p>Dicen que el amor entra por los ojos, pero tal vez deberíamos empezar a mirar más con la piel.&nbsp;Porque hay experiencias que no pasan por lo visual, sino por lo sensorial. Por una caricia que incendia, una respiración acompasada o ese silencio donde dos cuerpos se reconocen. ¿Es verdad que una noche de buen sexo puede enamorar? ¿Qué tan real es ese enganche emocional que nace después de un encuentro íntimo?Spoiler: no es solo un mito romántico. La ciencia lo respalda, y el cuerpo lo confirma.&nbsp;</p>El cóctel químico del deseo<p>Durante el sexo —especialmente cuando es placentero, consentido y emocionalmente significativo— el cuerpo libera una serie de neuroquímicos que alteran nuestras emociones y percepción del otro. La protagonista principal es la oxitocina, conocida como la “hormona del apego” o “del amor”. Según Harvard Medical School, esta sustancia se libera en grandes cantidades durante el orgasmo, favoreciendo la confianza y el vínculo emocional con la pareja (Harvard Health Publishing, 2019).La dopamina, relacionada con el sistema de recompensa, también está presente y refuerza la atracción. Y junto a ella, las endorfinas generan bienestar, placer y hasta una sensación de seguridad emocional. Este cóctel hormonal puede transformar un encuentro erótico en una experiencia emocionalmente significativa.&nbsp;</p>Cuando la intimidad no necesita palabras: el deseo puede ser el primer lenguaje del amor.¿Y qué dice la psicología?<p>Un estudio publicado en Psychological Science reveló que el sexo puede actuar como un “pegamento emocional” entre las parejas, incrementando la satisfacción y el apego, incluso en relaciones incipientes (Muise et al., 2016). En paralelo, un informe de la Universidad de Rochester confirmó que el sexo puede desencadenar sentimientos románticos y facilitar el inicio de vínculos amorosos (Rochester.edu, 2018).Lo interesante es que no se trata solo de lo físico, sino de la carga emocional que el encuentro tiene. Cuando el sexo incluye intimidad, miradas sostenidas, entrega mutua y validación emocional, la experiencia se graba en la memoria del cuerpo y del corazón.&nbsp;</p>Enamorarse desde la piel<p>Lo que muchas personas describen como “haber quedado enganchadas después de una noche” suele estar vinculado a experiencias donde se sintieron vistas, deseadas, tocadas con atención y libres de juicios. Eso activa una forma de intimidad profunda. En un mundo donde cuesta entregarse emocionalmente, hay quienes solo logran abrirse por completo a través del cuerpo.Claro que no todo buen sexo termina en una historia de amor. Pero sí puede sembrar una semilla. Puede tocar zonas dormidas, remover emociones, despertar fantasías... o simplemente recordarte que sos deseable, viva y digna de placer.</p>Cuando el cuerpo toma la palabra, el deseo puede transformarse en una experiencia emocional que deja huella.<p>&nbsp;</p>Entonces, ¿el buen sexo enamora?<p>No siempre. Pero puede abrir una puerta potente al vínculo, al deseo sostenido, a la ilusión de un encuentro más profundo. Porque el buen sexo no es solo sincronía de cuerpos, sino una conversación silenciosa entre pieles, emociones y memorias que todavía no sabíamos que teníamos .</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/HF2t52pjpbHQsPVAEEw4-vMnM8U=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2025/05/a_15.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure>Una noche intensa puede abrir la puerta al vínculo. La ciencia explica cómo el deseo conecta piel, mente y emoción.]]>
                </summary>
                                <category term="sin-hashtag" label="Sin Hashtag" />
                <updated>2026-04-13T19:30:09+00:00</updated>
                <published>2025-05-15T11:45:07+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            Entre copas y pieles: el arte de maridar vino y deseo
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.newstad.com.ar/entre-copas-y-pieles-el-arte-de-maridar-vino-y-deseo" type="text/html" title="Entre copas y pieles: el arte de maridar vino y deseo" />
        <id>https://www.newstad.com.ar/entre-copas-y-pieles-el-arte-de-maridar-vino-y-deseo</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[Moira Elgoyhen]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.newstad.com.ar/entre-copas-y-pieles-el-arte-de-maridar-vino-y-deseo">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/G-nDGfN37WLDnYsTJ0ooSwOt_Fw=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2025/05/a_10.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure><p>Hay placeres que no se apuran. Como un vino bien servido. Como un cuerpo que se recorre sin prisa. Ambos invitan a detener el tiempo, a bajar la velocidad de la mente y a encender los sentidos. El vino y la sexualidad comparten un mismo lenguaje: el del goce, la pausa y la conexión profunda.No se trata solo de beber, ni simplemente de 'hacer el amor'. Se trata de experimentar. De entregarse a la exploración sensorial: dejarse llevar por los aromas, las texturas, los sabores. Convertir lo cotidiano en un ritual consciente. Una copa servida con intención, una mirada que se sostiene, una piel que se entrega a la sensación plena.</p><p>Sentidos despiertos, deseo presenteEl vino no se bebe de golpe. Se huele, se prueba, se siente. Lo mismo sucede con la piel: se acaricia sin urgencias, se observa con la misma atención que se mira un vino con cuerpo, se escucha su lenguaje silencioso lleno de matices.El erotismo comienza cuando abrimos los sentidos. Y en ese despertar, el vino puede ser un gran aliado: ayuda a relajar el cuerpo, a sintonizar con las emociones y a crear una atmósfera donde el tiempo parece detenerse.</p><p>El vino y su rol en el deseoCada cepa tiene su propia personalidad. Algunas despiertan lo sutil y lo etéreo; otras, lo intenso y pasional. No es lo mismo brindar con un espumante fresco en una tarde de verano, que descorchar un Malbec robusto en una noche de pieles encendidas.Para entender mejor cómo el vino puede influir en el deseo y potenciar la conexión sensorial, conversamos con el sommelier Nicolás Sianja.</p><p>¿Qué tipo de vino recomendarías para un encuentro romántico y por qué?</p><p>Recomendaría la fineza y sensualidad de las burbujas delicadas que nos aporta el vino espumoso.</p><p>¿Existen cepas que favorezcan la relajación emocional o la apertura sensorial?</p><p>Todas las variedades de alguna manera nos invitan a experimentar aspectos sensoriales, por ejemplo, la cata de vinos. En cuanto a la relación emocional también considero que algunos de los componentes del vino como el resveratrol ayudan a la relajación positiva e integral de nuestro organismo.</p><p>¿Influye la temperatura del vino en la percepción de los sentidos y el ambiente erótico?</p><p>Sí, la temperatura del vino influye en los sentidos por eso siempre decimos que existe una temperatura ideal para disfrutarlo. El vino es una bebida erótica desde que inicia su proceso y ciclo de vida, tiene capacidad de seducción natural, por eso el día de los enamorados el vino es el protagonista, cuando hay amor hay vino .</p><p>¿Podés recomendarnos un maridaje ideal entre vino, música y un encuentro sensual?</p><p>El maridaje ideal para mí es un malbec, por la versatilidad y capacidad de enamorar, hasta el que nunca tomó vino, en su defecto un pinot noir por su delicadeza, suavidad y elegancia.</p><p>El ritual de conectarMás allá de la elección del vino, lo importante es la intención que se le imprime al momento. Brindar no solo para celebrar, sino para invocar una conexión más profunda. Servir una copa, sostener una mirada, detenerse en el tacto, en el aroma, en el sabor... y permitir que los sentidos guíen el encuentro.Porque el verdadero maridaje no es solo entre la copa y la piel: es entre dos almas que se atreven a bajar la guardia y entregarse al placer de estar presentes.</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/G-nDGfN37WLDnYsTJ0ooSwOt_Fw=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2025/05/a_10.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure>Más que bebida, el vino es un ritual sensorial: aromas y texturas despiertan el deseo y profundizan la conexión.]]>
                </summary>
                                <category term="maridaje" label="Maridaje" />
                <updated>2026-04-13T19:30:09+00:00</updated>
                <published>2025-05-07T11:48:10+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            El hombre y sus fantasías
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.newstad.com.ar/el-hombre-y-sus-fantasias" type="text/html" title="El hombre y sus fantasías" />
        <id>https://www.newstad.com.ar/el-hombre-y-sus-fantasias</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[Moira Elgoyhen]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.newstad.com.ar/el-hombre-y-sus-fantasias">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/mHozs0bvkLkkZyQ9Tyw9wVZeH0s=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2025/04/deseo_oculto_lo_que_ellos_no_siempre_cuentan.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure><p>Los hombres fantasean todo el tiempo. Pero no siempre lo cuentan. Algunas escenas las esconden, otras las niegan, y unas pocas se atreven a confesarlas… cuando encuentran un espacio seguro.¿La más común?&nbsp;El trío: dos mujeres, un hombre. ¿Por qué? Porque simboliza el ego potenciado, el cuerpo deseado por duplicado, la validación erótica sin esfuerzo. Pero también es una fantasía de rendición: dejar de controlar, ser tomado, estar al servicio del placer.</p>Una de las fantasías frecuentes: ser dominados por una mujer segura y voraz.No todo es un trío: lo que de verdad los enciende (y no lo dicen)<p>Y hay más. Muchas más:- Ser dominados por una mujer segura y voraz, que no pida permiso ni ofrezca explicaciones.- Ver a su pareja con otro hombre. Sí, aunque lo oculten. Una mezcla de morbo, entrega y celos que excita en secreto.- Ser observados, filmados, convertidos en objeto del deseo ajeno.- Y una más profunda: ser cuidados después del sexo. Abrazados. Mirados. Validados sin tener que rendir examen.Sí, los hombres también fantasean con ternura, con entrega, con vulnerabilidad. Aunque el mandato cultural los haya entrenado para desear siempre desde el control, el dominio, la performance.</p>Lo que no dicen (pero desean)<p>Como coach sexual, recibo confesiones como éstas:“Siempre soñé con una mujer que me anule con la mirada y me diga qué hacer. Que no me dé opciones.”“Me calienta verla con otro, pero jamás se lo diría. Siento que me haría menos hombre.”“Fantaseo con estar atado, sin poder moverme. Perder el control.”“Quiero que me humillen con palabras, que me digan cosas que nunca diría en voz alta. No porque no me quiera… sino porque en ese juego me libero del personaje que cargo todos los días.”</p>Las fantasías no son una traición. Muchas veces, un juego mental que libera.¿Qué revela una fantasía sexual? Mucho más que un deseo<p>Como dice Esther Perel en El dilema de la pareja:“En la fantasía erótica no siempre buscamos lo que nos falta, sino lo que nos devuelve la sensación de estar vivos.”Y eso también aplica a ellos, aunque les hayan enseñado a callarlo.Las fantasías no son una traición.&nbsp;No revelan una infidelidad latente ni una perversión escondida. Son un lenguaje. Un espejo. Una puerta. A veces, una invitación a integrar partes del deseo que fueron censuradas, otras, un juego mental que libera.</p>El deseo como verdad<p>Confesar una fantasía no es solo desnudar un deseo: es despojarse de mandatos, soltar la culpa y permitirse, quizá por primera vez, habitar el deseo en su forma más libre y verdadera.</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/mHozs0bvkLkkZyQ9Tyw9wVZeH0s=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2025/04/deseo_oculto_lo_que_ellos_no_siempre_cuentan.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure>¿Qué pasa cuando el deseo masculino deja de ser estereotipo y se vuelve confesión? Detrás del silencio, los hombres también fantasean. Y no siempre con lo que imaginás. Esta nota se mete donde el placer no siempre se muestra.]]>
                </summary>
                                <category term="cuerpo-y-mente" label="Cuerpo y mente" />
                <updated>2026-04-13T19:30:09+00:00</updated>
                <published>2025-04-30T15:40:13+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            El arte de insinuar
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.newstad.com.ar/el-arte-de-insinuar" type="text/html" title="El arte de insinuar" />
        <id>https://www.newstad.com.ar/el-arte-de-insinuar</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[Moira Elgoyhen]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.newstad.com.ar/el-arte-de-insinuar">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/J9KI-L1yT1yRx0FYVsiMM2Jg_w4=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2025/04/_5.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure><p>Mostramos tanto… que a veces olvidamos cómo generar verdadero deseo.</p><p>En tiempos de exposición total, lo erótico parece haber quedado reducido a lo explícito. Cuerpos al desnudo, gestos exagerados, frases directas. Pero… ¿y si el verdadero poder estuviera en lo que se insinúa? Recuperar lo sutil no es mirar atrás, es elevar el juego de la seducción a otro nivel.</p><p>La sugestión como herramienta de deseo</p><p>Insinuar no es esconder. Es elegir qué mostrar, cómo y cuándo. Y en esa elección aparece algo poderoso: la imaginación del otro. La seducción no necesita ser obvia. A veces, un detalle bien colocado despierta más interés que una imagen sin filtro.</p><p>Menos es más: el valor de lo sugerido</p><p>Durante décadas, el cine, la literatura y el arte trabajaron con la insinuación como núcleo de la sensualidad. Un gesto simple —como quitarse un guante o cruzar las piernas— podía ser suficiente para despertar fantasías. No hacía falta mostrarlo todo. La pausa, el ritmo y el contexto eran parte de la escena. Hoy, con tantos estímulos disponibles, ese tipo de lenguaje parece haber quedado en desuso. Sin embargo, sigue siendo una de las formas más efectivas de atraer desde un lugar más profundo.</p><p>El exceso de exposición no garantiza conexión</p><p>La sobreexposición puede generar impacto inmediato, pero muchas veces desconecta. Cuando todo está a la vista, se pierde el misterio, y con él, el deseo sostenido. El atractivo no pasa únicamente por lo que se ve, sino por lo que se sugiere, por lo que activa la imaginación y genera expectativa.</p><p>Lo que dice la ciencia sobre la insinuación</p><p>Investigadores de la Universidad de Stirling encontraron que las personas cambian el tono de voz cuando interactúan con alguien que les atrae. Lo hacen sin pensarlo: suena más suave, más musical, más íntimo. Ese tipo de comunicación sutil tiene un gran efecto en la conexión y el deseo. No es necesario ser explícitos para generar impacto. A veces, los pequeños matices son los que más se sienten.</p><p>El deseo se alimenta de lo que falta</p><p>La psicóloga y autora Esther Perel, en su libro Inteligencia erótica: claves para mantener la pasión en la pareja, explica que el deseo necesita distancia, misterio y tensión. Según ella, no está en lo que ya se tiene, sino en lo que aún no se alcanza. No se trata de ocultar, sino de construir una narrativa donde el deseo pueda crecer. La insinuación abre esa posibilidad. Insinuar no es retroceder. Es una elección consciente. Es recuperar el poder de lo sutil, de lo no dicho, de lo que despierta sin necesidad de mostrarse del todo. Es una forma de vincularnos con el deseo desde otro lugar, más inteligente, más profundo, más auténtico. Porque mostrarlo todo es fácil.</p><p>Provocar desde el misterio… eso es arte.</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/J9KI-L1yT1yRx0FYVsiMM2Jg_w4=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2025/04/_5.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure>En la era de la sobreexposición, la insinuación recupera su poder. Menos explícito, más imaginación. Menos urgencia, más juego. Un arte que no ha muerto, sino que espera ser redescubierto.]]>
                </summary>
                                <category term="cuerpo-y-mente" label="Cuerpo y mente" />
                <updated>2026-04-13T19:30:09+00:00</updated>
                <published>2025-04-23T12:50:31+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            Menopausia y pareja: un viaje compartido
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.newstad.com.ar/menopausia-y-pareja-un-viaje-compartido" type="text/html" title="Menopausia y pareja: un viaje compartido" />
        <id>https://www.newstad.com.ar/menopausia-y-pareja-un-viaje-compartido</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[Moira Elgoyhen]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.newstad.com.ar/menopausia-y-pareja-un-viaje-compartido">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/jQgNtTcKg4Jx6HpHg44k2TFDJTg=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2025/04/menopausia_y_pareja_la_escucha_y_la_comprension_claves_ineludibles.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure><p>La perimenopausia y la menopausia son procesos profundamente transformadores para las mujeres. Más allá de los síntomas físicos, hay movimientos internos que impactan en lo emocional, en la identidad y en la manera de vincularse. Aunque muchos hombres se sienten ajenos o incómodos ante este tema, su rol puede ser clave: acompañar no es solo estar al lado, es estar disponibles desde el amor, la escucha y la comprensión.</p><p>Qué son etas etapas femeninasLa perimenopausia es la etapa previa a la menopausia, donde comienzan a sentirse los primeros cambios hormonales. Puede extenderse por varios años y suele manifestarse con alteraciones en el sueño, el estado de ánimo, el deseo sexual y la energía vital. La menopausia, en cambio, se confirma cuando pasan doce meses sin menstruación y marca el cierre del ciclo fértil.Pero más allá de lo biológico, ambas etapas representan un umbral emocional y energético. No es el fin de la sexualidad ni del deseo, sino una oportunidad para resignificarlos desde un lugar más profundo, auténtico y libre de mandatos. Es un tiempo de cambio, sí, pero también de poder y reconexión.</p><p>Comprender para acompañar mejorSegún un estudio del Hospital Clínico San Carlos, más del 80% de los hombres desconoce el impacto real de esta etapa. Sin embargo, investigaciones recientes indican que el apoyo emocional de la pareja influye directamente en el bienestar físico y psicológico de las mujeres durante este proceso.</p><p>¿Qué pueden hacer los hombres?</p>Informarse es amar mejor. Conocer los cambios que atraviesa la pareja permite estar más atentos a sus necesidades. Hay libros, charlas, documentales y profesionales que ofrecen información accesible y confiable.Muchas veces, lo que la mujer necesita es sentirse escuchada, no corregida ni aconsejada. Preguntar cómo se siente y validar sus emociones fortalece el vínculo.Cuidar los gestos y el tono emocionalFrases como “estás sensible” o “seguro son las hormonas” restan valor. En cambio, una palabra amable, una mirada sincera o un gesto simple pueden ser un gran sostén.Redefinir la intimidadLa sexualidad puede cambiar, pero no tiene por qué apagarse. Este momento es ideal para explorar nuevas formas de erotismo, contacto y deseo compartido. Hablar del tema sin tabúes ni presiones puede abrir una etapa más profunda.Ser paciente y sostener sin juicioHabrá días en los que el cansancio, la irritabilidad o la tristeza se hagan presentes. Entender que estos estados no son personales, sino parte del proceso, evita conflictos y fortalece la convivencia.Estar presente en lo cotidianoUn mate compartido, un abrazo silencioso, una comida preparada sin que ella lo pida. La compañía amorosa se construye en los pequeños actos del día a día.Un viaje compartidoLa menopausia no es solo un proceso femenino. También puede ser una invitación para que los hombres revisen su forma de amar, de sostener y de vincularse. Acompañar con empatía no solo alivia el camino de quien transita esta etapa, sino que también abre la puerta a una relación más madura, consciente y conectada.Hablar de esto en pareja, con amigos o en espacios de confianza contribuye a romper el silencio y desarmar los estigmas.]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/jQgNtTcKg4Jx6HpHg44k2TFDJTg=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2025/04/menopausia_y_pareja_la_escucha_y_la_comprension_claves_ineludibles.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure>Cómo acompañar una etapa de transformación que impacta tanto en la mujer y en la pareja. Claves para un vínculo más maduro y consciente, desde la presencia, la empatía y el amor.]]>
                </summary>
                                <category term="sin-hashtag" label="Sin Hashtag" />
                <updated>2026-04-13T19:30:09+00:00</updated>
                <published>2025-04-17T12:00:00+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            Sumisión y poder: el juego íntimo
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.newstad.com.ar/j" type="text/html" title="Sumisión y poder: el juego íntimo" />
        <id>https://www.newstad.com.ar/j</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[Moira Elgoyhen]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.newstad.com.ar/j">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/RW5Ep59vE05y1Wjc7EJ9wKqPgiU=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2025/04/a_18.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure><p>El placer y el poder se entrelazan de formas que muchas veces no percibimos. El sexo no es solo una experiencia física, sino un territorio donde se negocian roles, se construye intimidad y se ejercen influencias. En cada interacción, hay una danza entre control y entrega, una exploración que va más allá del deseo.</p>El cerebro y el placer<p>El sexo es mucho más que un acto físico: es un juego de poder donde la mente tiene un papel crucial. Nuestro cerebro responde intensamente a situaciones de control y entrega, liberando sustancias que refuerzan estas experiencias. La dopamina y las endorfinas hacen que estas interacciones sean intensas y, en algunos casos, adictivas.</p><p>La oxitocina, conocida como la “hormona del apego”, también juega un papel importante en la intimidad. Fortalece la conexión emocional y puede influir en la percepción de los roles dentro de una relación.</p>Control y entrega: la clave para fortalecer vínculos<p>Las dinámicas de poder en la intimidad no son solo una cuestión de placer, sino también de confianza y comunicación. Para muchas parejas, explorar estos roles se convierte en una forma de profundizar su vínculo y generar mayor compenetración emocional.En la intimidad, hay quienes encuentran placer en ceder el control y otros que lo buscan con intensidad. Esta exploración de roles puede ser una manera de liberar tensiones, equilibrar aspectos de la vida cotidiana o simplemente potenciar la conexión con el otro.</p>Erotismo y juego de poder<p>El erotismo es un espacio donde podemos explorar sin miedo nuestras fantasías, deseos y límites. Cada interacción es un terreno donde el control y la entrega pueden intercambiarse, creando experiencias más ricas y satisfactorias.“Cuando estas dinámicas se viven con respeto y comunicación, se transforman en una poderosa herramienta de autoconocimiento y conexión emocional. No es solo cuestión de placer, sino de explorar el juego entre poder y entrega en un espacio de confianza mutua. Al final, la verdadera intimidad se construye en el equilibrio entre deseo, confianza y conexión.”</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/RW5Ep59vE05y1Wjc7EJ9wKqPgiU=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2025/04/a_18.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure>El placer y el poder se entrelazan en la intimidad más de lo que imaginás. Entre el control y la entrega, se esconde un juego de deseo que despierta los sentidos y fortalece los vínculos. ¿Te animás a descubrirlo?]]>
                </summary>
                                <category term="sin-hashtag" label="Sin Hashtag" />
                <updated>2026-04-13T19:30:09+00:00</updated>
                <published>2025-04-13T12:08:24+00:00</published>
    </entry>
        <entry>
        <title>
            Tantra al alcance de la piel
        </title>
        <link rel="alternate" href="https://www.newstad.com.ar/tantra-al-alcance-de-la-piel" type="text/html" title="Tantra al alcance de la piel" />
        <id>https://www.newstad.com.ar/tantra-al-alcance-de-la-piel</id>
        <author>
            <name>
                <![CDATA[Moira Elgoyhen]]>
            </name>
        </author>
        
                                <content type="html" xml:base="https://www.newstad.com.ar/tantra-al-alcance-de-la-piel">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/41SVizywyMLOJDJutDheVayolCg=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2025/04/z_1.png" class="type:primaryImage" /></figure><p>Más que relajación muscular, el masaje tántrico es una puerta de entrada a una experiencia profunda de autoconocimiento. Despierta los sentidos, moviliza la energía vital y permite una conexión íntima —con uno mismo y con el otro— que va más allá de lo físico. Así lo vive Norberto Jansenson, ilusionista y terapeuta, quien encontró en el tantra un camino transformador.</p><p>“Desde siempre sentí que la intimidad no debía reducirse a un conjunto de poses o movimientos mecánicos. Para mí, es una entrega progresiva, una confianza que solo surge cuando empezamos a aflojar las armaduras y caer las máscaras”, cuenta para Newstad.</p>Norberto Jansenson dialoga para Newstad.<p>Su primer contacto con el tantra fue en 2018. Aunque no lo buscaba como profesión, quienes compartieron sus prácticas lo alentaron a dedicarse a ello. “Me dijeron que lo mío fluía con naturalidad y potencia”, recuerda. Hoy combina su formación artística con sesiones de masaje tántrico cachemir, una práctica ancestral proveniente de la tradición india.</p><p>¿Hay que saber algo de tantra para recibir este tipo de masaje?“No. Solo hay que entregarse a recibir amor incondicional, maternal, cósmico, en forma de caricia”, afirma.</p><p>Jansenson desarma mitos. “Supongo que uno de los más comunes es pensar que se trata de un masaje genital. Pero eso tiene que ver con la manera genitalizada en que entendemos la sexualidad. La genitalidad es apenas una parte ínfima del universo que representa la sexualidad humana.”</p><p>¿Y cómo se construye la confianza?“Primero, conversando antes de la sesión. Luego, con la entrega energética de quien recibe. Pero sobre todo, con la presencia del terapeuta, que transmite calma, compromiso y cuidado. Con el tiempo, en las sucesivas sesiones, quien recibe puede explorar más profundamente su propio mundo interior.”</p><p>El masaje tántrico puede movilizar emociones intensas. Jansenson describe una de las experiencias más impactantes que presenció: “Una persona descubrió que lo que conocía como sexualidad era apenas un dibujo en lápiz sobre una hoja blanca, en un mundo lleno de colores, texturas y formas por explorar.”</p><p>En ese proceso de redescubrimiento, la respiración cumple un rol central: “Es la herramienta principal para mover la energía estancada. Es como abrir ventanas en una casa cerrada por años. Respirar es dejar que circule la vida”.</p><p>Lejos de lo superficial, el masaje tántrico puede ayudar a detectar y trabajar traumas y bloqueos. “Ya registrar un trauma es mucho. Luego, con cuidado, puede comenzar el proceso de observación e integración. Pero no creo en la palabra ‘superar’. Los traumas se cicatrizan o se subliman.”</p><p>¿Y qué pasa con el placer? ¿Es solo eso?“No. Para muchos, descubrir el placer sin culpa ni vergüenza ya es revolucionario. Para otros, que tienen una relación más libre con el placer, el masaje ofrece una vía hacia un goce más profundo, y también hacia el descubrimiento de emociones negadas o escondidas.”</p><p>Jansenson insiste en que la energía sexual es energía vital. “Todo lo que hacemos con entusiasmo es sexual: comer, bailar, cantar, crear. Si vivimos la sexualidad como vitalidad, el bienestar tiene que ver con cuánta energía viva y amorosa permitimos circular en nosotros.”</p><p>Y advierte: “Creer que la plenitud sexual es tener muchos orgasmos, usar juguetes o seguir técnicas específicas es una trampa. También lo es pensar que se necesita un cuerpo perfecto o un rendimiento determinado. Eso genera frustración y vacío. La verdadera plenitud está en la integración, no en la performance.”</p><p>Sobre las diferencias con otros tipos de masajes, señala que el tántrico, especialmente el cachemir, no trabaja por partes sino sobre el cuerpo como un todo integrado. Se realiza con aceite tibio, en desnudez total y con movimientos suaves, largos y rítmicos, que buscan mover la energía sin forzar ni presionar.</p>Norberto Jansenson, ilusionista y terapeuta.<p>“Es una danza lenta. Una especie de Tandava —como llamamos a la danza tántrica— hecha con las manos y los antebrazos sobre el cuerpo de quien recibe. No hay nada que forzar, solo acompañar el flujo de lo que ya está.”</p><p>Para quienes quieran profundizar, Jansenson recomienda tres libros accesibles: Tantra: Amor y Sexo y La Ciencia del Éxtasis, ambos de Osho, y Tantra, Amor y Conciencia, de Ma Ananda Sarita y Swami Anand Geho.</p><p>Consideraciones éticas</p><p>Toda sesión de masaje tántrico debe realizarse en un marco de respeto, profesionalismo y consentimiento claro. “No es una práctica que se pueda improvisar ni banalizar. El terapeuta debe estar formado tanto en técnica como en la filosofía del tantra. Y el espacio debe ser seguro, confiable, amoroso”, remarca Jansenson.</p><p>Más que una moda de bienestar, el masaje tántrico es una vía potente hacia la integración emocional, la libertad corporal y el despertar espiritual. Una forma de volver a habitarse —con conciencia, gozo y profundidad— en tiempos donde casi todo nos empuja a vivir anestesiados.</p>]]>
                </content>
                                                <summary type="html">
                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/41SVizywyMLOJDJutDheVayolCg=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2025/04/z_1.png" class="type:primaryImage" /></figure>El ilusionista Norberto Jansenson explora el camino del masaje tántrico como vía de sanación, conexión y conciencia corporal]]>
                </summary>
                                <category term="sin-hashtag" label="Sin Hashtag" />
                <updated>2026-04-13T19:30:09+00:00</updated>
                <published>2025-04-03T15:47:57+00:00</published>
    </entry>
    </feed>