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    <title>Newstad</title>
    <subtitle>Últimas noticias de Argentina</subtitle>
    <updated>2026-04-13T19:30:09+00:00</updated>
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            “Yo, la Educación”
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                <![CDATA[Mariano D´Onofrio]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/7geI4FyXJPh7r66J9yYmq3hgGIA=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2025/05/la_educacion_personificada_portadora_de_verdad_belleza_y_libertad_entre_libros_justicia_y_arte.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure><p>Si bien mi nombre -Educación- en tantas oportunidades, y a tantos respectos es corrientemente repetido, sospecho que puede ser ésta una buena oportunidad para trazar algunas líneas más precisas sobre mi propia naturaleza.&nbsp;</p><p>Ocurre que lo habitual ha sido delegar esta misión en mis intérpretes. Padres y maestros, son mi voz, en ellos se corporiza parte de mi existencia. Hijos y alumnos, son mis oídos, y en ellos me completo y justifico.&nbsp;</p><p>Mi hermana mayor es la palabra. Ella fue el comienzo. Dio nombre a todos los seres y todas las cosas, a todo el universo. &nbsp;</p><p>Si me preguntan, podría afirmar que provengo del deseo humano de trascendencia.&nbsp;</p><p>Si me buscan, empiecen por los hogares, las familias. Provengo del largo camino de la tradición y la cultura. Hablo allí de valores, de buenos hábitos y de afectos, del respeto, el esfuerzo y la justicia. &nbsp;</p><p>Luego voy por las escuelas, las universidades, las aulas, los bancos y las pizarras. Soy tinta, tiza, papel o pantalla. Camino entre cátedras, laboratorios, talleres y salas.&nbsp;</p><p>No conozco el temor ni la fatiga. Tengo por favoritos, la juventud y la infancia.&nbsp;</p><p>Me regocijo en la sabiduría y la prudencia, y sólo en la libertad hayo sentido. Si no existiera para la paz, mejor sería no haber sido.&nbsp;</p><p>¿Qué otro propósito tendría yo que no fuera el de la verdad? Si alguno de mis intérpretes renunciara a ella, no será en mí donde halle refugio. La verdad está en mi naturaleza, y torpe sería pretender lo contrario.&nbsp;</p><p>Llevo sobre mis hombros toneladas de miseria humana, de egoísmos, de mesianismos, de tiranías, de guerras cruentas e inútiles y de injusticias. Conozco la férrea voluntad de los colonos y el ansia de libertad de los pueblos oprimidos.&nbsp;</p><p>Sé de catástrofes naturales, y de espantosas tragedias que el hombre ha producido.</p><p>Soy testigo también de heroísmos, de quienes han ofrecido su vida para el bien de los otros. De esos que aparecen en los libros, y de otros muchos, que jamás serán conocidos.&nbsp;</p><p>Tengo la verdad por estandarte. La que está en las cosas cómo ellas son, así como las conocemos; y sé que no existen “medias verdades” sino completos engaños. La ciencia tiene su método; la historia, sus fuentes.&nbsp;</p><p>Por lo demás, tengo una especial predilección por los análisis, los juicios críticos, las opiniones y los debates. Claro, si y sólo si, son el resultado de un riguroso estudio de su objeto.&nbsp;</p><p>En mi naturaleza está el arte, la estética, la belleza. ¿Qué sería del hombre sin la música? Portentoso lenguaje que hace del aire un sonido. ¡Cuánto más rica, más noble, más profunda es la mirada del artista y de quien contempla su obra!&nbsp;</p><p>Mi hermana mayor, la palabra, es arcilla para los que son capaces de decir, como nadie ha dicho.&nbsp;</p><p>Si mi empeño no fuese el bien, ¿cuál habría sido mi origen, y por lo mismo, mi destino?&nbsp;</p><p>Por último, traigo un mensaje de paz, justicia y solidaridad. El bien de uno, y de todos.&nbsp;</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/7geI4FyXJPh7r66J9yYmq3hgGIA=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2025/05/la_educacion_personificada_portadora_de_verdad_belleza_y_libertad_entre_libros_justicia_y_arte.jpeg" class="type:primaryImage" /></figure>Habla quien casi nunca habla: relato en primera persona de aquello que da sentido, libertad y verdad a toda sociedad.]]>
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                                <category term="docencia" label="#Docencia" />
                <updated>2026-04-13T19:30:09+00:00</updated>
                <published>2025-05-24T10:00:00+00:00</published>
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            La doble herida
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                <![CDATA[Mariano D´Onofrio]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/Sv8nKoorzIBhst8Adw0j8UP6ZYk=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2025/05/entre_pizarras_y_algoritmos_un_maestro_sostiene_su_vocacion_frente_a_un_aula_dividida_entre_el_futuro_y_el_olvido.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>Recuerdo una anécdota que en alguna oportunidad me contó el rector de un colegio. Viajando en tren rumbo al trabajo, encontró a un compañero de secundaria con el que había perdido contacto desde hacía ya varios años. En el poco tiempo que les quedaba de viaje “se pusieron al día”.&nbsp;</p><p>“¿Te casaste?” “¿Cuántos chicos tenés?” “¿Con quiénes del grupo te ves?” “¿A qué te dedicás?”&nbsp;</p><p>“Estudié Letras, soy rector de un colegio”, respondió el otro.&nbsp;</p><p>Desconcertado dijo el primero: “Pero… ¿qué pasó?” “Eras el mejor promedio, medalla de oro de nuestra promoción”. &nbsp;</p><p>Fue una respuesta brutal, espontánea. Una doble herida: lo que dijo y lo que no dijo.&nbsp;</p><p>En un encuentro con alumnos, de esos que se dan fuera del aula, algunos se quedaron conmigo en la parrilla. Las brasas y el asado son siempre inspiradores de conversaciones profundas.&nbsp;</p><p>Era época de elecciones nacionales, cuestión que suele inflamar los espíritus, especialmente el de los varones. Reconozco que con doble intención, fruto de algún prejuicio, les pregunté qué importancia le daban a la propuesta sobre educación al momento de decidir el voto. O mejor aun, y como para no ponerlos en el brete de una respuesta que no tenían, les pedí que me definieran las tres prioridades que tendría nuestro país para salir adelante.&nbsp;</p><p>Alternativamente economía y educación ocuparon la pole position. Claro, en un país empobrecido como el nuestro, fueron respuestas de sentido común. Algunos se animaron a más, con discursos más convencidos que convincentes. Ni el mismísimo Sarmiento hubiera tenido tanta determinación. Hice entonces una pausa y pregunté, sin cortapisas&nbsp; quiénes planeaban dedicarse a la educación, siendo que según ellos mismos declaraban, era de imperiosa necesidad mejorar su calidad… Que las pruebas PISA… Que la interpretación de textos… Que la resolución de cálculos matemáticos…</p><p>En concreto, ninguno de ellos tenía intención alguna de pararse frente a un aula. No obstante, la economía (en sus distintas manifestaciones), aquella competidora de la pole position, acumulaba varios aspirantes. Todos ellos convencidos de la importancia de la Educación ¿O de la Economía?&nbsp;</p><p>Nuevamente una doble herida: lo que se dijo y lo que no se hizo. &nbsp;</p><p>Días atrás un grupo de colegas de algunos distritos del país compartió el material, que según las indicaciones recibidas, debían ofrecer a los alumnos para completar su “educación integral”. Recordé entonces aquello de un publicista que decía que, a falta de un tribunal o comité de conducta, había decidido no producir jamás algo que no fuese propio de los ojos de su madre. Todo un caballero, un idealista, y por qué no, ahora un desocupado.&nbsp;</p><p>Los personajes, las situaciones y las circunstancias de estas piezas de “educación integral” eran tan antinaturales como humillantes. Algunas de ellas, de una perversión repugnante.</p><p>Que conste en actas esta tercera doble herida: perturbar la inocencia de los más chicos y hacer del maestro su verdugo.&nbsp;</p><p>Por algún motivo de varios años a esta parte, los padres nos hemos propuesto preservar a nuestros hijos de cualquier fracaso, cualquier corrección o, en definitiva, de cualquier circunstancia que no esté quirúrgicamente controlada.&nbsp;</p><p>***</p><p>Así las cosas, pruebe usted sancionar -colegir el verbo con la normativa vigente- a alguno de sus párvulos. Recuerde evitar el rojo en las correcciones, y que la memoria, esa misma que usted disfraza como “fijar conocimientos”, en tiempos de IA, es definitivamente un fastidio.&nbsp;</p><p>Conste en una adenda: sepa que lo estamos mirando, que sus obsesiones ortográficas, sus pretensiones de urbanidad de naftalina y otros de sus desbordes no serán tolerados. En todo caso es indiscutible que la IA tiene mejor talante que el suyo, y una mirada del mundo considerablemente más abierta.&nbsp;</p><p>Última doble herida: su criterio es obsoleto, y la inteligencia artificial es el futuro. &nbsp;&nbsp;</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/Sv8nKoorzIBhst8Adw0j8UP6ZYk=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2025/05/entre_pizarras_y_algoritmos_un_maestro_sostiene_su_vocacion_frente_a_un_aula_dividida_entre_el_futuro_y_el_olvido.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>En un país donde todos hablan de educación, pero pocos se animan a enseñarla, un maestro expone las contradicciones.]]>
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                                <category term="docencia" label="#Docencia" />
                <updated>2026-04-13T19:30:09+00:00</updated>
                <published>2025-05-24T10:00:00+00:00</published>
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            Ni música ni fútbol: los chicos fueron a aplaudir cerebros
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/McDwnl_HhmD4I4DmmVoiYU7yNlQ=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2025/04/estadio_llenomas_de_12000_jovenes_en_la_experiencia_endeavor_sub_20.jpg" class="type:primaryImage" /></figure><p>Hoy se realizó en el Movistar Arena de Buenos Aires una nueva edición de la Experiencia Endeavor Sub 20,&nbsp;la cita que anualmente convoca a varios de los emprendedores más destacados del momento.&nbsp;</p><p>Difícilmente alguien querría asumir el riesgo de reunir a doce mil almas de entre diecisiete y dieciocho años en un estadio cerrado, durante más de tres horas, y “solo” para escuchar testimonios, de los que naturalmente -todavía- no son protagonistas.&nbsp;</p><p>Pero sí, en un estadio lleno, Martín Migoya, presidente de Endeavor y Co-fundador y CEO de Globant -una joya de la corona en materia de tecnología- recibió al auditorio con un mensaje alentador e inspirador, pero no menos desafiante.&nbsp;</p><p>Con una convicción admirable destacó el talento que hay en la Argentina y la necesidad imperiosa de cultivarlo con una preparación adecuada. Estudiar, saber idiomas, desarrollar el pensamiento crítico, animarse a desafiar a chat gpt con ideas propias. Al fin y al cabo, según sus palabras, es sólo una máquina que produce texto.</p><p>Dijo también que emprender es casi una necesidad, una herramienta transformacional para el futuro. Que no hay que tener miedo a equivocarse, que hay que seguir, conquistar el mundo. Y como para terminar de convencer a aquel incrédulo del que hablábamos, cerró asegurando que le entusiasma el futuro y que es el momento de los jóvenes.</p><p>Luego hubo tiempo para que la gente de Google, siempre convocante, presentara su oferta de cursos en línea, cuestión que recibió muestras de especial interés por parte de los chicos.&nbsp;</p><p>Sin dudas, Pier Paolo Barbieri fue otro de los que picaron en punta en esto de captar la atención. Este joven de 37 años, estudió becado en Harvard, Historia y Economía, completando en Cambridge su formación de posgrado. Fundador de la plataforma financiera digital UALÁ, nadie se atrevería a negarle un lugar en el podio de los emprendedores. Vale la pena, sin dudas, escucharlo y tomar nota de lo que piensa y cuenta.&nbsp;</p><p>Con frases como “la vida es demasiado corta para vivir lo que otros quieren de vos”, invita a darse tiempo para encontrar los sueños. Él, Pier Paolo, encontró su camino a los 28 años. Hoy su empresa tiene diez millones de clientes y mil quinientos empleados. Está convencido que lo realmente nos diferencia no son las ideas sino el estudiar, trabajar y sacrificarse. Tiene como ejemplo a Lionel Messi. De él rescata el trabajo, el esfuerzo y el respeto.&nbsp;</p><p>Propone estudiar lo que cada uno elija, no importa qué: “lo que marca la diferencia es aprender a pensar”. Hay demasiada información, dice, y sólo el pensamiento crítico permite aprender a discernir, a evaluar, a elegir. Hay que entender cómo funcionan los argumentos, los puntos de vista de los otros, enriquecerse con lo valioso y desechar lo que no sirve. Por último, y con una convicción tan firme como honesta, convoca “Hagan lo que hagan, háganlo en la Argentina, hoy hay oportunidades, hay talentos, podemos ser el centro del mundo”.&nbsp;</p><p>Franco Colapinto, hoy esperanza del mayor nivel del automovilismo, no pudo estar presente, pero dejó un mensaje grabado apelando al esfuerzo, al compromiso, al respeto y al trabajo.&nbsp;</p><p>La historia de Tomás Machuca, fundador y CEO de Fenikks fue particularmente interesante. Proveniente de una familia humilde de un barrio de las periferias de la ciudad de Rosario, su sueño de siempre fue ser jugador de fútbol. Pero como en tantos otros casos, no lo logró. Podría decirse que de ahí parte una historia que tiene algo de fantástica, una versión vernácula del sueño americano. Tomás no tenía dinero para comprarse canilleras, esa protección plástica que utilizan los jugadores de fútbol en las pantorrillas. Con mucho de imaginación y otro tanto de habilidad, cortó un balde plástico que estaba arrumbado, y con un secador de pelo, le dio la forma.&nbsp;</p><p>La historia abreviada dice que vio un negocio en esto, y con mucho esfuerzo y fruto de mucho trabajo y ahorro, compró entonces unas máquinas que, colocadas en su cuarto, hacían parte del proceso de producción, entonces incipiente, de las canilleras en cuestión. El negocio fue creciendo pero el acceso a la materia prima se transformó en un problema. En homenaje a la síntesis se podría decir que finalmente Fenikks se hizo de los desechos plásticos de las tapas de bebidas en envases pet.&nbsp;</p><p>Hoy es la marca elegida por varios equipos importantes del fútbol argentino y se transformó en una empresa que no sólo tiene un enfoque sustentable sino también de inclusión social; no sólo distinguida por varias instituciones nacionales sino también por la UNESCO.&nbsp;</p><p>Otro testimonio destacado fue el de Valentín de Antonio, quien junto a Lorenzo Marquesini, -ambos no llegan a los veinte años- desarrollaron una plataforma digital para que los estudiantes en edad escolar puedan hacer una denuncia primaria sobre situaciones de violencia o cíber acoso. ¿Qué decir de un emprendimiento destinado a una situación tan compleja? Sobran palabras.&nbsp;</p><p>Para cerrar, Melina Caporaletti presentó su MoviGo, un desarrollo de transporte seguro para estudiantes universitarios; y Federico Robello, Guchini, un emprendimiento gastronómico tan particular como su modo de contarlo.&nbsp;</p><p>Pero habría tiempo todavía para distenderse un poco. Fue el momento de Nicki Nicole, una cantante y compositora por la que el estadio entero aplaudió y alentó hasta el cansancio. Nicki no cantó, pero dejó un mensaje valioso: “sean ustedes mismos, tengan fe en lo que son capaces de hacer, tengan amigos, trabajen en equipo, cuiden a sus familias”.</p><p>¿Quién pudiera volver a los diecisiete?</p>]]>
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                    <![CDATA[<figure><img src="https://cdnartic.ar/McDwnl_HhmD4I4DmmVoiYU7yNlQ=/800x0/filters:no_upscale():format(webp):quality(40)/https://newstadcdn.eleco.com.ar/media/2025/04/estadio_llenomas_de_12000_jovenes_en_la_experiencia_endeavor_sub_20.jpg" class="type:primaryImage" /></figure>En la Experiencia Endeavor Sub 20, los jóvenes aplaudieron con entusiasmo a quienes se animan a soñar, equivocarse y construir futuro. Fue una celebración del pensamiento, la creatividad y el espíritu emprendedor.]]>
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                <updated>2026-04-13T19:30:09+00:00</updated>
                <published>2025-04-29T22:20:12+00:00</published>
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